SUBSISTIR -Capitulo I-II-III-XVII

Aquí compartiremos nuestras creaciones personales. Expondremos desde aquello que nos gustó y tan solo deseamos mostrarlo a los demas, hasta incluso aquello en lo que consideramos necesario una buena crítica constructiva, una mirada ajena, una opinión, que pueda ayudarnos a reformular y reencaminar nuestra creación.

SUBSISTIR -Capitulo I-II-III-XVII

Notapor pablogarcia » Dom Abr 22, 2012 10:54 am





SUBSISTIR









PABLO GARCIA CABRERO 





















A mi familia

El desconocimiento de la verdad histórica, fue y es una tremenda injusticia y a la vez la sustancia trasformadora de males mayores.  

PRÓLOGO


En 1833, José de Larra; en la Revista Española, decía entre otras cosas: – «La verdad es que hay en España muchos terrenos que producen ricos facciosos con maravillosa fecundidad y hay regiones que dan en un solo año dos o tres cosechas. Se conoce porque con solo dar una patada en el suelo y al volver la cabeza nace un faccioso».
El faccioso es una planta que en los momentos difíciles sabe esconderse, adaptarse para salir posteriormente en el mejor momento y Larra termina diciendo: – «Los facciosos crecen en Castilla como amapolas, creando un paisaje de falsa belleza, porque en su interior se esconde el opio».
Sé ha vivido todo un siglo de esperanzas y ruinas. Constante romancero de guerra y llamada a la continua resistencia al fascismo. Pues los hombres no son tristes porque siendo libres por naturaleza no pueden realizar su libertad. De hecho, es el hombre el único animal capaz de morir alegre y esperanzado cuando escoge su muerte para que vivan sus semejantes. Pues la resistencia del hombre tan dura y humana como el árbol, al decir del poeta, no se realiza venciendo la propia naturaleza sino precisamente manifestándola.
La crónica del Siglo XX, en sus circunstancias más dramáticas seria la ilustración definitiva de esa literatura y poesía creadora, será la poesía anticipada de la novela y su experiencia en la lucha en sus circunstancias más dramáticas.
Sin embargo, para la extrema derecha fue y sigue siendo una cultura en su causa y para otros la militancia del orden establecido: - Oligarquía, Iglesia, Ejército y el partido Fascista correspondiente. Sin embargo para los Liberales y para otros, el antifascismo era y es una cultura de redención. Hoy han muerto, muchos de los que vivieron esta lucha y se hacen perseguido-res de sí en cuerpo ajeno; porque el fascismo se cobra aun por sus funerales y por su cultura: – cultura de cuando el saber, la necesidad de radicar la ignorancia, está cargada de futuro».
Pero todavía cabe un entusiasmo triste, pero consuelo al fin y al cabo: – El consuelo de que en su día, se haga justicia a todas las víctimas de este fascismo cruel que tiene aun rostro familias y apellidos. No olvidemos que todavía hay muchas familias que lloran, al descubrirse nuevas fosas comunes. Como también nos recuerdan a muchos, las numerosas tumbas de los fusilados en las tapias de los campos santos.
Porque estoy seguro de que todos añoran y están convencidos de que los suyos fueron víctimas inocentes y que sus verdugos fueron, injustos, crueles, cobardes: en definitiva una muerte infame, para sus seres más allegados. El silencio es la cruel tortura de la memoria, al herir los recuerdos en carne viva. El silencio es mentalmente insano; porque ahoga la expresión emocional, escondiendo el dolor, sin el camino a su redención.

CAPITULO I
Después de casi un año de encarcelamiento en la sexta galería de Carabanchel y en espera de nuestro traslado a la prisión provincial de Palencia. Recuerdo bien que nos esperaba el autocar celular en el patio central y en el estribo un guardia-civil nos iba dando el sitio exacto donde debíamos sentarnos.
El autocar se hallaba brindado en el exterior con gruesas rejas que cubrían los cristales. A la vez el interior se hallaba dividido en dos compartimentos, separados por unos fuertes barrotes. En el compartimento que se hallaba en la parte delantera íbamos sentados los presos políticos y dos guardias-civiles. Detrás de los barrotes y ocupando la casi totalidad del autocar unos cuarenta homosexual-es que trasladaban al penal de Burgos.
Estaba visto que al franquismo no le bastaba con encarcelar a sus adversarios políticos. Si no también a los testigos de Jehová, a los homosexual-es y a todos aquellos que no estuviera en gracia de Dios. – ¿Cómo poderse explicar que aquellos “hombres” que por el mero hecho de no ser como los demás?
Pero tengo que reconocer que estos “pobres” intentaban llevar su calvario, lo mejor posible. Ellos no eran como los demás, y por tanto enemigos irreconciliables de todo lo que fuera Dios patria y Rey. Por eso en este mundo pequeño estos deformados para la jerarquía, no eran realidad seres de ningún parte.
El eslogan de igualdad de razas, de la fraternidad entre los hombres y todo lo que es suprema razón de un mínimo de humanismo, allí y en este caso en especial resultaba mentira. Había que haber sido preso, para comprender la sensación de humillante en que se encuentra la persona y donde se ve reducida a su mínimo exponente. Aunque no obstante era curioso como ellos hacían frente a sus problemas.
Al grupo, se le veía tan unido que parecían llevar un estado de latente satisfacción, incrustada en el alma. Por eso intentaban llamar la atención y todo pese al clima malsano a los que se les sometía. Porque la verdad es que ellos parecían debatirse en una moral más que equilibrada de lo que la mayoría pensamos. La prueba de ese equilibrio moral que les caracterizaba, que fue al poco tiempo de que el autocar, circulara por la carretera general, que un murmullo ensordecedor invadió el autocar.
– ¡Qué os pasa tías, estáis como que “canguis” no tenéis nada que decir! – Ho - tal vez os han cortado la lengua. Gritaba con voz afeminada uno de ellos. –Bueno muchachas alegría y a cantar todas conmigo. –Venga chicas todas al ritmo de - la - moda-pim - pam - fuego y al terminar la canción sedaban todo un fuerte cachete en los muslos.
La verdad que ni nosotros ni los guardias civiles sabíamos si reírnos o no, pero esto no importa, ya que ellos siguieron cantando. –El patio de mi casa es particular y cuando llueve se moja como los demás. –Agáchate y vuelve té agachar. – Pero no te agaches mucho que te pueden dar por detrás. –Y fue aquí donde ya no pudimos aguantarnos y hasta los mimos guardias civiles lloraban de risa.
El autocar los dejo a todos ellos en el famoso penal de Burgos. Ya que debido a las frecuentes protestas internacionales hacia ya varios años que la vaciaron de presos políticos. Para nosotros el autocar siguió su recorrido hasta dejarnos en la cárcel de Palencia.
Palencia es una capital de provincia como tantas otras existen en España y al llegar a dicha cárcel se observa desde el exterior, que fue construida por lo menos en la época Isabelina. Pero una vez en el interior a demás parecía un convento sumido en el silencio y se llegaba a creer en la posibilidad de un mundo muerto. Pero no, la verdad es que allí se hallaban encarcelados más de cien hombres y una veintena mujeres.
Un mes llevaba en aquella estrecha celda, jalbegada de blanco y que de sus desconchados muros-llenos de garabatos, me sabía de memoria. El sol, apenas penetraba por entre los barrotes cruzados de la alta ventana y en el suelo losas de un rojo desgastado por su continuo lavado y que no se podían contar más de una veintena. La verdad es que la única distracción que teníamos, era pasear por el patio con los compañeros de adversidad.
En el patio al menos, veías el cielo libre y a través de los compañeros conocer como se iban desarrollando la lucha en el exterior. Era curioso, pero él creernos salvadores de este inhumano mundo a todos nos consolaba y nos hacía más llevadera la cárcel. Y mismo si alguno caían en el desconsuelo o se les hacía insoportable. El resto de los camaradas como formando una piña, buscaban ideas sueltas y apenas esbozadas, que parecían buscar y perseguir los complementos en las adversidad-es del pensamiento.
Las celdas con apenas capacidad para una persona, eran ocupadas por dos. Por suerte la celda que yo pernoctaba se hallaba en el primer piso y esto evitaba la humedad insoportable y las innumerables cucarachas que sufrían los de la planta baja. Las puertas eran de acero contrachapado y de un color sucio verdoso. Los números de cada puerta, destacaban por haber sido recientemente pintados.
En el ámbito de actividades se había establecido un calendario escrito que marcaba el reparto de ellas, que era la que nos permitía salir de la rutina diaria y hasta a los presos comunes les ayudábamos dentro de nuestras posibilidad-es. La verdad es que era una especie de gobierno democrático entre rejas. Ya que entre nosotros, se había creado una verdadera universidad popular e incluso se proporcionaba los libros necesarios para los diferentes cursos por correspondencia que allí se desarrollaban.
En la cárcel, lo más importante era aprovechar el tiempo y salir lo más instruido posible. Para ello contábamos también que se podía redimirla condena asintiendo a la clase de a alfabetización que impartía la misma prisión. No obstante, había que reconocer que las clases de filosofía política eran las más concurridas.
Tengo también que confesarles que nunca había imaginado ni sentido que fuera tan lenta la vida en la cárcel. Menos mal que siempre había una historia una pena que oír o una historia que contar. Pero los había que necesitaban contar y recontar sus problemas a todo el mundo y los había también que eran verdaderas momias de la palabra.
A mí me gustaba jugar mucho al ajedrez con Crespo o con un compañero suyo de expediente, conocido por Victorio. Este era un estudiante Italiano, hijo de un conocido director de cine y condenado como Crespo y Agustín por pertenecer no lo sé muy bien a un partido Trotskista o Maoístas.
Sin embargo, había que admitir que el tal Crespo, era un personaje curioso y de una inteligencia extraordinaria y al que años después por casualidad volví a encontrar en París. No lo era menos Agustín Cuesta, su compañero inseparable que al parecer era un conocido profesor de letras en la Universidad de Madrid.
Agustín era físicamente agradable, pero además tan pronto se le trataba, se descubría sus grandes cualidades. Era discreto, ingenioso, convincente y poseía unos sus conocimientos culturales extraordinarios. Hasta el punto que llegaba a recitar a la mayoría de los ideólogos más conocidos de memoria.
La historia de su expediente, termine por conocerlo, no por él; sino por Victorio su camarada Italiano. En la cárcel todos sabíamos porque estábamos encerrados, pero cada celda tenía su propia historia obedeciendo a la particularidad de cada uno.
Pues la verdad, es no era difícil recordar a los demás, porque que eso me permitía con facilidad evadir mis incertidumbres. Para ello recuerdo que cuando intentaba desesperada-mente los caminos del sueño, bastaba con extenderme en aquel triste camastro de mi celda y concentra la memoria en los curiosos y atrevidos relatos de cada uno de ellos.
Como bien digo anteriormente, la única distracción que teníamos, era pasear por el patio con los compañeros de adversidad. Pero últimamente entre Agustín y yo había surgido una sincera amistad que hizo que un hombre introvertido como era. Por lo contrario con migo dejo ser parco en palabras e incluso termino por contarme su dificultoso pasado. Pero lo que más me inquietaba de su persona era que pasaba la mayor parte de su tiempo observando una fotografía de una mujer muy bien parecida.
Cuando le pregunte con cierta admiración si era su esposa, él me contesto que no que era la viuda de un compañero de infancia. Un compañero que después las circunstancia de la vida nos separaría para siempre. Por eso y al parecerme su actitud curiosa y sobretodo observar que sus ojos se humedecían no pude por menos de seguir preguntándole del por qué tanta tristeza.
A lo que Agustín, recuerdo que de nuevo guarda silencio como si quisiera recordarme que de su pasado no le había contado ni una palabra nadie. Si la verdad es que era sobrio como todos los hombres que tienen el pensamiento y la acción en continuo uso. Pero al final no pudo por menos que después, guardar dicha fotografía en entregarme un manuscrito pidiéndome que lo leyera con mucho cuidado y sobre todo no comentarlo con nadie.
–Sí, me gustaría que lo leyeras y así podrías comprender con más precisión las diferencias existentes, entre estas dos Españas. –Tú no habías nacido; pero dada tu situación y tu anegada lucha contra el fascismo, te doy mi confianza. –Pues la verdad es que por nuestros sentimientos humanistas, y el dolor moral no lo sentimos de la misma manera que ellos y por tanto el dolor ideológico y físico no lo podemos postergar a segundo plano.
–Ellos, nos dicen que damos palos a ciegas o asumimos el problema con falsa filosofía y por eso veras como ellos cuando escribe, inventa el personaje a su manera deformando la historia a su antojo. –Y además lo usan como un sueño horroroso causa de una simple humillación y si ninguna revancha por el temor escondido.
Agustín sigue con dificultad y con una respiración cada vez más difícil. Sigue contando, que de esta triste época misma si no le gustara, había marcado toda su vida y la de todos los españoles...Pero lo que más me sorprendió fue que incapaz de continuar, corto la conversación para hundirse en una fuerte y continua tos. A la vez que su respiración cada vez era más difícil y la tos también mas continúa hasta el extremo que ya no pudo seguir hablando.
Al principio creí que era por tanto fumar, ya que por lo menos gastaba casi dos cajetillas de tabaco por día, pero al observar su rostro y especialmente sus ojos creí que llevaba varios días debido al frio insoportable de Palencia quejándose de un fuerte constipado. Al principio tuve la intención de decirle que si el tabaco no era perjudicial para su salud, pero luego pensé que Agustín guardaba en secreto algo más serio que un simple resfriado como él decía. Dado que de pronto, un mareo le impidió levantarse del banco.
–Bueno Pablo no te preocupes es un ligero mareo, que me ha impedido levantarme, pero ahora ya estoy otra vez despejado. Pero no fue así ya que al intentar de nuevo incorporarse, me confesó. – ¡Solo un momento de paciencia! –Pues todavía no me encuentro también como creía. –Sabes ayer por la tarde aunque me encontraba bastante bien, tuve la corazonada que tendría que a ver hecho caso al médico cuando me dijo que debía ser trasladado al hospital penitenciario de Carabanchel.
Después al intentar incorporarse se tambaleo varias veces, pero al finalmente dio con fuerza un último impulso y permaneció derecho; sin prestar ninguna atención a los dolores de pecho de los que pocos minutos atrás se quejaba. La verdad es que fueron apenas breves minutos, pues de nuevo volvió a sujetarse en el muro para de nuevo sentarse en el banco.
Con esto había conseguido una mayor seguridad en sí mismo; para de nuevo callar y permitirme preguntarle con más tranquilidad lo que realmente le sucedía. –Agustín, creo que tienes que hacerle caso al médico. – Pues creo que puedes estar gravemente enfermo y debes tener a toda tu familia preocupada. Ya una vez incorporado y dada las circunstancias llame a varios compañeros, para muy lentamente salir del patio y apoyado por dos de nosotros le conducimos a su celda sin que pudiera saber exactamente lo que le sucedía.
Intranquilo por todo lo sucedido a la caída de la tarde me acerque a su celda para comprobar que posible-mente se había despertado de su profundo sueño similar según él a una pérdida de conocimiento. Pero sin mi presencia, estoy seguro que se hubiera despertado mucho mas tarde. Ya que según él no se sentía lo suficiente-mente recuperado.
Sin embargo, me dijo que agradecía mi presencia, pues aunque asustado torpemente me conto que no sabía si entre sueños o no; a él le había parecido oír unos pasos fugaces y el ruido de la puerta de la celda para luego ser cerrada con cuidado como si alguien le estuviera observando.
La verdad es que termine por dudar de sus afirmaciones, debido a que apenas atravesaba la luz del patio los barrotes de la alta y pequeña ventana, estaba aun asustado. No obstante al observar su voz jadeante, intente calmarle al comprender que su fiebre no había bajado y su difícil situación le hacía delirar sin verdadera razón.
Por eso dado las circunstancias y que todo a nuestro alrededor permanecía en silencio, a pesar que a esas horas normalmente la galería servía de distracción y de cortar un poco el frio con los cotidianos paseos para después el funcionario de turno una vez cerrado los patios con un silbido ordenarnos que fuéramos preparándonos para la cena.
Allí permanecí durante un buen rato, observando en buen parte como Agustín seguía inmerso en un sumí-sueño, del que una y otra vez se despertaba divagando, sobresaltado y preocupaciones confusas de las que yo intentaba con cierta consideración y paciencia calmarle. Sin embargo, recuerdo muy bien que él como si le doliera la situación en que se encontraba, concierta firmeza se dirigió a mí para decirme que empezaba reconocer que su enfermedad comenzaba seriamente a inquietarle.
Les aseguro que todo mi cuerpo se estremeció al oír de mi amigo esta afirmativa y grave declaración. Por eso y debido a la situación en que se encontraba lo primero que hice fue cerrar la puerta de la celda. Para que él se diera cuenta que podía contarme lo todo sin que nadie más que yo le ollera; pero esto lejos de tranquilizarle le asustó, a pesar de que ya no estaba adormilado como antes. No obstante le costó un gran trabajo incorporarse en el camastro y mismo después tardo unos minutos en calmar su dolorosa respiración.
Después ya más tranquilo comenzó a explicarme que para él su enfermedad no tenia cura dado que ya en la enfermería de Madrid el médico al observarle superficialmente le dijo que el pulmón le tenía hecho polvo. –Sabes, amigo cuando termines de leer mi diario veras que a mí ya no me queda familia y esto que te cuento a los demás se lo vengo ocultando a todos y sobre todo a la única mujer que yo verdaderamente he amado en esta vida. –Y todo porque sigo pensando que ella es la que menos debía sufrir ni por su situación ni su enfermedad. –Por favor Pablo dame un cigarrillo y fuego, ya que de perdidos al río.
– Que dices Agustín como vas a fumar en el estado en que te encuentras. –No sabes que es posible que esto haya sido la causa de tu enfermedad.
–Si llevas razón, pero es más fuerte que yo y no sabes las veces que he permanecido tumbado sin dormir toda la noche y fumando un cigarrillo tras otro. –Sí, no dormía ni un momento y a veces me levantaba para moverme entre estas cuatro paredes o bien retrocedía hasta la mesa y con gran esfuerzo empujaba la silla hasta la ventana, intentando trepar si conseguir jamás poder ver lo que al otro lada había.
– Te lo aseguro que es algo muy doloroso. –Yo diría más bien insoportable ya que me era imposible dormir con ese vocerío de los guardias civiles cada media hora. –Centinela alerta-alerta el uno-alerta el dos y así sucesivamente.
Por eso intentaba ver a través de la ventana algo más hermoso que estas tristes cuatro paredes mugrientas, llenas de garabatos y al fondo una esa pequeña ventana a la que hice una poesía.
MI VENTANA.
Pequeña ventana de gruesos barrotes.
Celda de fríos recuerdos que apenas pasaba el Sol.
Me hace feliz esperar y espero mi despertar.
Rayos de sol de Levante que no tarden en llegar.
Vuelve la claridad y muere la obscuridad,
"Y la luz… Ya esta".
Deslumbran rayos del Sol…A través de sus barrotes
¡Pero su belleza me hace daño! …
P.G
Después Agustín volvió acallar unos instantes, para de nuevo decirme que cada día veía las cosas con menos claridad y que solo le estremecía pensar que el día que ingresara en es dicho hospital no saldría con mas que con los pies por delante.
–Bueno, yo se que por unos y por otros estas al corriente de nuestra caída. –Como también sabrás que fue un chivatazo de alguien que infiltrado en la organización trabajaba para la policía política y esto me dolió más que la tortura durante días en esa siniestra calabozos de la Dirección General de Seguridad de esa famosa Puerta del Sol.
– Si amigo, da pena pensar en las pocas cosas que la vida regala, ya que las cosas no son como a primera vista parecen y cuando empezamos a trabajar la memoria es cuando nos damos cuenta de que, a las desgracias, no se acostumbra nadie. – Y te mentiría si te dijera que no me dan escalofríos al recordar mi pasado.
–Al reconocer que pese a las desgracias, en él, no solo hubo penas, tristezas, desazones...–Sino también alegrías, placeres, esperanzas... – Seamos sinceros y reconozcamos que las cosas no desaparecen. – Sólo se esconden o se recuerdan, se buscan o se olvidan. – ¿O, al caer en malas manos, se oculta una de las mitades y solo se enseña la otra?
–Bueno por mi parte yo solo les diré que ante esta lamentable situación, yo lo que intentaba en realidad es hacerle lo más agradable posible el momento tan doloroso que se encontraba. –Pero naturalmente cuanto más tiempo pasaba, tanto y más difícil me resultaba conseguirlo y todo pese a que Agustín iba adquiriendo lucidez y una visión más exacta en sus explicaciones.
–No obstante y debido a esta penosa situación, intente convencerle que para él lo mejor es que yo le dejara descansar, pero al instante cruzándose las manos detrás de su cuello, me pidió que si tenía tiempo le gustaría antes que lo trasladaran al hospital pedirme un favor. – Agustín si esta a mi alcance, da por hecho que lo que me pidas.
Naturalmente, en ese instante yo comprendí, que ahora ya no se trataba de las animadas conversaciones de los días anteriores. Por eso acerque la silla a su camastro para que no tuviera que esforzar su voz. – ¿Dime - Agustín y no dudes de nada y explícame cuál es tu problema?
–Bueno. – ¿Leíste el manuscrito que te dejé?
–Si no digo la verdad, mentiría ya que solo apenas comencé a leerlo y ahora me encuentro solo cuando hablas de tu niñez por esos campos de castilla.
– ¡Si la verdad que es de las pocas cosas agradables que me regalo este mundo! – ¡Hay Pablo qué tiempos aquellos! – Si amigo siempre partimos de la lamentación del poeta que deploraba la huida del tiempo, el desgaste del olvido, las esperas frustradas. –Pero al final veremos que todo pasa como el agua y nada se detiene ni de noche ni de día. –Y por eso el ser humano se ve obligado a seguir viviendo su tiempo, ya que al fin y al cavo el mundo está constituido por un conjunto de todo lo que sucede y la totalidad de los acontecimientos más importantes los grabaremos indiscutiblemente en el calendario del tiempo.
– El juego del deseo es pedir por un momento a la vida que no sea otra cosa que la finalidad de ella misma. –El deseo de amar, es el deseo de aquello con lo que uno sueña y que se desea conseguir. –Dicho de otro modo, el juego del deseo, es el puro apetito de vivir, no un determinado tipo de vida que la moda o las costumbres hacen deseable, sino la realidad tal cual es, la vida que nos crean.
–Por eso mis recuerdos en estos momentos difíciles se trasladan a los juegos de mi niñez, que no son como los deseos de los adultos. –Ya que después la capacidad del deseo, actúa caprichosamente sin buscar un provecho que no se inmediato.
Tras un corto silencio por su parte, comprendí que Agustín de lo que más le reconfortaba era contarme los años de su niñez y que esto pese a sus cabellos ya blanqueados venía a ser su verdadero placer.
– Si y te mentiría también si no te dijera que no puedo pegar ojo, sin que en esas largas horas, que es difícil compaginar este doloroso presente, no recordar el ayer y al recordar el pasado uno siempre se detiene especialmente en ese tiempo en que los chiquillos están siempre con ganas de jugar inocentes para todo.
– Si esa época tan bonita que nos hace olvidar cuándo lo hemos pasado peor. –Por eso te aseguro que las personas siempre volvemos, inconscientemente a la niñez y te aseguro que para mí no se convierten para nada en recuerdos vagos ni confusos.
Agustín volvió a insistir en que por favor leyera detenidamente su diario, porque en el vería su insistencia particular en tres personas que tuvieron una gran importancia en su vida. –Sí porque así veras como para mi Inés es la persona que más he querido y que marco toda mi vida.
Les aseguro que no mentía pues después de esta breve confesión, note que sus ojos se humedecieron y al observar de nuevo su rostro que de perplejo y sin saber que decir. Ya que les aseguro que era la primera vez que yo experimentaba una situación tan angustiosa. Por eso reconozco que no sabía qué hacer, ni cómo comportarme, porque ahora empezaba a comprender las razones que le llevaban Agustín a pedirme que si no salía de esta fuera a visitar a Inés y confesarla algún secreto que él guardo toda su vida.
Si, reconozco que fue muy doloroso, pues además él al observar que yo seguía callado. El también siguió silencioso y apesadumbrado como queriendo profundizar aun más en sus dudas. Hasta que tras esta corta pausa de nueva me miro con cierta pena, pero también a la vez como si esperase de mi parte una respuesta a sus preguntas. Por eso les aseguro que ante tal situación no tarde en prometerme a mí mismo que al quedarme pocos meses para mi puesta en libertad cumpliría sus deseos.
Después al observar que seguía silencioso no tarde en preguntarle en que pensaba. A lo que me contesto que pese a que le dolía su situación no dejaba de pensar en lo mal que se había portado con Inés. –Si Pablo meda mucha pena de ella y no sabes lo que lamento él haberla ocultado mis actividades políticas. Y te aseguro que mi situación me produce en mi cuerpo un escalofrió constante.
Después ya más tranquilo, miro a su alrededor, como si quisiera que lo que acababa de decirme avía sido oída y entendida solo por mí. – Y ahora estimado amigo, solo me queda esperar que mañana lo mas tardar me trasladen a ese dichoso hospital, de donde estaba convencido que para él sería el fin de un todo.
Por mi parte yo seguía sentado intentando sobre ponerme a tal dolorosa situación, cuando de pronto los sonidos de las gruesas puertas metálicas de la galería comenzaron acerrarse. Y fue cuando Agustín se dio cuenta de la verdadera situación que abrió mucho los ojos para decirme que sobre todo no olvidara entregarle a Inés su diario. Para después con los ojos humedecidos me agradeció de antemano mi promesa y que para él yo había sido un buen amigo. –Bueno Agustín como ves me tengo que ir y solo deseo que pronto vuelvas de nuevo Palencia.







CAPITULO II
En la cárcel de Palencia a nosotros, se nos dejaba la puerta de la celda abierta todo el día, ya que esta penitenciaria estaba considerada como un régimen de tercer grado después de la famosa huelga de hambre. Donde se pidió que se nos consideraran como presos políticos y se aplicara también el tercer grado como a los demás presos.
Por eso volviendo a mi situación tendré que decir que allí pasaban los días siempre tranquilos con esa teoría del subsistir mismo si la mayoría de las cosas son falsas. Y que pese a que la mayoría de las cosas en la tierra se repiten, como son los días y las estaciones. Para mí no lo era realmente, dado que siempre por mis ideales siempre afluyen esos malditos sentimientos que siempre terminaban complicando mi penosa existencia... Y todo por esa torpeza de los hombres, por crear un mundo artificial y de mentiras, que solo nos conduce por la pendiente de las bestias ya que en el fondo somos más desdichados que ellas... –¡Vaya unas ilusiones!
Volviendo a mi nueva situación tendré que decir que allí pasaban el día siempre tranquilo y solo notaba cierta lentitud en el paso de los días de la semana, hasta la llegada del último domingo de cada mes mi compañera se desplazaba desde Madrid para la visita. También diré que las visitas ya no eran como antes y que al mes siguiente fue ya en la calle. Si bien a las nueve de la tarde ingresaba de nuevo en la cárcel, y eso es lo que llamaban régimen abierto.
Bien recuerdo que todo empezó cuando apenas me quedaban dos meses para cumplir mi condena y ese día me anuncio el jefe de servicio que desde las ocho podía pasear libre en las calles, hasta las nueve de la noche. A la vez el jefe de servicio me puso al corriente de las consecuencias de una evasión y sobre la no-autorización de salir de la ciudad.
Ese día mi compañera me esperaba frente a la puerta de la cárcel que había un bar restaurante regentado por un asturiano muy simpático y siempre se portó muy bien con las familias de los presos políticos. Pero la verdad es que esta nueva situación inesperada que me pillo sin ropa adecuada para salir y al instante mi amigo Piney. Que era un anarquista condenado en el famoso expediente de Edo; no dudo en prestarme su flamante traje. Como también recuerdo que mientras me lo probaba me dijo: –Sobre todo no me lo estropees, ya que del “guardo gratos recuerdos”...
–Bueno te cuento. –Sabes este traje lo compre cuando en París se decidió llamar la atención ante la opinión internacional de la situación represiva que atravesaba nuestro país. –Para eso se pensó raptar en Roma a uno de esos muchos cardenales que viven en el vaticano y lo conseguimos. –Incluso te diré que nos portamos también con él que, después de una semana de liberarlo. Hizo unas declaraciones a nuestro favor que la prensa internacional termino por hablar de la situación política en España. –Pero lo más curioso fue que el muy cachondo término hablando después mal de Franco y bien de nosotros.
Aquella mañana del mes de julio fue una de las más hermosas que recuerdo. Estaba contento porque, apenas me quedaban un mes para salir definitivamente y mi compañera hacia lo imposible por acudir a las visitas. Así la vida para mí se puso de nuevo en marcha, pero esta vez con mi compañera y de diferente manera.
Recuerdo bien que ese día me acicale y, con ese traje prestado que parecía hecho a mi medida; parecía un pavo real dispuesto a ganar de nuevo a mi esposa. Ella pese a tanto sufrimiento y sacrificio, parecía muy feliz y recuerdo que no fuimos ni ella ni yo capaces de ingerir la comida del restaurante de los nerviosos que nos hallábamos.
Luego ya más tranquilos paseamos cogidos de la mano por la avenida central de Palencia, pero al no querer alejarnos mucho de cárcel volvimos tras nuestros pasos. Pero fue ya que al llegar a una amplia plaza casi enfrente de la cárcel, me dijo: – ¡Pablo - sabes lo que vamos a hacer y es una sorpresa! – ¡Subir a la pensión que yo me hospedo y no me digas que no porque yo sé que estás deseando!
Les aseguro que estaba tan enamorado ese día que la bese en la calle sin reparar que obstaculizaba la cera y luego una vez arriba. Reconozco que quede sorprendido del buen gusto que reinaba en aquella pensión y de la limpieza de aquella pequeña habitación. Después cuando quedamos solos. Experimente una sensación como si entorno a nosotros diera vuelta las cosas y tuviera el techo abajó el suelo encima.
Esa tarde fui con ella a la cama después de casi tres años, y recuerdo muy bien cada instante de ella. Si les aseguro que fui feliz, y que nunca olvidaré los delirios de esa tarde y su creciente frenesí. Después cuando los deseos parecían acabarse, los dos quedamos abrazados y pensativos hasta que ella pegó su boca a mi oído. Para que con dulces frases persuasivas decirme: – Que a pesar de mis complicadas ideas, te he querido y te seguiré queriendo siempre. Luego ya más tranquilos continuamos hablando de la casa y de los niños como si nada hubiera pasado.
AH ELLA
¡Ah, sus lágrimas!
Fresco caudal que emana
Y surca la tierna
mejilla son rosadas.
¡Ah, sus lágrimas!
¿De qué pozo se surgen
para caer volcadas
en suaves avalanchas?
¡Ah, sus lágrimas!
Con notas de suspiros
de un vencido pecho
que en ellas se acompañan.
¡Ah, sus lágrimas!
Tan dadas que me son
en cálido mensaje
de luz esperanzada.
¡Ah, sus lágrimas!
Que me transmiten
el hondo dolor
de un pecho de esmeraldas.
¡Ah, sus lágrimas!
Tenidas en mis manos,
caídas en mi boca,
sentidas en mi alma.
PG
Lo peor había pasado y lo mejor era el resultado provechoso del conocimiento de esta tierra y personas ajenas. Y es que nadie se percata si se tiene amigos, hasta que nos encontramos enfermo y en dificultades. Por eso como seguía inquieto por la salud de Agustín, pregunte al nuevo subdirector que se portó muy bien con todos nosotros y que además luego supe que ante alguno de nuestros camaradas que era un simpatizante del PSOE.
–Pablo yo sé que le tenias un gran aprecio, por eso me duele comunicarte que Agustín no volverá y todo porque sus días están contados. Y así fue porque días después se nos comunico su fallecimiento y les aseguro que todos sintieron la muerte de este hombre entregado hasta su muerte equivocada o no en ese humanismo que para algunos hoy no deja de ser más que una a utopía. Por eso estoy seguro que sus últimas palabras fueron: –Adiós, camaradas, adiós, amigos, es decir – adiós y hasta pronto en una España libre y democrática.
Fue esa misma mañana mi compañera y yo quitamos Palencia en un tren que nos conduciría a la capital. Pero lo que más admire de este trayecto ya en libertad, fue que poco después de que el tren dejara la ciudad comenzaron a desfilar los campos secos y desolados de Castilla. –Pero al fin y al cabo la tierra donde yo nací.
– Cielo, paramos, soledad y solo de vez en cuando aparecen en la llanura pueblos de piedra reunidos en torno al campanario. – ¡Hay si yo pudiera desmenuzar mis pensamientos en poemas...! – ¡Cómo Antonio Machado, Azorín o Unamuno!
Llegamos a Madrid, a las seis de la tarde y una vez en el andén, sentí deslizar mis lágrimas por mis mejillas, después que mis dos hijos se colgaran de mi cuello y me llenaran de besos. –Al fin parece que todo ha pasado... ya estoy con los míos y eso era lo esencial. –Pero mi mayor alegría fue que a los pocos días mi abuelo Pablo nos invitaba a pasar unos días en el pueblo, donde después de tres largos años de nuevo podría disfrutar de la naturaleza.
Fueron maravillosos aquellos distantes días y sobre todo cuando el autobús comenzó runrunear su motor y ya en su marcha recuerdo que me suscitaba la misma sensación de alegría que cuando de niño, hacia este recorrido de Madrid hasta el pueblo. Y pasar mis mejores vacaciones de verano con mis abuelos y primos. Y mientras el autobús avanzaba hacia el pueblo, yo iba identificando y explicando, a mis hijos como el pequeño rio que se deslizaba por el prado nacía en el Cerro de Peña Colgada. Aquellos inolvidables días volví a recorrer con mis hijos los prados y disfrute viéndoles chapucear en los mismos riachuelos que yo en mis imborrables periodos de mi niñez me bañaba con mis primos.
Yo no recuerdo nunca una nostalgia tan apasionada como en esos días y, aunque los lamentos del pasado dentro de mí parecían en algunas ocasiones dispuestos a minarme el alma, descorazonarme y aniquilarme. Recuerdo que hice grandes esfuerzos para sobre ponerme en todo... – Sí, como si solo se tuviese derecho a seguir soñando, porque es eso solo era lo único que el franquismo nos dejaba realizar. – ¡Aunque les aseguro que mismo solo por eso merece la pena seguir viviendo! –Y todo si los sinsabores de lo sufrido en estos últimos años seguían dentro de mí; pesando como una losa...
Sin embargo, vuelvo a repetir que la vida es hermosa, lo afirmo como el resucitado que vuelve a la vida después de tres años de infierno. Hoy aunque sé que estoy vigilado e incluso yo diría como enjaulado, no dejo de sentirme libre como los pájaros y todo porque las ansias de seguir luchando saben abrirse camino y avanzar...
Es verdad que era difícil mi situación y aunque me iba habituando a los procedimientos de continua vigilancia por parte de la brigada política social, la consigna de los camaradas era que evitara por una buena temporada hacer contacto con las organizaciones, ya que no aria más que perjudicar a los demás.
Fue después de varios días de busca ineficaz de trabajo, termine por encontrar trabajo en un pequeño taller de calderería. Pero sin haber terminado el mes... –Amigó se trata de una orden administrativa y, aunque estoy consternado y muy contento de su trabajo le comunico que está usted despedido.
La verdad es que yo cogí la noticia con optimismo y todo pese a que me preguntaba. – ¿Cómo esto puede ocurrir impunemente en nuestros días? – ¿Qué podía significar este despido improcedente para un hombre como yo, que acababa de pasar más de tres años entre rejas y expuesto a nuevas represiones? –Y además no era justo que yo pagara mis entusiasmos de igualdad de esa manera.
Días después volví a encontrar trabajo y esta vez en una empresa más grande del distrito de Carabanchel. Dicha empresa se dedicaba al aire acondicionado y en ella pase dos meses y esta vez porque en el mes de diciembre, al parecer las fiestas de Navidad hacen a la policía sea más vaga o más humana. Y todo porque después volví a ser molestado, aunque esta vez, solo fue una advertencia.
Tenía mucha razón un camarada que yo seguía frecuentando, aunque esta vez no era a nivel organizativo; si no en las conferencias que el club de Amigos de la UNESCO celebraba en su sede de la Plaza de Tirso de Molina y que a la mayoría nos servía de punto de encuentro. Dicho camarada me dijo que en mis circunstancias, lo mejor era perderme una buena temporada de Madrid o de España. Pero también me hablo que con mis conocimientos podría trabajar fácilmente en el montaje de alguna central o refinería y medio las señas de varias compañías importantes que tenían instaladas sus oficinas en la capital.
Por la empresa Nervión de montajes de tubería, fui contratado para las instalaciones de una gran refinería de petróleo en la provincia de Tarragona y la verdad que me sorprendió el salario que iba a ganar.
Tengo también que decir que para mí fue una buena solución y no tuve ninguna dificultad en el trabajo. También tengo que reconocer que mi salario, bastante superior al de Madrid me permitía agrupar a mi familia y diré que si la vida fuese un cuento de hadas no habría más que decir, nada, más que el clásico dicho... – “Y fueron felices y comieron perdices”.
CAPITULO III
Pero no es así, porque la vida continua haciendo historia y al final aparecen irremediablemente sorpresas inesperadas. Y así fue pues como le había prometido Agustina y sin decirle nada a mi compañera; porque temía que ella no comprendiera mi actitud. Esa misma mañana con el diario de Agustín me dirige a la Gran Vía de Madrid.
Para mí la Gran vía, me era familiar dado que yo viví muchos años a menos de quinientos metros de ella y exactamente en el edificio del cine Cervantes situado en la Corredera Baja de San Pablo donde mis padres regentaban la portería de dicho edificio.
Al salir del metro de la plaza del Callao se empieza a percibir esa amalgama de gente que circula en todas las direcciones al estar situada esta plaza al final de la calle Preciados y en el medio de la Gran Vía; se haya dicha plaza, que al parecer fue construida también entre los años 1910 y los 1940. El edificio donde yo me dirigía era el edificio Carrión, también conocido por edificio Capítol y uno de los más conocidos de la Gran vía.
No obstante, les aseguro que al penetrar en el portal del edificio, y al preguntar al conserje del edificio por la señora Inés Pacheco y comprobar que correspondía bien a las señas que Agustín me había dado. Que de impresionado entre otras cosas por su limpieza, pero quizás más aún el lujo que me suscito al instante en mi memoria un hormigueo de reflexiones.
El ascensor me condujo al tercer piso y completamente de frente se hallaba la lujosa puerta que correspondía a la letra C. Soné el timbre y poco después abrió la puerta una doncella que después dar le detalles de mi visita la dije que si me podía recibir la señora. A continuación, la joven doncella tras de nuevo pedirme mi nombre, cerro tras de sí la puerta para minutos después apareció de nuevo pidiéndome en voz baja que la siguiera.
El salón donde se hallaba esperándome una señora de las que en Madrid diríamos de postín que aparentaba ya los cincuenta años. Pero fue al observarla más detenidamente comprendí que Agustín no me había mentido en lo que se refería a su todavía bien conservada belleza.
Después escudriñe con disimulo el amplio y lujo salón para fijarme en lo que más llamaba la atención que no era otro. Que un gran cuadro de un militar con muchas medallas en el pecho y que no podía ser otro que el marido de Inés del que tanto habla en su diario de Agustín.
Inés Pacheco, que era como ella dijo que se llamaba al observar que yo ya había escudriñado con detalle los pormenores del salón, espero un instante para terminar después ofreciendo asiento. Sin embargo, les aseguro que después de tomar asiento no pude por menos de seguir ojeando el salón que por su amplitud parecía vacío, mismo si al final los muebles se hallaban todos bien organizados. A la vez una vez sentado en el diván lo que más me llamo la atención fue la sorprendente luz solar que los dos grandes ventanales daban vida a este amplio salón.
Inés que como bien digo se hallaba sentada frente a mí, con cierta cortesía por mi continua dedicación a observar los pormenores de la instancia, no levanto ni siquiera los ojos de una revista que parecía haber estado leyendo con interés. Pero al observar su continuo silencio, les aseguro que yo creo que fingía y todo porque en seguida tuve la certeza de que era todo una puesta en escena para intimidarme. Y todo porque en realidad ella no parecía estar segura de la importancia de mi visita.
–Bueno usted me dirá a que tengo el honor de su visita. –Porque en realidad lo que yo sé de usted, según la doncella es que usted quiere hablar con migo y a la vez entregarme un manuscrito de Agustín. – ¿Pero si no es así, le ruego que sea breve y me diga exactamente quién es usted?
–Bueno, sí es por eso por lo que he venido. – Aunque en verdad no sé si en el buen momento. –Pero no obstante empezare por el principio para decirla simplemente que yo me llamo Pablo y que no se si sabrá que Agustín hace ya unos meses falleció en el hospital penitenciario de Madrid.
– ¿Que me dice usted, no será esto una broma de mal gusto?
– ¿No señora Agustín llevaba ya mucho tiempo enfermo y posiblemente el frio intenso de la cárcel de Palencia cabo con su frágil salud?
Al recibir mi noticia extrañamente, no hizo ningún gesto como si ella no me creyera, o que la noticia no fuera verdadera, pero al percibir que yo no cambiaba de gesto al instante rompió a llorar. Y fue a partir de aquí, que sus palabras comenzaron a salirla confusas de entre sus labios que parecían a la vez como retorcidos y ante esta situación tan delicada yo fui incapaz de decir nada y levantándome de sillón me dirigí silenciosamente al ventanal para que ella pudiera desahogar su pena.
Desde este amplio ventanal y al divisar a lo largo de esta hermosa avenida el final de ella quede impresionado ante su belleza. Pues allí que comienza la plaza España, que tantos recuerdos de mi niñez me traía. No obstante, las continuas lamentaciones de Inés hicieron que de nuevo volviera a sentarme delante de ella con el fin de intentar calmarla.
Pero fue inútil dado que de no sé donde había sacado un rosario del qué no paraba de contar sus bolitas al mismo tiempo que balbuceaba lamentos que mezclaba con continuas oraciones. Por eso en ese preciso instante comprendí que pese a su profunda fe religiosa, y haber estado casada, siempre estuvo enamorada de Agustí y por eso su actitud me hizo dudar que lo estuviera igualmente de su marido.
La verdad es que estos pensamientos, o mejor dicho estas divagaciones, me hicieron pensar que estos personajes merecían por su pasado escribir un romance. Ósea el comienzo de una interesante novela que por deslizarse en un periodo crucial de nuestro pasado podría convertirse en un buen libro de nuestro turbulento pasado histórico.
Sin embargo, en ese preciso momento la situación era otra y yo me estaba dando cuenta de que Inés no estaba en ese instante para poderme ayudar a penetrar en su vida intima. Por eso pensé que lo más normal era ser respetuoso y continuar callado hasta que ella lo decidiera.
Después continúe observándola con atención, pero lo que más me asombraba era que pese a mi presencia ella continuara entre suspiros recitando sus oraciones. Es verdad que la religión puede calmar el dolor, pero yo no pude por menos de decirme. – ¡Valiente estupidez! Finalmente, cuando me pareció que ella había agotado todas las bolas de su rosario, la dije: –señora-tranquilice y la pido perdón porque creo que la culpa fue mía y reconozco que no me debía haber presentado el fallecimiento de Agustín de esta manera.
–No, no por favor no se haga usted mala sangre, pero no obstante le aseguro que esta noticia me dejo sin la sola esperanza para seguir viviendo y como posiblemente usted habrá ya leído su diario de mi persona sabe ya mucho más que nadie.
–Por eso le aseguro que mismo así usted no sabe lo sola que me encuentro, por un lado perdí a mi marido tras una larga enfermedad y ahora me da la noticia del fallecimiento del ser que más quise en este mundo. –Pero reconozco que todos tendremos un día que hacer frente a la muerte y si tenemos miedo a la muerte, es porque a fuerza de vivir y de darle gran importancia a lo que vivimos olvidamos que todos venimos de la nada y como consecuencia la muerte.
–Sabe usted la muerte es un problema sin solución y este misterio hace intolerable imaginarnos nuestra propia muerte. –Sí, yo ante mi triste soledad pienso en ella, y todo pese a que todos no la queremos ver ni hablar de ella porque nos aterroriza mirarla de frente. –Sí, - la verdad es que a todo el mundo la muerte nos aterroriza, sea la nuestra o la de ellos y esta es la razón por la que yo me aferro a la religión.
–Sabe - yo vivo sola en este piso que si bien es hermoso, pero no obstante, le aseguro que es tan grande mi soledad que en él me llegan ciertos momentos en que me entra una pena tan intensa; que me parece de golpe ver con una clarividencia glacial toda mi vida y por todas partes sobre todo mis pecados.
– Sí y no hablemos de mis largas noches donde mis pensamientos se desdoblan, perdiendo su significado reduciéndose al fin a simple apariencias absurdas e incomprensibles y por eso me digo a mí misma: – Como una mujer tan devota como yo cometiera más de una vez adulterio.
– Pero le aseguro que no me remuerde la conciencia ya que mi marido fue un mujeriego empedernido y además me la daba con cualquiera, mientras yo lo hice por amor y por un hombre que yo sé que siempre me quiso y me respeto. – Si le aseguro que no me pesa ya que Agustín fue siempre el hombre que yo más quise en mi vida y además, también le aseguro que era un hombre tan humano, bueno y noble que no dudaría en volver a cometer dicho pecado.
–Bueno señora, por favor no se atormente y le aseguro señora que personalmente yo viví muy de cerca sus últimas semanas y él no dejó en sus continuos delirios de acordarse de usted. –Si señora, además le aseguro que él murió enamorado intensamente de usted y que en su diario lo que cuenta es un verdadero delirio hacia su persona. –Y por lo que él cuenta y por sus alusiones sé sobre entiende que sus relaciones están para mí más que justificadas.
Ya más tranquila Inés comenzó por decirme que todo empezó hace muchos años y en pueblo situado en la meseta castellana. –Bueno usted no sé si conocerá la provincia de Valladolid, pues si no la conoce se trata de un pueblo muy bonito que se llama Peñafiel y que fue donde nacimos el grupo de amigos que lo mismo Agustín que mi marido narran en sus respectivos diarios.
–El de mi marido que en paz descanse se lo dejaré, porque creo que Agustín cuando se lo dejo a usted no fue solo para que yo lo leyera; si no como dice aquí, para que yo diera mi autorización para que usted pueda publicar un día esta sufrida historia. Sobre el diario de Antonio, que es como se llamaba mi marido. Como vera está escrito ingeniosamente, con una caligrafía impetuosa, si titubeos y al mismo tiempo ligero.
No cabe la menor duda que la confirmación que ella acababa de darme, para que un día pudiese esta interesante historia cobrar vida me dio una gran satisfacción. Ya que desde día que leí el manuscrito de Agustín me fascinaba conocer también con detenimiento la historia de estos tres personajes, al que les toco sobrevivir como a tantos otros el periodo más inhumano de nuestra historia.
–Sabe usted que es inevitable que para empezar por el principio de mis recuerdos situarme en ese pueblo que tantos buenos y malos recuerdos me trae de mi niñez. – Le aseguro que da pena pensar en las pocas cosas que la vida regala, ya que las cosas no son como a primera vista parecen y cuando empezamos a trabajar la memoria es cuando nos damos cuenta de que a las desgracias no se acostumbra nadie. – Mentiría si les dijera que no me dan escalofríos al recordar mi pasado. –Al reconocer que pese a las desgracias, en él, no solo hubo penas, tristezas, desazones... sino también alegrías, placeres, esperanzas...
–Seamos sinceros y reconozcamos que las cosas no desaparecen, solo se esconden o se recuerdan, se buscan o se olvidan. –O, al caer en malas manos, se oculta una de las mitades y solo se enseña la otra.
–Mentiría también si les dijera que no es difícil compaginar el presente, sin recordar el ayer y especialmente en ese tiempo en que los chiquillos estamos siempre con ganas de jugar con esa inocencia para todo. Una época tan bonita que nos hace olvidar cuándo lo hemos pasado peor…
–Por eso las personas siempre se vuelven, inconscientemente; pues a la niñez se convierte en recuerdos vagos y confusos. –Reconozca que según Marcel Proust, toda persona, por poco inteligente y culta que sea, se ve obligada a afirmar: “Que querría ser de nuevo niño”.
– ¡Quién no recuerda su mascota como su juguete preferido! - No obstante creo que fue Rousseau él que inicio la moda de situar en la niñez todas las oportunidades y los sueños perdidos del pasado. –Convirtiéndolos en ese reino mágico e imposible al que jamás nadie puede regresar, donde todos los habitantes son felices como los pájaros en primavera.
–Pero en realidad, sólo son personajes que antes de desvanecerse, dejan su breve sello en la memoria, y es verdad, ya que en ellos aparecen animales, plantas, seres vivos y conocidos, imaginados y que pueden estar vivos o muertos. –Algunos de estos personajes pueden regresar, después, transformados para hilvanar una historia.
–Y en esta historia es, cuando se descubre, el verdadero e incomodo cambio de la infancia, que se corresponde muy poco con la realidad que inspira nuestra imaginación. – La verdad es, que este cambio tan brusco, no nos debería sorprender ya que en la adolescencia, cada día, la vida cotidiana se torna más diversa y complicada.
–Quién de nosotros, del tiempo no haría un río para sentarse a su vera y observar su curso. Sin embargo, el tiempo real que existe en nosotros es consciente y sabe que hoy no es más que el recuerdo del ayer, y mañana el sueño hoy. –Por eso a mí solo me queda el recuerdo del ayer doliéndome intensamente en el alma todo lo que he perdido y condenada a un consumo sin tregua del tiempo me digo. –«El Tiempo ya no transcurre, salta» Y todo porque usted también estará de acuerdo el tiempo no existe, somos nosotros los que lo contabilizamos al seguirnos devorando sin piedad nuestro mayor enemigo...
–El tiempo. –Si ese tiempo pasa a ser así una dimensión cerrada, conjunto acabado de casillas vacías que hay que ir llenando. Es decir, que solo nos queda el consuelo de saber que nunca podremos explicárnoslo y sólo nos queda la solución subsistir, empleándolo de la manera más óptima posible.






CAPITULO IV
pablogarcia
 
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Re: SUBSISTIR -EL FIN DE UN TODO-Capitulo I-II-III-VIII/

Notapor pablo garcia » Jue May 10, 2012 3:52 pm

CAPITULO IV
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Para comenzar le diré que yo apena tenía diez años y recuerdo bien
estábamos afínales de julio del año 1928. Si, también recuerdo con
exacta precisión como conocí Agustín y la impresión que me causo.
Ese día estaba jugando con mi amiga Matilde, allí abajo, en el
parque de las juderías que se haya a la orilla izquierda der rio
Duratón. Cuando se acercaron a nosotras como siempre mi primo
Juan, su amigo Zacarías y poco después Antonio el que fue luego mi
marido acompañado de Agustín.
–Hace tantos años...
– ¿Cuantos años han pasado desde aquella remota mañana de de
julio? Posiblemente más de cincuenta años, sin embargo si cierro los
ojos. Agustín sigue ahí, mirándome como un tonto y sin llegar
articular palabra. En 1928, Agustín era poco más un niño, un
muchacho de apenas trece años, delgado y con unos ojos claros y
grandes. Yo por lo contrario una niña con mi lacito a la cintura, muy
burguesa y vanidosa, a quien cualquier contratiempo bastaba para
asumirme en la desesperación mas infantil.
–Recuerdo que los dos nos miramos fijamente y que además el cielo
por encima de nuestras cabezas estaba azul y sin ninguna nube que lo
entorpeciera. Le aseguro que el impacto de simpatía fue reciproco y
desde entonces ese momento sigue intacto en mi memoria. A los
demás, le aseguro e incluidos mis primos los consideraba hasta ese
momento seres simples y condenados a permanecer toda la vida sin
darles más importancia de la que tenían. –Buen miento, pues Antonio
fue para mí en todo momento una persona encantadora y que desde
muy niño siempre hizo lo imposible por agradarme.
–También le aseguro que en cuanto pude pregunte a mi amiga
Matilde por Agustín y especialmente por su familia ya que ella al
parecer sus padres eran parientes de los padres de él. Matilde antes
de responder a mis preguntas alzo los ojos al cielo y suspiró serio
30
irónicamente para después una vez más descubrir entre sus finos
labios una dentadura irregular que siempre intentaba ella ante los
demás tratar de ocultar.
–Irene, si no me equivoco el madrileño de a hecho tilín y te aseguro
que a mí también. –Bueno el madrileño es hijo de un profesor
universitario que hace muchos años que vive en Madrid, pero que su
padre era un terrateniente que al parecer pose además una bodega de
renombre, situado al otro lado del Duratón y que también sus abuelos
habían sido nobles desde que empezaron a serlo.
–Ya ves como son las cosas, tú si puedes soñar con él y todo porque
la posición de tu familia te lo permite. Pero sin embargo te aseguro
que la situación de mi familia fue muy distinta, ya que ella según
cuentan era hija de un hidalgo pobre de Roa, que llego a estar al
servicio de Don Pedro Girón, maestre de la Orden de Calatrava y
conde de Urueña, que se hizo con el Señorío de Peñafiel que
permaneció en poder de la familia Girón hasta el siglo XIX
ostentando después los títulos de marqueses de Peñafiel y duques de
Osuna.
Con la cabeza baja y las manos apoyadas en el manillar de la
bicicleta y después de oír aquellas insinuaciones insólitas de su
familia por parte de su mejor amiga. Le aseguro que me volví a
mirarla con el rostro tenso y la dije: –Mira Matilde, tú me parece que
deliras. –Pues yo no creo que hoy por hoy tenga nada que ver la
situación social de cada uno de nosotros para que un día un joven de
una mejor posición social tome partido por una o la otra y además
ellos, lo que buscan es una señorita educada en buenos colegios y si
son religiosos mejor.
–Bueno eso lo dices tú aunque con el padre de Agustín las cosas no
parecen ser así, ya que su padre tiene fama por aquí de esos que
ahora llaman liberales, o más bien republicanos.
–Si son de esos que el enviar a los hijos a las escuelas públicas estaba
considerado en general muy liberal y patriótico. Por el que nosotras
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estemos en el colegio de la Inmaculada o de las Hermanas de la
Caridad de Santa Ana, te aseguro que no tiene la mayor importancia
para ellos.
–La verdad es que por mi posición familiar sus insinuaciones no me
habían gustado y para hacerla ver que realmente no las aceptaba puse
los ojos vidriosos para ponerla en guardia y pedalee con el fin de
alejarme lo suficiente y no seguir oyendo estupideces.
–Bueno la cuestión poco después se resolvió sola, al sumarse de
nuevo con toda la pandilla a la orilla del Duratón. Donde se las
arreglo para que su primo le presentara de una forma personal al
forastero.
– ¿Te piensas quedar mucho tiempo entre nosotros? –Le pregunte
con voz grave y casi áspera.
–Bueno hasta después de las fiestas, porque mi padre regresa a sus
obligaciones en la universidad.
– ¿Te gusta Peñafiel?
–Bueno desde muy niño vengo todos los veranos, pero ahora con
vuestra amistad espero que las cosas cambien para mí; ya que nunca
creí encontrar amigos tan simpáticos y sobre todo unas chicas tan
guapas como vosotras.
–Le aseguro que de nuevo quede fascinada, sobre todo cuando volvió
su cabeza lentamente hasta que sus ojos se posaran en mi rostro con
ternura, pero a la vez con cierta timidez. Agustín por aquel entonces,
aparentaba por su altura más mayor de la edad que tenia. Si era alto y
tenía además un cuerpo muy bien proporcionado que le hacía
apuesto y diferente a los demás. Pero lo que más me llamaba la
atención de él eran sus ojos claros que fueron siempre punto de
referencia para recordarle los largos meses de invierno hasta que
llegaba de nuevo el mes de julio del año siguiente.
– Es verdad que uno por uno mis tres amigos intentando ser
objetiva, eran bien parecidos cada uno es verdad también en su estilo.
Paro también tengo que reconocer que los tres eran diferentes en lo
32
que respecta Agustín. Antonio por ejemplo era más rudo, más
ascético y burlón, y sus modales eran rígidos e implacables que
daban la impresión de un futuro guerrero. Por lo contrario mi primo
se percibía ya en él un dominio de sí mismo, virtudes que según su
familia ella también poseía.
Por la tarde según sigue contando ella debido al calor y que todos
casi en general se servían de la famosa siesta ellos habían quedado de
rencontrarse en los soportales de la Plaza del coso que es donde se
celebran las corridas de toros y su peculiaridad hace de Peñafiel un
pueblo medieval y caballeresco que cerraba la Extremadura
castellana con sus murallas en una situación estratégica privilegiada.
En su época al parecer toda la villa estuvo rodeada de murallas que
bajaban desde los extremos del castillo, con un perímetro total que
abarcaría más de dos kilómetros, y con cinco puertas de acceso. Pero
de estas murallas se conservan sólo cuatro cubos y diferentes trozos,
principalmente en la margen del Duratón.
El calor a esas horas era insoportable, por eso buscamos ese antiguo
árbol que en todos los pueblos de castilla. – Si el Olmo ese viejo
árbol que serbia de sombrilla y si usted es de castilla lo conocerá
como yo, dado que es donde todos los hombres mayores pasan la
mayor parte de su tiempo contando sus proezas, poro también sus
penas.
Desierta absoluta se hallaba la plaza y por eso mi amigo y yo
estábamos tendidas bocas arriba deseosas que llegaran los demás.
Mientras que un coro adormecedor de cigarras, se confundía con
algún desgarrado canto de gallo y por ultimo algún re chillido
causado por las ruedas de un carro que pasaba cargado de cebada o
trigo buscando la era más próxima para descargar su siega mañanera
« ¡Tati!»
Me desperté de mi letargo sobresaltada.
« ¡Tati!»
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Alcé la cabeza despacio y al girar hacia la derecha, por el lado del
sol. Tuve que parpadear. – ¿Quién eres?
–Soy yo Agustín. – ¡El madrileño!
Extrañada cubrí con mi mano mi frente y entorne los ojos de nuevo y
a mis pies se halla él con su dulce mirada y su cabellera ondulada
seguía sin apartar sus ojos de mí.
– ¿Qué haces ahí mirándome como un pasmarote?
– Llevo más de diez minutos observándote y sabes a quien me
recordabas. ¡Ni más ni menos que a la princesa durmiente del
bosque! – ¿Por eso me quede con las ganas de versarte y a ver si con
mis besos resucitabas? Y la verdad es que lo que más cautivo de él
fue su graciosa mueca de sus labios.
– ¡Ha ves Irene no ves no me atreví!
– ¿Por qué? –Balbucee sintiendo que mi rostro se me cubría de rubor.
–« ¡Eh chica pero estas ciega, vamos que ya están aquí!» Dijo
Matilde con voz alegre y la verdad es que después de levantarme
solo me atreví a decirle si ya estábamos todos. No me dio tiempo a
repetirlo, porque al instante Antonio que era el que siempre tomaba
las iniciativas dijo señalando el castillo que des de la plaza parecía
más impresionante que de cualquier otro sitio.
–Subamos al castillo, pero esta vez propongo subir por lo más difícil
y no por la carretera.
–Bueno si hay algún y especialmente las chicas que este cagada que
suba como siempre por lo más fácil.
No me dio tiempo responder y que enseguida Matilde dijo que si allí
había algún cagado era él. –De acuerdo, de acuerdo, pero debes
reconocer que la aventura esta vez es más peligrosa. La verdad es que
yo estuve a punto de interrumpirla, pero al final mire un instante
Agustín que con cierta ironía me giño un ojo como asegurándome
que él me ayudaría en todo momento.
Le aseguro que para mí fue una decisión loca ya que desde niña he
sufrido vértigo y por tanto la escalada me inquietaba, pero él volvió a
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mirarme fijamente y al observar de nuevo la empinada cuesta. Él
señalando la brusca pendiente me dijo. – ¿Quieres o no? Al tiempo
que me señala el muro del castillo.
– Me pare excesivamente muy alto.
–Bueno no te preocupes yo marchare siempre detrás de ti.
No tardamos todos en ponernos en marcha por el sendero que poco a
poco se iba perdiendo para después no quedar más que la loma con
salientes pedruscos que por el momento nos servía de apoyo ya que
para Antonio avía que subir por lo más difícil y no por los senderos
que los campesinos para llegar a sus bodegas habían instalado. Si
son las famosas bodegas subterráneas ubicadas en la falda opuesta
del Castillo. Algunas son muy antiguas, de finales del siglo XV. Las
hay de grandes dimensiones, aproximadamente entre 150 y 200
metros de galerías, donde antiguamente antes de crearse las nuevas
cooperativas o bodegas los cosecheros del vino lo guardaban en estas
galerías. Precisamente fue el anterior año que un grupo de
viticultores entre ellos mi padre y el padre de Antonio fundaron la
bodega cooperativa Ribera Duero ("La primera en la Ribera"), que
sería el germen de lo que posteriormente se les denomino como
Bodegas de la Ribera del Duero.
– ¡Que tranquilo y fuerte veía yo a mi príncipe! Sobre todo cuando
en esta ocasión creí que al acercarse a pocos centímetros de mi cara y
sentir su mano apretarme cada vez con más fuerza, que avía llegado
el momento de recibir mi primer beso. Pero no y llegue a pensar que
nunca sería capaz de hacer eso.
La verdad es que no fue así pues al llegar al fin ante el muro, y que
los demás ya habían penetrado en el castillo por hueco que el tiempo
había perforado y ver que los demás no podían vernos me sujeto con
sus dos manos los hombros acerco su rostro al mío me miro
fijamente y al observar que mis ojos se cerraban a la vez que mis
labios me dio un beso como esos que yo había visto en las películas
y donde los besos siempre eran largos y apasionados. Si fue mi
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primer beso, ese beso que nunca se llegue a olvidar; esos donde no
solamente los labios se unen sino que las bocas compenetradas se
aferran una contra la otra.
–Le aseguro que desde que le vi siempre le ame y estoy segura que él
también. Ya que después de su vuelta a Madrid, no dejo una semana
de enviarme cartas y siempre acompañada de una poesía y tengo
precisamente la que hace alusión a nuestro primer beso.
SU BESO
Como una fricción
el beso tuyo,
apenas nada
y todo un mundo
de finas caricias.
Sublimes, fugaces y
en perpetua llama.
Con tu beso siento
el acudir de nuevo
tu grata evocación
hoy surgida de mí
larguísimo sueño,
que sigue, oculta
en mi memoria.
Grata evocación
que hoy como
todos los días sigue
surgiendo inesperada,
al velar mis ojos y
vagar por los recuerdos.
P.G
Después de este beso y pese a que ocurrió por fortuna, le aseguro que
el tiempo no siguió trascurriendo para mí. Aunque le aseguro que en
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cuanto a mí, envista de lo que había ocurrido no lo tomamos con
calma y ante los demás compañeros fuimos muy prudentes. Por eso
cruzamos el muro lo más rápidamente posible para ganar el exterior
del castillo y también al resto de los compañeros.
– ¡por fin! Dijo Antonio al vernos aparecer.
– ¿Creímos que os habíais perdido? Ante estas alusiones por parte
Antonio, Agustín con una mirada acompañada de un guiño y una
sonrisa intento de nuevo darme confianza.
Después seguimos unas escaleras en mal estado de conservación para
ganar las almenas del castillo. Desde donde se divisaba el
maravilloso valle que el Duratón al verter sus aguas en Duero nos
ofrecía una vista imposible de olvidar. Tengo que decir también que
este soberbio castillo resaltar por su la figura del promontorio se
asienta, en una estrecha y alargada franja de terreno en forma de
buque y que las murallas se extienden a lo largo de más de 200
metros con torres vigía almenadas con su única puerta de acceso
situada en su lado oriental. Hay que resaltar también que en su
interior, la gran Torre del Homenaje nace en un angosto espacio de
casi 50 metros de ancho.
Le aseguro que ante tanta belleza el tiempo parecía no existir y en
bobadas no llegamos a poner atención cuando Antonio nos propuso
volver a bajar por el mismo sitio. Me negué rotundamente, por lo que
al instante mi amiga y Agustín decidieron también negarse dado que
la bajada era mucho más peligrosa y al no estar dispuestos
arriesgarnos decidimos que bajaríamos por la carretera. Pero él de
inmediato, sin considerar nuestro propósito y sin escuchar nuestra
advertencia comenzó junto a mi primo y Zacarías la bajada hacia el
centro del castillo.
Nosotros por lo contrario bajamos por la sola carretera que conducía
al castillo y además lo hicimos cantando. Pues Agustín nos cogió de
la mano y medio bailando y parrandeando una canción muy
pegadiza que por cierto estaba en moda llegamos sin darnos cuenta a
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la plaza. Una vez allí nos llamo la atención que en la puerta del
boticario se arremolinaba la gente y entre ellos vimos a Zacarías.
– ¿Primo que pasa? –No pasa nada, más que el cabezón de Antonio
bajo rodando más de veinte metros y se ha roto el brazo.
Los demás días de aquel inolvidable verano, le aseguro que pasaron
sin sentir ya todos los días nos arreglábamos para que la pandilla
mañana y tarde nos lo pasáramos bomba. Por lo que a mí se refiere
en mis relaciones con Agustín siempre quedo para el resto de la
pandilla que entre nosotros había algo mas intimo que entre los
demás. Si esas continuas miradas de entendimiento, los gestos
continuos y confidenciales que él me dirigía no pasaban
desapercibidos sobre todo para Matilde, porque Antonio desde ese
día no pudo seguirnos en bicicleta.
Por la mañana bajábamos al parque de la Juderías, para después
seguir hasta la orilla del Duratón y pasar la mañana vallándonos. Por
la tarde ya más decididos recorríamos la comarca y en ocasiones
llegamos hasta Roa e inclusive pasando por laguna de Contreras
llegamos hasta El Vivar de Fuentidueña. Situado en el nordeste de la
provincia de Segovia limita con los municipios de Sacramenia
Fuentidueña, Calabazas de Fuentidueña, Aldeasoña y la provincia de
Valladolid.
–Bueno acaba de nombrar Calabazas de Fuentidueña que es mi
pueblo y como verá usted por pura coincidencia somos paisanos. –Si
ya veo que por eso posiblemente Agustín hizo con usted más
simpatía que con otros. – La verdad señora que no fue así pues el
siempre creyó que yo era de Madrid, pues se dan las circunstancias
que desde mis primeros meses deje el pueblo y solo iba a él los
veranos.
Por fin llegaron, las Fiestas de Nuestra Señora y San Roque se
celebran anualmente del 13 al 18 de agosto y maravillosas y curiosas
por los encierros, las capeas con dos toros a la vez, uno por dentro y
38
otro por fuera del ruedo, y el popular Chúndara. Las fiestas se
inician el día 13 con el desfile de peñas. El día 14 a las doce del
mediodía en la plaza de España se lanza el chupinazo y "empiezan"
oficialmente las fiestas, donde la Banda Municipal de Peñafiel, toca
el primer chundara mientras suenan las campanas de la iglesia de
Santa María de Mediavilla. Después es el desfile de gigantes y
cabezudos por las calles del municipio. Por la tarde se celebra un
encierro de probadilla y el Desencajonamiento de los novillos-toros
que serán lidiados durante las fiestas, después la merienda en la
ribera del Valdobar, en el Duratón, y por la noche la verbena en la
plaza de España.
Los siguientes días se comienza la fiesta a las nueve y media de la
mañana, con los Populares Encierros, que salen a las nueve y media y
al ser expuesta la talla de San Roque del Valdobar (Que se deposita
en la ermita del Valdobar) desde los corrales del cortijo del Valdobar,
avanzando por la calle de las Afueras de Don Juan Manuel y hasta la
plaza del Coso. A continuación se celebran las famosas capeas, con
un toro por dentro del ruedo y otro por fuera, creando situaciones
especiales.
Desde las cinco de la tarde hasta las siete tiene lugar el Chúndara. Se
trata de un baile (pasacalles) cuya música es una adaptación del
pasodoble "La Entrada" de Esquembre que en Peñafiel la Banda
Municipal de Música toca sin cesar desde la plaza de España hasta la
plaza del Coso. Después se celebran las novilladas por profesionales,
y cuando estas terminan comienzan las capeas para los jóvenes.
Cenas en las bodegas, verbenas y la diversión hasta la hora del
encierro completan los días festivos. Pero le aseguro que nosotras
esperábamos con impaciencia la verbena que se prolongan hasta la
madrugada.
Como sucede todos los años, el ambiente que registraba en la Plaza
de España de Peñafiel media hora antes del lanzamiento del cohete
anunciador de sus fiestas en honor de la Virgen de la Asunción y San
39
Roque. Para nosotras la misa cantada tenía una gran importancia ya
que todo el mundo nos aviábamos con lo mejor que se tenía y serbia
para observar a los demás si ese año habían extremado ropa. Yo la
verdad que ese año mis padres no habían escatimado para que su hija
luciera la última novedad que en las tiendas de Valladolid se
exhibían en los escaparates. Por eso en la iglesia y después en la
procesión no deje de mirar para todos los lados intentando ver
Agustín.
–No mires que no lo veras. Me repetía una y otra vez mi amiga
Matilde. –Ya que como te dique ellos no son creyentes y por tanto
hasta la tarde no lo veras. Y a si fue ya que por la tarde no falto a los
toros con sus padres. Pero le aseguro que nosotras lo que
esperábamos con impaciencia era la verbena que se prolongan hasta
la madrugada. Le aseguro que esas fiestas fueron para inolvidables y
todo porque él no madejo ni a sol ni asombra. Bailamos pero
sobretodo lo que mejor sabíamos el pasodoble, si esa música que a
los dos nos encantaba y que aquí guardo también una poesía que para
recordarme esos días me dedico años mas tarde.
¡EL PASODOBLE!
¡Que distantes goces me envías
al volver de nuevo a mi memoria
y aumentar ese embrujo que fascina…!
¡Ay! de aquellos días de toros, ensueños y fiestas
y que hoy desde mi destierro aun sigo suspirando
el día que vuelva al pueblo de esa tierra mía.
Canto adornado de luz, oro y de alegría
que de nuevo retornas a la memoria mía
para recrear la ansiedad de mi fantasía.
Copla que naces con el hechizo de un beso
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y tras la desventura de un alto celo,
alargas tu corazón partido en la agonía.
Y hoy, en un día de iluminada alegría
tus cantares se repiten de nuevo en mi memoria
perdurando el regalo de mi juventud perdida.
P.G
Las fiestas continuaron como siempre a lo largo de la semana y como
bien digo fueron días inolvidables y además tuvimos de verdad
mucha suerte, ya que el tiempo durante la semana se mantuvo bueno
y no como la mayoría de las fiestas estas por ser ya a últimos de
Agosto nos las aguaba. Si fueron días inolvidables pero el tiempo no
perdona y se acelera como la vida misma terminando por
destruimos sin piedad. La verdad es que los días se presentaban
demasiado bellas y, sabíamos los dos que días después todo se
acabaría quedando todo esto en un simple sueño de verano.
Dado que en mi casa tenía que respectar los horarios lo que sucedía
mismo si por todos los medios intentábamos estar asolas, era que por
diversas circunstancias nos encontráramos al final con toda la
pandilla en el parque de las juderías. No obstante con esa picaresca
que determina nuestros jóvenes años, nos las arreglamos para que la
última tarde y en la oscuridad que aumentaba por la caída del
crepúsculo buscar el lugar adecuado para estar asolas.
Le aseguro que ara tal el nerviosismo por ambas partes. –Como sabes
Irene esta es la última tarde ya que mañana regresare con mi familia
a Madrid y no nos veríamos hasta el próximo verano. Después
siguió hablando pero sin atinar a preguntarme qué opinión tenía yo
de él ya que no nos veríamos hasta el próximo verano. Luego ya más
tranquilo me pidió si podía escribirme, dado que para él sería
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insoportable no tener noticias mías. Para después besarme con más
intensidad y valentía que la primera vez.
Más tarde volvimos despacio hacia los pueblos cogidos de la mano y
al observar de nuevo que por los alrededores no quedaba nadie y la
oscuridad era completa volvió a besarme. Después nos calmamos y
comenzó hablarme una vez más de que sus cartas serian para él un
suspiro en su intimidad y me asegura que jamás me olvidaría.
–Si, puedo asegurarle que infinidades de veces durante todo el año
seguí soñado con aquel verano inolvidable y sobre todo en ese
próximo verano que por razones que en sus cartas me explicaba el
porqué no podía venir. La verdad es que nunca habíamos hablado de
nuestras respectivas familias, pero ahora en su carta me explico que
su padre había sido nombrado catedrático y que por este motivo le
ofrecían una plaza en la universidad de Buenos Aires.
–Le aseguro que pase una noche sin dormir presa de una angustia y
cuando conseguía adormilarme era para no dejar de soñar con él.
–Sí, soñaba en ese verano inolvidable y en aquel apasionado y largo
beso el último día que nos vimos.
–Y le aseguro que si no hubiera sido por sus cartas hubiera dudado
de todo no hubiera sido más que un sueño. –Le ruego que me
perdone pues al recordar todo esto de nuevo. –Ya que siento un peso
en el pecho que no me deja respirar.
Después Inés como aturdida recogió de nuevo su abanico y
moviendo su muñeca con fuerza me dijo que la perdonara un instante
con el fin de recuperar fuerzas.
Recuerdo que ella no tardo en volver hablar pero esta vez me repetía
cosa que no entendí muy bien, para después volver a hablar de nuevo
de Agustín; pero esta vez decirme que años después debido a la
situación que atravesaba el país. Decirme que su padre conociendo
bien a mi familia de Agustín la prohibía escribir y recibir cartas de
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él. –Pero pese atado le diré que nunca dejamos de querernos y como
ejemplo le leeré la última poesía que me mando en su última carta.
DULCES DESEOS
Los sueños no me abandonan, solo se van,
descansan para volver luego más apasionados.
Desarmado y deseada tú sigues inspirando
a este quien antes siempre tuviste susurrante.
Como una llama vigorosa quedo tu figura mítica
trazada en mis sentidos, alma seductora que
sigues guardando en mi escondidos tumultos.
Hemos cambiado de lugar y de años
pero tú deseo oculto como un Cupido
sigue acechando con sus flechas.
Desnuda y ensoñada, sigue llegando
tu mirada con serena gracia, fascinado
aquel a quien antes tuviste hechizado.
Déjame seguir soñando y disfrutando
de ese día donde nuestro amor de nuevo
calme la llama que en silencio me devora.
P.G
–Le aseguro que nunca comprendí nada de política, ni el porqué los
hombres como ocurrió en España, mismo entre hermanos tienen que
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matarse.
–Sabe desde entonces la asquerosa política no hizo más que hacerme
sufrir y le aseguro que debido a mis circunstancias nunca tome
partido por unas ideas frente a otras. –Por tanto yo siempre pensé y
por los comentarios de unos y otros que Agustín era comunista, de
esos rojos que se comían a los niños crudos. Pero sin embargo para
mí fue la persona más humana que conocí y, además, le asegura que
cuando conozca la historia de Antonio y mi primo Zacarías así como
mi familia y la mayoría del pueblo vera que ellos no fueron buenos.
–Pero en fin espero que usted sea capaz de hacer de esta historia algo
que cale en las conciencias, y sirva para que los españoles de una vez
para siempre dejen de de combatirse y por fin se amos capaces de
instaurar una real democracia.
Después y tras un largo silencio se dirigió hacia el aparador para
sacar del uno de los cajones un puñado de sobre me entrego la última
carta que de él había recibido desde Argentina. En dicha carta escrita
por las dos caras Agustín se excusaba por la tardanza de su anterior
carta y la pedía que comprendiera que como las cosas en España
estaban cambiando radicalmente y como por ella sabía que sus
padres no la dejaban cartearse con él. Con todo el dolor de su
corazón y como él no quería comprometerla esta sería la última; pero
que no por eso dejaría de olvidarla ya que para él siempre seria su
primer y único amor.
Como ve era evidente que tal situación pudiera continuar pues los
acontecimientos se precipitaron y sobre todo en esta región donde el
fascismo se extendió como una enfermedad repentina e inexplicable
a tacando traicioneramente todos los que no pensaban como ellos.
–Bueno como vera no me resulta fácil continuar por diversas razones
y entre ellas la dichosa guerra de como de la política de la que no
entiendo nada ni quiero. –Ya que incluso lo mismo Antonio y mi
familia al acabar la guerra me mintieron diciéndome que el nombre
de Agustín aparecía en la lista de los muertos en la batalla de Ebro.
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–Bueno no obstante con lo que yo le he contado y los diarios de
Agustín y Antonio usted sabrá mucho mejor que yo sacar sus
conclusiones.
– Perdona señora pero creo que debó de retirarme, porque usted se
encuentra cansada y no me queda ya más que agradecerla su
confianza y la prometo que en otra ocasión volveré a visitarla.
–Vaya usted con Dios y le repito que para mi será un placer si tuviera
alguna laguna en su escrito que me vuelva visitarme
–Y gracias por todo.
CAPITULO V
Les aseguro que no me resulto fácil, poner mis ideas en orden y todo
por diversas razones. Entre ellas sobre todo por querer ser lo más
neutral y por eso intente por todos los medios ceñirme en lo más
estricto a los documentos históricos. Como también a los escritos
que poseí de estos dos personajes sacados de una época tan
significativa como fue nuestra historia reciente.
Bueno empezare por el principio que no fue otro que los cambios
políticos que a partir del 28 aceleraron una situación peligrosamente
política que terminaría pocos años después en esa guerra civil tan
cruenta que todos conocemos y todo porque la oligarquía reinante no
tolero jamás ningún cambio de sus privilegios ni modernización
alguna de sus estructuras arcaicas.
Por todo esto, la situación política se deterioró día a día y además
con esa absurda guerra en África de donde llegaban noticias cada vez
más desastrosas. Por todo esto el 13 de septiembre de 1923, primo de
Rivera dio un golpe de Estado militar para el que contó con el
beneplácito apoyo del ejército y el del propio Alfonso XIII.
También hay que sintetizar que en el periodo en que Primo de Rivera
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ejerció el poder en España. Se suspendió la vigencia de la
Constitución de 1876 y su dictadura quedo dividida por los
historiadores en dos etapas muy bien definidas: –La del directorio
militar de 1923-1925 y la dirección civil de 1925-1930. Diferentes
ambas por los dos gobiernos designados por él. La dirección civil de
esta última se la conoció con el nombre de “dicta-blanda”.
Primo de Ribera termino creando un partido único: “La Unión
Patriótica”. A la vez, disuelve el congreso de los diputados y el
senado y reemplaza los consejos municipales por comisiones
administrativas. La verdad es que en tiempos de la dictadura la paz,
no existió y no solo en Marruecos sino también en las fronteras y en
las calles. Ya que el 24 de junio Primo de Rivera tuvo que afrontar
un complot el día de San Juan, conocido como “La Sanjuanada”;
donde un grupo de oficiales se subleva contra la dictadura, y entre
ellos “Weyler” un viejo capitán general cargado de medallas, y héroe
de la legendaria guerra de Cuba. Como también el general Batet y
Riquelme y el capitán Galán. Un mes más tarde serán los anarquistas
emigrados en Francia que intentaran pasar la frontera, siendo
cercados y reducidos por la Guardia-Civil.
Todo esto hizo que tres meses después de poner fin a la guerra de
Marruecos se produjera una convocatoria de la Asamblea Nacional
Consultiva. Encargada de redactar una nueva constitución, así como
aprobar otras series de leyes fundamentales. No obstante, la
oposición a la dictadura se acrecentó especialmente a partir de 1928,
con las numerosas reuniones de intelectuales. Donde no faltaron
Miguel de Unamuno, Ramón María del Valle-Inclàn, Fernando de
los Ríos y José Ortega y Gasset por no citar a los que a lo largo de la
charla no dejaron por sus ideas de hostigar la dictadura. También hay
que destacar los movimientos estudiantiles, políticos de casi todas las
tendencias, sindicalistas y militares. Que se enfrentaron al régimen
“primorriverista” y en algunas ocasiones con movimientos
46
revolucionarios. Que, en enero de 1929. Encabezó el político
conservador José Sánchez Guerra.
Pero esto no calmo a la mayoría de los sectores de la población y
ante la falta de apoyo de sus propios compañeros de armas. Primo de
Rivera presento su renuncia al rey Alfonso XIII el 28 de enero de
1930, dejando tras de sí todo un cumulo de problemas irresueltos;
incluida la misma viabilidad del sistema monárquico. Ante tal
fracaso Primo de Rivera se exilió a Francia y, el 16 de marzo de ese
mismo año, falleció en París. Por tanto, todo el mundo quería a Don
Primo de Rivera. Él era simpático, y como decían los españoles este
hombre gordo, amigo de las comilonas y siempre tenía un especial
apetito no solo por los manjares sino también por lo sexual. Se dice
que amaba beber, charlar y fumar y cuando más bebía más le gustaba
hablar. Como buen aristócrata y español, su debilidad eran las
mujeres, gastando fortuna detrás de las elegantes cortesanas de París
y también de las prostitutas que él frecuentaba en los bórdeles
nocturnos de Madrid.
No cabe la menor duda que la dimisión de Primo de Rivera y la del
rey, España quedo en un completo vacío político y fueron estos los
catorce meses los más difíciles de la última monarquía española.
Ante esta situación insostenible el rey llama al general Dámaso
Berenguer a formar gobierno y este intenta una política de
reconciliación a golpes de amnistías que fueron vanas. Ya que la
unión de las izquierdas, en una reunión celebrada el 17 de agosto de
1930 en San Sebastián, había creado ya las bases del futuro régimen.
En ella estaban presentes, el republicano Lerroux, el neo-republicano
Azaña, los socialistas – Indalecio Prieto y los monárquicos
arrepentidos – Alcalá Zamora y Miguel Maura y los sindicalistas y
separatistas. En fin, “El pacto de San Sebastián”, fue futuro gobierno
provisional de la República y este mantiene sin fuerza a la
monarquía. Hasta que los acontecimientos de Jaca y de Cuatro-
Vientos traerán después, el germen de la inevitable Guerra Civil.
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Como comprenderán, para empezar la escalofriante historia que les
toco vivir a mis protagonista no se puede en ningún momento pasar
por alto estos históricos acontecimientos que sacudieron nuestro país.
Por eso comenzare diciendo que para Antonio en su diario no da
ningún valor a todo lo contado anteriormente por Inés y en lo que se
refiere a dicha pandilla de amigos a los únicos que menciona es a
Juan, Zacarías y por supuesto a Inés. Y de la que dice que desde un
principio fue el amor de su vida.
Para Antonio en realidad todo comenzó el en 1930, donde después
de acabar el bachillerato sus padres lo envían a estudiar a Valladolid
y con apenas 18 años comienza a conocer a ciertos personajes que no
tardaron por marcarle hasta su muerte en esa ideología que en
aquellos años se conocía ya como fascismo. Como bien dice en su
diario el siempre tuvo grandes inquietudes sociales y quiso hacer
política de las ideas y para ello decidió colaborar con Onésimo
Redondo en el semanario “Libertad” órgano escrito que el líder
indiscutible en Valladolid del fascismo más puro duro que existía por
aquel entonces en España, y que fue fundado para luchar por un
Imperio hacia Dios y contra tolo lo fuera anticatólico y antiespañol.
Este triste personaje que tanto influencio en Antonio. Nació en
Quintanilla de Abajo (Valladolid) el 16 de febrero de 1905 en el seno
de una familia labradora de agricultores castellanos y murió
asesinado por los milicianos en Labajos (Segovia) el 24 de julio de
1936, al iniciarse la guerra. Pero del llamado Caudillo de Castilla por
una serie de razones su vida ha sido escasamente estudiada. – De
este personaje solo se sabe que fue idealista que vivió y murió por
unos ideales.
Por eso Antonio escribe en su diario que cada ser humano era "un
portador de valores eternos", pero no meramente como individuo; sus
derechos y valores sólo podrían ser definidos, expresados y
defendidos en una sociedad nacional fuerte y unificada. Y lo que por
eso no dudo con Onésimo dar un paso más al colaborar en la
48
fundación de las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica (JCAH)
en agosto de 1931 para plasmar el discurso de las ideas al terreno de
lo posible, es decir, para hacer política, y lo hace sobre los principios
fundamentales de Nación, Justicia social, Religión y Cultura.
Para él, España no se justifica por tener una lengua, ni por ser una
raza, ni por ser un acervo de costumbres, sino que España se justifica
por su vocación imperial para unir lenguas, para unir razas, para unir
pueblos y para unir costumbres en un destino universal; que España
es mucho más que una raza y mucho más que una lengua, porque es
algo que se expresa de un modo del que estoy cada vez más
satisfecho, porque es una unidad de destino en lo universal.
Lo que no que no cabe la menor duda es que para él todo estaba
justifica en aras de esa España copiada del nacional socialismo
Alemán a aunque con mas acentuación de la política italiana de
Mussolini. Por eso ese verano con un grupo entre ellos sus
inseparables amigos con el fin de conocer más de cerca el fascismo
Italiano consiguieron con ayuda de Onésimo Redondo desplazarse
más de un mes a la capital Italiana.
Antonio volvió fascinado por el sindicalismo alemán y su
organización del trabajo. Así, que no dudo con Onésimo y sus
amigos colaborar con el proyecto de este que no era otro que el
Sindicato de cultivadores de remolacha de Castilla la vieja y que a él
por su intensa actuación le dio una gran popularidad entre los
labradores castellanos.
Mientras tanto Antonio cuenta que de Onésimo fue poco a poco
ganando su confianza hasta llegar a ser una especie de secretario
personal. Por eso en noviembre de 1931, le acompaño a Madrid y
tras varios contactos con el grupo redactor de “La conquista del
Estado” de Madrid, se unieron desde el principio a las J.O.N.S. de
Ramiro Ledesma Ramos y así nacía la nueva vanguardia española
política y social: Las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalistas. Su
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emblema, el yugo y las flechas de los Reyes Católicos, evocadores de
un pasado imperial. Y tras la fusión de las JONS con Falange
Española en marzo de 1934, Onésimo llegó a ser el Jefe de la
Falange de Castilla.
Desde la proclamación de la Republica, la violencia fue cada día de
más en más y todo porque la república del 31 fue algo casi utópica,
pues «la República fue muy avanzada para su época». - Mejor que la
actual democracia… pero pese a que la monarquía de la época fue
negativa y con ella nadie estaba contento». Porque la represión era
continua y la libertad de expresión no existía fue por lo que nadie
quería a Alfonso XIII.
La verdadera República duro solo… hasta las elecciones de 1933
que ganaron los conservadores. Ante estos acontecimientos
empezaron a organizarse manifestaciones, unos con las manos
abiertas y alzadas, y otros con las manos cerradas y en alto. Al no dar
solución a sus reivindicaciones los disturbios no cesaban,
produciendo la rotura de los trabajadores con la República, a tal
punto, que mismo la gente del pueblo tenía miedo a los “rojos”.
Aprovechando que en aquella situación la Iglesia que tenía mucha
importancia y al existir una especie de alianza entre las armas y la
cruz los asesinatos continuos por ambas partes hicieron que los
militares con ayuda de la falange, la Iglesia y la oligarquía se
sublevaran.
La primera víctima falangista de la violencia fue el estudiante Matías
Montero. A éste siguieron otros asesinatos en Valladolid, Gijón y
Madrid; los falangistas asesinaron al ex director general de Seguridad
y fundador del Comité Nacional de Acción Republicana, Manuel
Andrés Casaùs, uno de los impulsores de la proclamación de la
República en Éibar; también al periodista santanderino Luciano
Malumbres. Por parte de la izquierda, el primer asesinato fue el de
Juanita Rico, una costurera miembro de las Juventudes Socialistas,
en represalia a la muerte del falangista Juan Cuéllar. Los asesinos de
50
Rico la acusaron de haber tomado parte en la reyerta y haberse
orinado sobre el cuerpo del todavía moribundo falangista.
Eran meses que siguieron al pacto Múnich y de sus consecuencias,
no cabe la menor duda que a los militares Españoles al mando de
Franco le favorecían para llevar a cabo ganar la guerra. Por eso
Antonio en su escrito reconoce que Francia e Inglaterra al verse
obligadas a firmar dicho tratado era una buena oportunidad para
evitar la intervención de dichos países en la ayuda de la republica y
sin embargo ellos contarían con el apoyo de Alemania e Italia.
Después del triunfo de los partidos conservadores, las reuniones
clandestinas dejaron de existir y las reuniones ya se efectuaban entre
un grupo reducido para conspirar contra la republica, lo que origino
asesinatos selectivos de personas que de una manera particular se
destacaban por su pertenencia a los partidos más radicales de la
izquierda.
En sus debates siempre eran escasos e intrascendentes. Pero en su
foro interno él no quería ofender a Onésimo redondo, pero admiraba
más a José Antonio Primo de Rivera, por su llamada continua a la
acción directa y lo perfilaba como el verdadero caudillo de España y
sobre todo sus postulados como entre ellos eran.
(Cada ser humano era "un portador de valores eternos", pero no
meramente como individuo; sus derechos y valores sólo podrían ser
definidos, expresados y defendidos en una sociedad nacional fuerte y
unificada). Como también. (Nosotros consideramos al individuo
como unidad fundamental, porque éste es en sentido de España, que
siempre ha considerado al hombre como portador de valores eternos.
El hombre tiene que ser libre, pero dentro de un orden).
Después continua en su diario, para decir que el largo periodo hasta
el día glorioso de la sublevación nacionalista de 36, es decir hasta la
víspera misma reconoce que si bien lo esperaban no deja de
reconocer que le sorprendió que a ellos nadie les comunicara con
51
antelación nada de nada. Pero sigue para decir que ese día lo recuerda
como una especie de admiración pero a la vez con gran
preocupación, porque de antemano se imaginaba que sería una guerra
larga y sobre todo con muchas bajas.
Antonio también cuenta que pese a que ellos llevaban tiempo
organizando el levantamiento, porque sabían de antemano que el
movimiento contaba en Navarra, y en algunas provincias del norte de
Castilla, con su mayor base cívico-militar. De hecho los Requetés
tenían organizados militarmente antes del inicio de la rebelión a más
de ocho mil hombres. Pero sin embargo la alegría de todos ellos no
llego hasta el día 20 de julio. Y sigue contando que después de un
día de intenso nerviosismo cuando se hallaban sentados delante del
ayuntamiento de Valladolid un buen numero de falangistas con sus
relucientes uniformes y armados hasta los dientes. Un grupo
indeterminado de camiones con militares se precipito en la plaza
para al unisonó gritar y lanzar pasquines que castilla estaba
controlada en su totalidad por los sublevados.
Al parecer y según escribe las cosas al principio no fueron tan fáciles
entre los sublevados ya que surgieron roces importantes entre el
bando rebelde. Las mayores dificultades estuvieron en Navarra, entre
el General Mola “director de la conspiración” y jefe militar en ese
territorio y el jefe carlista Fal Conde. Y todo porque los Requetés
exigían que la bandera de la rebelión fuera la bicolor, la actual
española. Cuando los planes de los jefes militares rebeldes era usar la
tricolor, la republicana, para engañar a la población. Finalmente sólo
en Navarra y en Burgos la rebelión se inició bajo la bandera bicolor.
Antonio sigue para decir que debido a que Onésimo Redondo el 19
marzo había sido detenido en Valladolid, siempre permaneció en
contacto epistolar con ellos y con el líder de su partido, José Antonio
Primo de Rivera, también encarcelado. Y que pese a que el 25 de
junio fue trasladado a la cárcel de Ávila, de la que fue liberado el 18
de julio por los militares sublevados al iniciarse la guerra. A los
52
pocos días pudieron contar ya con él, donde formó no tardo en
formar durante los primeros días siguientes al alzamiento la
denominada "patrulla del amanecer", que se distinguía por fusilar a
cerca de cuarenta personas diarias pero que a él lo mandaron junto a
sus amigos a que se hiciera cargo como responsable del partido a su
pueblo. Donde debido a que era un pueblo pequeño y tos se
conocían los fusilamientos se contaron con los dedos de la mano.
Posteriormente, se puso a la cabeza de un grupo armado de
falangistas que marchó hacia Madrid y combatió en el Alto de los
Leones. Donde volvió a encontrarse con sus camaradas de
Valladolid, para después de tomar el Alto de los Leones volver a
Peñafiel donde permaneció un mes alistando por los pueblos
limítrofes los futuros soldados que deberían por la fuerza
incorporarse al ejército nacional. Pero que por lo contrario nos dice
que Onésimo decide continuar hacia Madrid con tanta mala suerte
que el día 24 de julio, junto con su hermano Andrés, Eduardo Martín
Alonso Calero, Jesús Salcedo y un falangista de su escolta Agustín
Sastre. Decidieron pernotar en el pueblo de Segovia de Labajos,
donde llegaron en automóvil al pueblo y creyendo que era zona
nacional. Murió en una emboscada organizada por un grupo de
milicianos. Según parece, identificó erróneamente como falangistas a
militantes anarquistas de la Confederación Nacional del Trabajo por
el parecido de sus banderas y murió acribillado.
Él por lo contrario dice que en el pueblo seguía presumiendo con su
flamante uniforme que sin lugar adeudas le ofrecía un poder sin
límites ya que junto con sus amigos habían conseguido según él que
en Peñafiel a las pocas semanas la tranquilidad fuera absoluta. Por
eso cuenta que a sus 20 años se sentía como un gallo dispuesto a no
dejar una gallina suelta. No obstante reconoce que a la que él más
deseaba no parecía darle la mayor importancia y por eso dice que
aprovechando su situación intento impresionara a Irene.
53
Por tanto pese a mi nueva situación ante ella yo intentaba por todos
los medios que mi comportamiento fuer digno, pero yo ya sabía que
pese a que sus padres la presionaban como un buen partido para ella.
Yo bien sabía que ella me había repetido varias veces que no me
hiciera ilusiones y que no intentara confundir nuestras relaciones en
un plano diferente de una buena amistad. Por eso se preguntaba el
porqué: – ¿Le era imposible que ella no sintiera nada por él?
Bueno será que pese a su relación amistosa entre ellos nunca existió
ningún vínculo físico. Aunque también pensó que ella no pasaba por
su mejor momento dado que su amiga Matilde apenas hacia unos
días que había fallecido con apena 18 años. Si él sabía que Matilde
hacía tiempo que estaba enferma de una miringitis, epidemia que
junto con la tuberculosis estaba haciendo estragos por toda España.
No obstante pensó que por parte de ella el esfuerzo de superación era
durísimo, pero él seguía esperando que tarde o temprano alguna
compensación, a mi pasión podía un día llegar. No obstante y pese a
que éramos muy respetuosos el uno del otro, reconocía que cada día
que pasaba su afán de romper el equilibrio de esa frialdad excesiva
que ella procuraba no romper a él le angustiaba y no dejar de pensar
en ella. Reconoce también que se sentía oprimido por una continua
sensación de impotencia total. Ya que a ojos de él, Inés cada día era
más hermosa, y no había en ningún otro cielo otra mujer más bonita
y reconoce que habría dado cualquier cosa por poderla abrazar.
PIENSO EN TI
Te pienso intensamente,
amada mía
y mi corazón te llama
pero tú no me respondes...
y tu silencio se hace
cada vez tan espeso
que me traspasa el alma.
54
P.G
Como era de prever en pleno verano del 36, se nos comunico a mis
amigos y a mí que teníamos pese a nuestra joven edad de
incorporarnos a filas. Lo que suponía dejar el pueblo para
presentarnos en el cuartel de infantería de Zamora donde se nos
prepararía militarmente para la guerra y esa misma noche con mis
amigos recuerdo que nos fuimos a la bodega donde terminamos todos
subiendo los escalones a cuatro patas, para después y ya solo
vagabundee sin rumbo fijo por las calles del pueblo meditando como
poderme despedir de ella. Hasta que como un sonámbulo termine
debajo de su balcón. Si me quede allí parado, sin saber qué hacer,
hasta que me dije porque no me decidía y lanzaba una pequeña
piedra contra su balcón. Por fin me dije que no debía tener miedo, y
demuéstrala quela quieres y no puedes marchar a la guerra sin
despedirte de ella.
Por fin Inés salió al balcón y al ver que yo callaba ella se echó a reír.
– ¡Pobrecillo! Me dijo después de decirme que estaba al corriente de
mi incorporación al ejército. – ¡Sí,
como compadeciéndome me tiro un beso con la mano a la vez me
pidió que tuviera mucho cuidado! –
Antonio vete a la cama, porque me han dicho que tienes un vaso de
mas mañana no podrás estar en la estación con tus amigos que
estarán ya durmiendo la mona.
Bueno lo de mi borrachera la verdad es que no podía molestarme,
pero para mí cierto es lo que percibí de ella no fue otra cosa que las
palabras habituales de lo que en realidad ella sentía por mí. Así que
cabizbajo continua dando tumbos, por esa callejas sin aceras y con un
empedrado lleno de agujeros, debido a mi borrachera parecían más
oscuras todavía y por fin apoyándome en los muros de las casa
conseguir llegar a casa.
55
CAPITULO VI
Antonio sigue contando que no había cumplido los 20 años cuando
fue movilizado y que como los de más pese a ser un falangista de
primera línea tuvo como sus compañeros hacer la instrucción en
Zamora donde dice que los tres primeros meses fueron muy duros.
Pero lo que más le llamo la atención pese a su sentimiento
ideológico, la férrea disciplina que él ejército nacional mantenía entre
la tropa. Y cuenta como dos soldados que él conocía de un pueblo
cerca del suyo fueron fusilados delante la tropa por indisciplina.
Condenados por el solo hecho que después de una posible borrachera
no se presentaran la noche anterior al recuento nocturno del cuartel.
A los tres meses de entrenamiento, recuerda que le llamo el coronel
para comunicarle que por sus estudios se le nombraba alférez
provisional y que a partir de entonces recibiría el adecuado uniforme
y pasaría hacerse cargo de destacamento. Al parecer, su primer
bautismo de fuego fue en los montes de León que separan las
provincias de León con Asturias y donde un número de republicanos
refugiados en las montañas impedían el agrupamiento de las tropas
nacionales. En grupos de unos cincuenta, rastreaban las zonas de más
difícil acceso de esta región sin ninguna experiencia en esta forma de
guerra y recuerda que la noche era muy oscura y a la vez reinaba un
gran silencio. Mi entras tanto, a su alrededor. Un grupo de moros
incapaces de vencer el miedo, rezaban a su Dios balbuciendo
palabras en su idioma y al escuchar voces que se acercaban a ellos.
Dice también que les mando callar y al dejar de rezar volvió el
silencio, para después solo oír a las mulas masticar ruidosamente el
pienso. Al poco tiempo, una de ellas golpeó fuertemente una roca e
hizo que un sinnúmero de pájaros nocturnos, volaran por los
56
alrededores perdiéndose luego en la oscuridad y cuenta que él
asustado levantó de nuevo la cabeza para solo ver el obscuro cielo sin
luna. De pronto la tierra se estremeció con un fuerte estallido a la vez
que las mulas se desataron y corrían con enérgica fuerza. Luego de
nuevo otro sonido, pero ahora más cerca que el otro y al instante se
desató un duro traqueteo de ametralladoras desgarrando la oscuridad
con sus balas mortales.
Después fueron esporádicas batallas sin la mayor importancia y
contaba que fue pasando el tiempo, siempre en la parte norte del país.
Hasta que recibió un comunicado donde decía que lo trasladaban a la
capitanía de Burgos, donde trabajaría para los servicios secretos y en
especial en la coordinación de la famosa Quinta Columna que
operaba desde hacía meses en la retaguardia enemiga con el fin
destruir a través del espionaje y sabotajes la Republica.
Apenas días después de su llegada a Burgos, nos dice que ya se puso
al corriente de su trabajo; que no era otro que ayudar a desarrollarse y
poner en contacto a los grupos que ya trabajan intensamente en la
capital. La Quinta Columna “forma de acción clandestina contra la
República” en tiempos de guerra. Su función principal era la de
espiar, practicar el derrotismo, sabotajes y en definitiva entorpecer
cualquier tipo de labor relacionada con la industria de la guerra,
abastecimientos, etc.
El origen se debe atribuir al General Mola quien a inicios de octubre
de 1936, afirmó que la caída de Madrid se debía a la acción de cinco
columnas, las cuatro de Varela y una quinta que ya estaba dentro. El
General Mola confiaba en la pronta entrada de las tropas nacionales
en Madrid, de ahí su premura al hacer pública la existencia de una
resistencia organizada en la retaguardia republicana. Pero a la vez
escribe que el trabajo era muy difícil y peligroso porque el gobierno
Republicano y más concretamente las organizaciones encargadas
directa o indirectamente de la vigilancia de la retaguardia redoblaron
sus esfuerzos en la persecución y represión de tales organizaciones,
57
viendo quintacolumnistas en cualquier lugar y situación, llenando de
sospechosos, la mayoría inocentes, las chekas de las grandes
capitales.
Antonio en Burgos, lo primero que hizo fue colocar en su entorno a
personas de su máxima confianza y para eso conto sin problemas con
sus dos mejores amigos y después con la ayuda de un conocido de su
padre que regentaba un almacén de vino en la capital intentar un
contacto lo más rápido posible con Manuel Gutiérrez Mellado el jefe
indiscutible de la red operaba desde hacia tiempo en Madrid. Para
eso lo primero que hizo a su llegada a Madrid fue Contactar con el
jefe de Falange, Manuel Valdés Larrañaga, que junto a Antonio
Bouthelier y Antonio Ortega Lopo que con Gutiérrez Mellado de
las tareas que a él le habían encomendado. Para eso él tenía que
contactar lo más rápido posible con él con el fin que con su ayuda
Gutiérrez Mellado reconstruirá la organización de información
denominada con el nombre de los “Antonios”, destruida por la
Inteligencia Republicana, que había dirigido un oficial de Intendencia
desde la embajada de Turquía.
Cuenta también que no tardo en contactar a dicho oficial que se
dedicaba a pasar hacia la zona nacional a personas, sobre todo
militares y a la vez obtener información. Y recuerda que en su
primera reunión le declaro: – Yo me llamaba Teodosio Paredes
Laína aunque todos me conocían por el “miliciano Teodosio", y es
que había un señor que se llamaba así al cual un amigo mío le robó la
cartilla militar y desde entonces yo usé esa documentación falsa.
Tenía preparado un rollo para colocárselo al que fuera, y era que yo
era un estudiante de buena familia, pero que había dejado todo
porque era de izquierdas. Por eso me recomendó que yo intentara lo
mismo y por eso le pedir al amigo de su padre que lo hiciera pasar
como comerciante en vinos.
En el Madrid de la época se les conocía por el sobrenombre de
«emboscados y todo porque en los inicios de la contienda nunca
58
existió en Madrid una estructura de suficiente entidad que velara de
forma organizada por los intereses de las personas afines a los ideales
de los sublevados. No obstante Antonio cuenta que por desgracia la
forma involuntaria que Mola, con sus desafortunadas declaraciones,
provocó un intenso clima de desconfianza entre los madrileños
sitiados. Esta suspicacia terminó desembocando en una fuerte acción
represiva que culminaría con detenciones masivas, encarcelaciones y
fusilamientos de todo aquel que fuese sospechoso de ser
«quintacolumnista».
Ante esta nueva situación dice que cada vez era más difícil contactar
a las agrupaciones de marcada significación falangista sin que
miembros fueran descubiertos y arrestados. Por eso su trabajo cada
vez se hace más difícil. Pero escribe que a finales de 1936 y en
respuesta a esta dura acción represiva, con su trabajo y la ayuda de
sus camaradas dichas agrupaciones comienzan a organizarse de
forma cauta y sistemática con el fin de apoyarse mutuamente. En este
sentido, una de sus actividades más relevantes consistió en la
difusión de opiniones negativas sobre la situación de la guerra o las
condiciones de vida en la capital. La consigna era dibujar un
escenario tan desastroso que propiciara el deseo entre los ciudadanos
de la llegada de las tropas nacionales. Las comunicaciones radiadas
tendrían un cometido esencial puesto que con la recepción de
emisiones provenientes de la zona nacional se obtenían noticias sobre
el frente que estos grupos se encargaban de propagar
convenientemente por bares, mercados y zonas públicas de la capital.
Para aquel que quisiera ganar la zona nacional. Dice que trabajo
junto con el jefe de Falange, Manuel Valdés Larrañaga que con de
ayuda se constituyó a crear una asociación clandestina denominada
«Auxilio Azul. Que en principio fue gestionada principalmente por
mujeres que se encargaba de la obtención de salvoconductos y
documentación falsa; recaudación de bienes, fondos, medicinas y
artículos de primera necesidad con destino a estos refugiados e
59
incluso la prestación de asistencia médica a aquellas personas que lo
requerían.
Para tos estos menesteres según escribe el amigo de su padre que
vivía en la esquina de la calle la Luna con la Corredera Baja le cedió
una habitación desde cual podía registrar todos los movimientos que
justo en frente tenia la policía. Y esto dice que le permitía no levantar
sospechas y todas las mañanas salía con su cartera como si fuera un
simple comerciante que se dedicaba a vender su producto, pero esto
le permitía que además de las comunicaciones radiadas tenían un
cometido esencial puesto que con la recepción de emisiones
provenientes de la zona nacional se obtenían noticias sobre el frente
que estos grupos él como tantos otros se encargaban de propagar
convenientemente por bares, mercados y zonas públicas de la capital.
En este sentido, una de sus actividades más relevantes consistió en la
difusión de opiniones negativas sobre la situación de la guerra o las
condiciones de vida en la capital. La consigna era dibujar un
escenario tan desastroso que propiciara el deseo entre los ciudadanos
de la llegada de las tropas nacionales. También cuenta que él en
numerosas ocasiones, dedicaba acordinar las labores de asilo y
refugio, que incluía la confección de planes de huida hacia zona
nacional.
En estos actos llegaron a participar, a título particular y de forma
especialmente reseñable, numerosos ciudadanos extranjeros cuya
situación en el país estaba credencialmente amparada – por ejemplo,
el cónsul de Noruega Félix Schlayer o la mejicana Carmen Gabucio–
así como embajadas y legaciones diplomáticas de diversos países
como Chile, Suecia, Perú o Finlandia, lugares todos que sirvieron de
refugio a centenares de activistas. Con el tiempo, el uso de estas
ubicaciones, en teoría seguras, acabó siendo de dominio público
hasta tal punto que algunas de ellas (la de Finlandia y, con
posterioridad, la de Turquía) fueron asaltadas por la policía
republicana, acusadas de albergar prófugos en su interior.
60
Ante esta situación alarmante para la policía republicana. Recuerda
como una de las contramedidas republicanas más conocidas fue la
creación de una ficticia embajada de Siam en la calle Juan Bravo,
número 12, donde se prometía asilo y huida a zona nacional a todo
aquel que lo solicitase. Don decenas de falangistas fueron atrapados
por las autoridades republicanas sirviéndose de este engaño y entre
ello él.
La verdad que fue una acción absurda y temeraria por su parte ya que
sin buscar la información necesaria por los canales oficiales cayó en
la trampa al querer averiguar quién era en realidad el embajador de
dicha embajada. Para eso me dirigí al barrio Salamanca y después me
acerque al número 12 de la calle Juan Bravo, y me dio la impresión
desde la calle, de un edificio elegante que podía muy bien albergar la
dichosa embajada. Sin más cruce la calle y entre en portal amplio y
adornado de mármol blanco donde colgaba dos murales que bien
podían ser de dicho país.
Hasta aquí todo parecía perfecto, ya que incluso dos personas
uniformadas con rasgos orientales charlaban en el umbral del portal e
incluso cuando subí los primeros escalones halle una mesa con una
serie de banderas y entre ellas la Italiana y Alemana.
– ¿Que desea Usted? Le dijo un individuo tieso como un palo
próximo a los cincuenta años, pero sin rasgos orientales.
No obstante escribe que hasta aquí para él todo le pareció natural e
incluso al observar a dicho individuo que no podía negar que era
español. Pensó que sería un empleado que dicha embajada había
contratado para facilitar mejor los trámites burocráticos.
– Bueno quisiera hablar con el embajador o bien con su secretario.
– ¿Podía explicar para qué?
– He de entregarle una carta confidencial.
– Bueno yo tengo que hablar antes con el secretario y como
comprenderá me preguntara de que se trata.
61
–Lo siento señor, pero como ya le dije tengo que entregársela
personalmente.
No obstante dice que dicho personaje, no volvió a insistir después de
ausentarse unos minutos se dirigió a él de nuevo para decirle: –El
embajador le ruega que espere usted un poco, pero mientras tanto por
favor. – Le ruego sea usted tan amable de esperar en la sala de espera
que se encuentra ahí de frente.
pablo garcia
 
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Re: SUBSISTIR -Capitulo I-II-III-VIII

Notapor pablo garcia » Vie May 11, 2012 3:55 pm

Se sigue y gracias
Ya una vez en la sala, dice que había junto a la puerta dos individuos
con rasgos españoles y bien vestidos. Que al observarlos de nuevo y
ver de la manera que lo miraban comenzó a sospechar de ellos. Pero
dice también que no obstante intento guardar su sangre fría y esperar
a nuevos acontecimientos. Hasta que poco después, sonó una especie
de campanilla, a la que acudió uno de estos personajes; para después
de salir del despacho decirle con cierta sonrisa burlona: –El
embajador está dispuesto a recibirle y por tanto le pido por favor que
me siga. Al entran en su despacho quedo perplejo al observar que
dicho embajador que le esperaba de pie, era también de rasgas
españoles. Era alto y de unos sesenta años, pero lo que también le
hizo sospechar mas fue que la mesa estaba vacía salvo un teléfono y
junto a la ventana se hallaba una bandera republicana.
–Así que usted señor Antonio, tiene usted un mensaje para mí.
–No obstante espero que no sea para venderme vino de su tierra.
–le ruego que me sea sincero, o amenos que se halla usted
equivocado de embajada, ya que aquí usted no podrá pasar a ningún
facha hasta las líneas enemigas.
–Bueno –Bueno, bueno me parece señor Antonio que acaba de meter
la pata y esto le va a costar muy caro. A continuación se dirigió a la
ventana, para después sentarse en el sillón e hizo sonar la campanilla
para llamar a los dos individuos que él había ya encontrado en la sala
de espera, que con pistola en mano irrumpieron en el despacho para
anunciarle que estaba detenido.
62
Aquel mismo día y después de pasar unas horas en la dirección
general fue trasladado a la cárcel Modelo donde había cientos de
presos. Pero que él desde un principio fue ayudado porque también
en el interior existía una organización que se dedicaba a que la moral
no se deteriorar y donde se repartía lo poco que llegaba de la calle.
También cuenta que el trato con los carceleros no era malo, porque la
organización cada vez era más eficaz, no solo fuera que dentro de la
cárcel. Por eso él cuenta que no le fue difícil por medio de un
funcionario comunicar a su familia su encarcelamiento.
Bueno en realidad las acusaciones que se mantenía contra él no eran
referentes al sabotaje, cosa que minimizaba su situación y la
esperanza que con un poco de suerte fuera pronto liberado. Porque
según él, al contrario de lo que suele suponerse, entre las prácticas
llevadas a cabo por la «quinta columna» no se dieron apenas acciones
armadas dignas de reseña y éstas tan sólo se produjeron durante un
periodo muy breve al inicio de la contienda.
Durante esos primeros meses, francotiradores falangistas En
cualquier caso y salvo excepciones esporádicas, todas estas acciones
armadas dejaron de llevarse a cabo en fecha muy temprana ante su
evidente ineficacia puesto que casi siempre se saldaban con la
detención y posterior ejecución de los individuos implicados y de
gran parte de las personas de su entorno. Ante el evidente riesgo que
conllevaban estas prácticas, los infiltrados optaron por acciones más
subrepticias como actos de quebranto contra armamento y
propiedades militares y el acopio de armas y municiones con las que
colaborar en los primeros momentos de la entrada de las tropas
nacionales en Madrid.
A lo largo de los tres años de contienda y en vista del desarrollo de
los acontecimientos, la importancia de la «quinta columna» en
Madrid fue haciéndose a cada momento mayor y más decisivo. La
persecución a la que fueron sometidos estos grupos, sin abandonarse,
sí se hizo menos intenso debido a que, con el transcurso de la
63
contienda y en vista del cariz que tomaba la misma, las
preocupaciones de las autoridades republicanas en Madrid
comenzaron a ser de otra índole.
CAPITULO VII
Para Antonio dado que la situación en exterior se desarrollaba y que
además los acontecimientos eran cada vez más halagadores para los
nacionales. Pensó junto con los demás dirigentes de acelerar la
posibilidad du motín que con la ayuda de las organizaciones en la
calle proyectar una huida masiva. Para eso se puso en contacto con
Sánchez Mazas que por aquel entonces se hallaba también
encarcelado. Rafael Sánchez Mazas fue miembro fundador de la
falange y por tanto la personalidad más indicada para su proyecto.
Al principio su teoría parece ser que fue calando entre la mayoría de
los presos, pero recalca que al final él no llevarlo llevar à cavo.
Primero porque no pudo contar con Sánchez Mazas, que era un pieza
clave y todo porque aprovechando un permiso temporal por el
nacimiento de su cuarto hijo, consiguió refugiarse en la embajada de
Chile. Para después salir clandestinamente de Madrid con la
intención de llegar a Francia, pero fue detenido de nuevo en
Barcelona y que una vez liberado al parecer según el Diccionario
de la Falange, tras un "rescate". Entre agosto de 1939 y agosto de
1941 fue ministro sin cartera con franco.
Antonio hace hincapié en este personaje, que dice que fue el inventor
del grito ¡Arriba España! – Que a partir del año 1939 se convirtió
en el Año de la Victoria siendo la consigna habitual del dominio de
Franco a partir del último parte de guerra. Si contando que una vez
terminada la guerra y ser nombrado ministro, le pidió que colaborar
con él.
64
No obstante por el inconveniente de no poder contar con la autoridad
de Sánchez Mazas, dice que no consiguió avanzar gran cosa en su
proyecto ya que tuvo que abandonarlo, debido que una mañana sin
esperarlo le llamaron a que tenía una visita en el locutorio y fue
grade su sorpresa al encontrase la persona que podía a ver nunca
imaginado. Si, reconoce que fue una gran sorpresa para él ver al
padre de Agustín. Bueno yo apenas conocía al señor Carlos y solo
sabía de él que al parecer era un portento y por tanto no comprendía
como se había equivocado de bando.
–Bueno Antonia la verdad es que no nos hemos visto más que
cuando eras un chicuelo como mi Agustín cuando corríais calle
arriba y calle abajo con un griterío ensordecedor y sobre todo a la
hora de la siesta. – ¿Estoy seguro que te preguntaras que me trae por
aquí, pero para empezar te diré que no comprendo sobre todo por mis
ideas que es lo que te hizo tomar este derrotero tan radical y antidemocrático?
–No obstante y por lo contrario te diré que solo se te acusa de
intentar por medio de una fortuita embajada pasar a la zona nacional
y que por tanto haré lo imposible porque salgas lo antes posible.
– Si estoy dispuesto ayudarte, por también, tu madre me ha suplicado
para que use mis amistades. – también te diré que por si no lo sabías
tu madre y yo somos primos y por tanto eres no solamente fuiste
amigo de mi hijo sino a la vez también de la familia.
Después y en respuesta a sus últimas palabras Antonio dice que por
su carácter y no queriendo agradecerle nada de ante mano se sale por
la tangente y solo se le ocurre preguntarle por Agustín.
– ¿Que es de su hijo? –Ya que no me ha dicho nada de él.
Bueno de Agustín poco puedo decirte, ya que una vez estallada la
guerra se incorporo al Quinto Regimiento y que debido a que termino
siendo profesor de idioma el gobierno lo envió como intérprete con
las Brigadas Internacionales.
65
Sin duda y debido a la conversación tan incómoda ligada a sus
historias personales, dice que se limito a simplemente responderle
que solo sabía que se hallaba en el frente y que después de la famosa
batalla del Ebro perdió definitivamente su pista. Después los dos
dice que se miraron fijamente, lo que hizo que él callara por un
instante, a la vez que intentaba esquivar la vista penetrante del padre
de Agustín y reconoce que aquella inesperada visita le había
perturbado. Pero obstante a la vez reconoce que se sentía aliviado al
escuchar sus últimas palabras donde le aseguraba su pronta puesta en
libertad. De su visita y debido a su carácter apenas en su diario
habla. Ni tan siquiera da muchos detalles de cómo se desarrolló el
proceso de su rápida puesta en libertad, pero si termina diciendo que
después de esta visita ya no volvió a verle más.
– ¿Cuantos tiempo ha pasado desde aquella lejana tarde del mes
julio? – ¡Y sin embargo recuerda como si fuera hoy! –Si porque no
se le va de la memoria aquellas estrechas celdas donde nos
hacinábamos más de diez presos entre tenidos la mayor parte del
tiempo en a rascarse y ensayar de matar la mayor parte de piejos
posible. Por eso recuerda que de su salida de aquel infierno donde el
ser humano al cruzar la cancela dejaba de existir, lo primero que hizo
fue observar como por encima de su cabeza, el cielo estaba de un
azul clarísimo y que su maravilloso cálido cielo ya estival en el
horizonte no se divisaba la menor nube.
Estábamos en el caluroso mes de Julio del 1938 y desde la calle la
Luna que era donde de nuevo fue acogido por esos amigos de su
padre, recuerdo que hasta allí llegaban los ruidos de la fusilería y de
los cañones procedentes de las afueras de Madrid donde se libraban
continuas batallas por penetrar las fuerzas nacionales en Madrid.
Pero mientras tanto los aviones bombardeaban sin cesar Madrid, lo
que hacía según cuenta que era rara la noche que no tenia junta a esta
familia salir corriendo la cuesta abajo de la corredera Baja hasta el
66
refugio que se hallaba en la Iglesia de San Antonio esquina a la calle
la Puebla.
La verdad era que la situación dice que era infernal y bien recuerda
como una noche los cristales de todo el edificio saltaron hechos
añicos, porque a penos doscientos metros y con más detalles en el
mismo callejón de Tudesco esquina a la calle la Luna una boba no
dejo nada de sus tres edificios. No obstante reconoce que Madrid con
su cientos de carteles por toda la capital donde se decía no pasaran
hacía cada vez más difícil penetrar en ella y todo porque la batalla de
Madrid no había hecho más que empezar. Ya que el 6 de noviembre
el avance nacional quedó detenido en el cerro Garabitas, una pequeña
elevación próxima al río Manzanares que dominaba la Casa de
Campo.
Al parecer fue en dicho sector se produjo el bautismo de fuego de la
11º Brigada Internacional. El 12 de noviembre también entró en
combate la 12º Brigada International desde la carretera Madrid-
Valencia. También se sumó a la defensa la columna del líder
anarquista Buenaventura Durruti, recién llegada de Aragón. Miaja
accedió a que realizaran un contraataque en la Casa de Campo pero
este fracasó. Durruti, furioso, prometió un nuevo ataque para el día
siguiente pero entonces los nacionales decidieron avanzar y algunas
de sus unidades alcanzaron el río e incluso lo vadearon. Su sorpresa
fue mayúscula al darse cuenta de que el sector se encontraba
indefenso por un error en el relevo de las columnas anarquistas en el
frente. El error fue parcialmente subsanado el 15 de noviembre con el
envío de la 11º Brigada Internacional que trabó violento combate en
la Ciudad Universitaria que los nacionales habían ocupado casi en su
totalidad. El 19 de noviembre Durruti fue mortalmente herido en
dicho sector y murió al día siguiente. Se ha especulado mucho sobre
su muerte pero aún hoy es un misterio establecer cómo murió
Durruti.
67
No obstante reconoce que Madrid con su cientos de carteles por toda
la capital donde se decía no pasaran hacia cadáver más difícil
penetrar en ella. Aunque hay que reconocer que ya para entonces la
supremacía del ejército nacional era cien veces superior a las fuerzas
republicana que después retirada de las Brigadas Internacionales y de
la consigna de no intervención por parte de los países más
importantes que después sufrieron a la vez invasión por los
Alemanes.
La batalla de la Ciudad Universitaria se prolongó hasta el 23 de
noviembre, ahora los dos ejércitos, exhaustos y sin reservas se
dedicaron a fortificarse en sus posiciones. Ese mismo día los
gobiernos de Italia y Alemania reconocieron al gobierno de Franco
como el gobierno legítimo de España. Franco al darse cuenta de
cómo había subestimado la defensa de la capital decidió bombardear
la capital con más intensidad con el fin de minar su resistencia.
Por eso debido al cambio sustancial de la situación por la decisión
del gobierno republicano de trasladarse a Valencia debido al continuo
bombardeó y la proximidad del ejército nacional. Antonio explica en
su diario que debía de hacer contacto con una mujer de origen
sudamericano en un café teatro que se hallaba en la calle Fuencarral
esquina a la plaza de Bilbao. Ya había oído hablar de dicho café
donde las tonadilleras más populares actuaban y donde al parecer
también servía de punto de encuentro entre las personas que por
aquel entonces comenzaban alejarse del la Republica.
La vedad es que llevaba días esperando impaciente, pero al cabo de
pocos días y más exacto el sábado de aquella semana, cruzando la
plaza de Callao un chiquillo de apenas doce años me dijo si era de
Valladolid y al asegurarle que si lo era me entrego un papel doblado
don se le comunicaba que esa misma tarde tenía un encuentro con
una mujer que llevaría un sombrero rojo y que debería transmitirla
una contraseña que no era otra que pasaremos.
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Al recordar lo que le había ocurrido en la dichosa embajada Siam
estuvo a punto según cuenta de dar media vuelta antes de entrar en
dicho establecimiento y sobre todo debido a la gran cantidad de
militares de alta graduación que no dejaban de entrar. Poco después
se dijo que era una orden que había recibido personalmente de la
zona nacional y precisamente del coordinador con la quinta columna
José Ungrìa Jiménez, alto oficial del SIPM (Servicio de Información
y Policía Militar), que junto a él iniciarían en secreto las
negociaciones entre el bando sublevado y el coronel Casado en
febrero de 1939, conversaciones que culminarían con la entrega de la
ciudad de Madrid.
No sobria decir cómo fue porque, pero lo que si recuerda es que al
penetrar en el amplio salón repleto de gente; no le fue difícil
encontrar a su izquierda una mujer sentada con un oficial de alta
graduación que correspondía a la totalidad de lo explicada en el
papel. –Buenas noches, dijo a la vez que sonreía con cierta malicia.
– ¿Caballero a qué se debe tanta amabilidad?
–Perdón caballero, pero al estar el salón tan concurrido me era difícil
poder pasar más adelante, pero al fin señorita y usted perdone creo
pasaremos.
Él cree que había usado cuidadosamente las palabras adecuadas
como para que se hubiera hecho entender. Por eso de nuevo miro
intensamente a dicha señorita en espera de algún gesto afirmativo.
–Buenas noches caballero y dijo con cierta sonrisa maliciosa: – Le
aseguro que si pasaremos.
–Bueno sientes con nosotros que le invito a degustar un coctel que ha
hecho famoso este establecimiento y a la vez le presento al capitán
Fuentes y, que además, en realidad con el apellido le basta. Después
sigue diciendo que todo volvió a la normalidad a intercambiar, entre
ambos, la inevitable mirada de una convivencia camaradería.
Antonio dice que no tardo en suspirar, al ver que por ahora todo
había salido bien y cuenta que de nuevo al observar uno a uno. Miro
69
más detenidamente a dicha señorita que después de quitarse su
sobrero rojo dejo al descubierto sus hermosos cabellos morenos y al
cruzarse de pierna dejo al descubierto sus largas y hermosas piernas.
Si era una mujer muy atractiva y además lo que más le llamo la
atención fueron sus ademanes y la soltura que se movía en dicho
establecimiento.
–Bueno no creo que se todavía el momento de conocer nuestra
verdadera identidad, pero en cuanto pueda debería usted advertir a las
o la persona indicada que dadas las circunstancias los contactos con
las personas indicada desean una rápida y positiva respuesta a sus
proposiciones. –
Por favor, señor X, hablemos con franqueza y le aseguro que este
oficial es el encargado de contactar al resto de los oficiales dispuestos
a negociar una salida a este conflicto por el que todos estamos
dispuestos hacer lo imposible porque termine lo antes posible.
–Además, usted sabe que la retirada de las brigadas internacional, el
reconocimiento de los gobiernos de Italia y Alemania al gobierno de
Franco y su ayuda masiva están haciendo reflexionar a una parte
muy importante del ejército.
–Bueno, yo lo único que puedo hacer es contactar con mis superiores
para explicarles que ustedes están decididos a entablar serias
reuniones al respecto y no dejare de tenerlos al corriente de todos los
detalles.
El oficial en cuestión apenas una hora después abandono el
establecimiento, pero cuenta que ellos siguieron charlado en espera
del espectáculo que ofrecía esa noche el Macumba. Nombre como se
le conocía dicho establecimiento. La vedet del espectáculo según
explica con detalle no era otra que la propia Chelito.
La verdad que merecía la pena que darse a ver el debut de la Chelito”
ya que esta cupletista provoco un torbellino en las mujeres de
provincias y en especial esta primera estrofa. “Ay señor, la verdad es
que esa chica/ es un diablo que a los hombres pica/ Yo quisiera que
mi maridito/ no asistiera al debut de la Chelito”. Sin embargo, ante la
70
constatación de que el marido se vuelve más amoroso tras asistir al
espectáculo, la canción termina: “la verdad es que esa chica/ es muy
buena, muy guapa, muy rica/ Yo quisiera que mi maridito/ fuera
siempre al debut de la Chelito”
Estaba tan emocionado que aprovechando dicho espectáculo y el al
col que los dos habían ingerido no pudo por menos de volver su
mirada hacia la bella cubana con intención de hacerla una
confidencia. Pero esta vez no sobre la situación política ni militar,
pero a la primera mención que hizo al referirse al estribillo de la
tonadillera.
“Ven, y ven, y ven…
Chiquillo vente conmigo;
no quiero para pegarte, mi vida
ya sabes para lo que digo…”
Pero a la primera mención que hizo sobre el tema, una chispa de
dureza que vio en sus ojos le hizo comprender que lo que él pretendía
no era tan fácil. Después dice que trató de meterse en otras
conversaciones, pero era como darle vuelta al mismo asunto; por lo
que, al fin, dice que puso aire de resignado como si se encontrara
entre dos jóvenes a penas adolescentes y así dedicar su atención
exclusivamente al champan con el fin de que este produjera el
cambio que él esperaba.
–Sabe usted es la primera vez a la Chelito, pero le aseguro que me
encanta y supongo que usted en tanto que paisana de ella la conocerá
personalmente.
–Si lleva usted razón por muchas razones y entre ellas una que es por
lo que estoy aquí sentada con usted, suelo frecuentar este local muy a
menudo.
La verdad es que no mentía, ya que acababa de entrar un hombre
muy bien vestido, acompañado de dos mujeres, que revoloteaban
en torno a él con cierta desenvoltura. Cuando de pronto, al darse
71
cuenta que estaba siendo observado por ella, alzo la mano con cierta
elegancia y se aliso el nudo de su corbata a la vez que saludaba con la
cabeza respetuosamente a los dos.
– ¿Sabe usted quien este señor?
–No-, no en absoluto.
–Pues es nada menos que el marqués de Viñales y el hombre que está
intentando coordinar junto con el coronel Casado una rendición con
condiciones de la capital.
Después dice que entro un capitán con una colilla de puro en la boca
apagada. El capitán en cuestión mantenía una postura marcial al
espera que el camarero le ofreciera una mesa, para después una vez
instalado levantar la mano con cierta elegancia, rasgarse la cabeza
con cierto disimulo y enviar a la chilena un gesto de amistad.
–Ve usted ese militar que acaba de saludarme es el ayudante del
coronel Casado y que más tarde usted sin moverse de esta mesa le
presentare.
Tina que era en realidad el nombre de la cubana, sonrió feliz al
sentirse una persona valerosa, importante y llena de esperanzas. Pero
a la vez sin embargo, parecía emanar de ella un aire triste que no
llegaba a disimular como si predijera en su interior un final fatal.
Una vez terminado el espectáculo, Ridruejo que era como se llamaba
el capitán se acerco a la mesa y sin ningún preámbulo nos ofreció
invitarnos a una copa. Después cuenta que se hizo un tremendo
silencio, en medio del cual los no pudieron reprimir una risita
nerviosa y entonces se dio cuenta que los dos eran viejos amigos o
quizás algo más. –Perdonen pero no estaré con
ustedes mucho tiempo, ya que mañana volveré al frente don
esperamos que Franco haya aprendido de la derrota de los Italianos
en Guadalajara.
Antonio después de las maliciosas palabras del capitán se puso e
indignado, pero Tina trato con mucha diplomacia de eliminar todo lo
72
que pudiera interferir en las buenas relaciones, ya que estaban
condenados a entenderse. Para eso ella busco la mirada de él y le
hizo una ligera inclinación de cabeza que basto para que al instante la
conversación siguiera sin más preámbulo.
No sabe lo que le paso esa noche, pero tal vez fue esas copas de
chapan de mas y que debido a las circunstancias reconoce que no
debería a ver sido más diplomático mismo si no degustaba la
pedantería de dicho individuo. Pero reconoce que debido a las
palabras mordaces del capitán, al referirse a la derrota de los italianos
en Guadalajara; dice que lo quiso fue restregarle que los españoles
si comprendían bien el castellano y no habrían salido corriendo a la
camioneta. Si que no habrían seguido empuñando hasta el final la
bayoneta.
Algo mas tarde y ya mas troquilo escribe que ella insinuó que era ya
la hora de recogerse y debido a la hora tan avanzada que era le pidió
si no tenía ningún inconveniente de acompañarla hasta su casa. Pero
dice que él insistió en que la acompañaría si antes aceptaba bailar con
él esa melodía tan romántica que la orquesta tocaba en esos
momentos. Para él dice que al rodear con sus manos el talle de la
chilena, no sabe si fue la sobrecarga de alcohol o que, la cosa es que
al poco tiempo hubo un momento en que no sabe si estaban
bailando, sino simplemente abrazados. Pero dice que el momento
más curiosa vino después cuando al recoger los abrigos se encontró
apretado a su joven cuerpo, sudoroso y fragante contra el suyo.
SILUETA DE MUJER
Silueta de mujer, efímera
y blanca huella,
sutil como un sueño
obscuro de lejanías.
Bien amada sin nombre
un día acaso mía,
en aquel instante
73
imprevisto y dulce
Sueño lejano y ausente,
que nunca pude tenerte.
Amor que tal vez serás mío
no me dejes que despierte.
P.G
Debieron salir del café teatro por lo menos a las tres de la madrugada
y cuenta que no era tan lejos donde ella vivía y que por tanto podrían
muy bien caminar un poco ya que eso les despejaría y les permitiría
figar los próximos encuentros que para ella serian decisivos para
culminar la misión que les habían encomendado.
–Bueno en primer lugar le pondré al corriente de quien es el
interlocutor y sobretodo el más importante de ellos- El Coronel
Casado. –La verdad es que es un tipo muy maniobrero que nunca se
sabe cuando está dispuesto a bajar o subir la escalera. Por tanto ahora
que el gobierno republicano salió precipitadamente hacia Valencia
las cartas están en nuestras manos y las órdenes son rendición
incondicional o nada. –Ponga atención de lo que le voy explicar
aunque creo que antes comenzar deberíamos ya tutearnos.
Casado es hijo de militar e ingresó a los quince años en la Academia
de Caballería de Valladolid. Era miembro y no sé si lo será todavía
de la masonería también Diplomado de Estado Mayor y comandante
de la escolta del presidente de la República (1934-1936) al estallar la
guerra civil. En septiembre de 1936 es ascendido a teniente coronel y
entre octubre y noviembre de 1936 se encargó de entrenar y
organizar las Brigadas Mixtas del Ejército Popular Republicano.
Participó en la defensa de Madrid y en la batalla del Jarama.
Participó en la batalla de Brunete. Posteriormente fue jefe del XVIII
y del XXI Cuerpos de ejército y posteriormente del Ejército de
Andalucía. El 17 de mayo de 1938, en el frente de Aragón, fue
74
ascendido a coronel y sustituyendo al general Miaja designándole a
la vez la Jefatura del Ejército del Centro.
Te informare también que es un individua rotundamente contrario a
los comunistas durante toda la guerra y tras la Ofensiva de Cataluña
se convenció que la guerra estaba perdida y de la inutilidad de
proseguir la lucha hasta el final con el consiguiente sacrificio vano de
civiles y soldados. Si al parecer el estaba convencido que la guerra
continuaba en beneficio de la Unión Soviética y en unión de otros
líderes del Frente Popular planifica una rebelión contra el gobierno
de Negrín. Después el 4 de marzo de 1939 Casado, convencido que
el Presidente del Gobierno Juan Negrín estaba planeando la toma
final del poder por el PCE, condujo un golpe de estado contra el
gobierno legítimo de la II República, contando con el apoyo de la
facción moderada del Partido Socialista Obrero Español, liderada por
Julián Besteiro opuesto a Negrín y al PCE. También hay que contar
que a su causa se adhirieron los desilusionados líderes anarquistas,
así como a la mayoría de jefes del Ejército Popular Republicano.
El triunfo de Casado, saludado desde el periódico "El Socialista",
como "una victoria que impedía que la España republicana se
convirtiese en una colonia soviética", le permitió al Consejo Nacional
de Defensa - liderado por Julián Besteiro - negociar con Franco, con
la pretensión de obtener una paz negociada y sobre todo evitar las
represalias contra los adherentes del bando republicano.
–Como ve casado pretende una negociación con condiciones, pero
las órdenes que tenemos son otras ya que el caudillo, sólo acepta la
rendición incondicional y por tanto nuestro margen de negociación es
muy limitado.
Después de estas explicaciones por parte de la chilena cuenta que la
misión que le habían encomendado representaba un cambio de
rumbo importante en su vida y guardaba ninguna relación con la
función que hasta hora se le había comandado. Por eso siguió
replegado en sí mismo sin darse cuenta que después de más de media
75
hora de bajar la empinada calle de la Corredera Baja ella se paro en
el numero 39, para decirle que era allí donde vivía. – ¿No podríamos
quedar para comer, o tal vez mejor para cenar otro día?
–No no puede ser por el momento que nos vean en público a
menudo, pero yo le tendré al corriente de todo y cuando reciba mi
aviso suba usted al curto letra D y suena la puerta con cinco golpes
continuos. –Bueno y es todo, puedo esperar más de ti...
–Si entra al portal y te daré un beso como no le di a nadie y por hoy
será todo.
CAPITULO VIII
pablo garcia
 
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Re: EL FIN DE UN TODO-Capitulo I-II-III-VIII/X

Notapor pablo garcia » Lun May 14, 2012 4:05 pm

Se sigue y gracias
CAPITULO VIII


Aunque no muchas personas fuera de España habían oído hablar de
él antes de principios de 1939, el nombre del coronel Casado siempre
será recordado en conexión con la guerra civil española. Él fue quien
desbancó al Gobierno Negrín y negoció la rendición de Madrid –Y
según Antonio dada la situación militar real y el sufrimiento del
pueblo español, es difícil no estar de acuerdo en que tenía razón.
Pues dada la situación ya que según Tina había que acelerar los
contactos, porque dados los continuos bombardeos sobre la capital no
se podía dejar que la guerra durar tanto tiempo.
EL invierno del 38, reconoce que la situación era insostenible, Ya
que además de los continuos bombardeos al mismo tiempo los
asesinatos políticos el Madrid se multiplicaba. Bajo un clima
generalizado de temor ante la más que posible toma de la capital y
ante la falta de una autoridad política tras la huida del gobierno
republicano a Valencia. La Junta de Defensa accedió a sacar de sus
cárceles a más de 5.000 presos políticos simpatizantes de la causa
nacional en previsión de un próximo traslado a Valencia. Pero entre

el 7 y 8 de noviembre casi 2.000 de ellos fueron trasladados hasta
Para-cuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz siendo fusilados y
enterrados en fosas comunes. Durante todo el mes y hasta el 4 de
diciembre siguieron produciéndose fusilamientos y en su diario él
94

acusa entre los principales responsables de la matanza a los aparatos
policiales bajo control comunista y a los dirigentes Manuel Muñoz,
director general de Seguridad, Santiago Carrillo, consejero de Orden
Público y Segundo Serrano, delegado de la Dirección General de
Seguridad.
Mientras tanto reconoce la eficacia de la guerra psicológica que los
nacionales usaron con cierto éxito para minar el ánimo de los
republicanos, fue sorprendente al optar los nacionales por lanzar
desde aviones una lluvia de panecillos envueltos en propaganda. Y
reconoce que ante la situación de hambruna absoluta, el lanzamiento
de pan era a la vez un aplastante gesto de superioridad. Ya que en
efecto, aquella acción espectacular dañó considerablemente la moral
de la ciudadanía madrileña.
Pero a la vez escribe que los bombardeos por su parte, de la aviación
descargaban sus bombas día y noche sobre la ciudad, abriendo
grandes calveros en toda la geografía urbana, allí donde los edificios
derrumbados se venían abajo impactados por las bombas. En el doble
bombardeo, tanto sufrían las casas más altas e importantes como las
corralas de vecinos y ante esta desesperada situación los madrileños
se refugiaban donde podían. Siendo las estaciones de metro el más
común de los refugios antiaéreos y cuando no llegaban hasta ellos
morían.
Pues al comprender Franco que Madrid no iba a caer tan
rápidamente como habían creído decidió someter la ciudad a un
constante bombardeo tanto artillero como aéreo, que iba a durar
95

prácticamente hasta el mes de marzo de 1939. Para eso contaba con
la aviación española, dotada con aviones italianos y alemanes, como
la aviación militar de Alemania e Italia desplazada al escenario de la
guerra de España, montaron un carrusel de bombardeos constantes.
La verdad es que según cuenta la guerra en la retaguardia, llegaba a
situaciones insoportables ya que los últimos mese de la guerra la
ciudad prácticamente toda ella era frente de batalla. Sus personajes
deambulan por calles con sus casas reventadas por las bombas. A la
vez de a los intensos bombardeos que padecen el hambre más
desgarrador que les lleva a las puertas de la muerte al sufrir a diario
la falta de todo.
Casi todos tenemos momentos en nuestra vida que preferimos a las
demás, pero de esta situación apocalíptica que vivía Madrid hubiera
preferido olvidarla. Ya que es imposible que el lector pueda hoy ver,
tocar y conocer aquellos días. Ningún libro puede revivir aquello
plenamente. Ninguna historia puede contarlo. Ninguna película ha
logrado recrearlo tal como fue. Ninguna fotografía puede mostrarlo
por completo. Por lo que él creyó como Tina que había que acelerar
las conversaciones para acombar de una vez para siempre con esa
situación insostenible. Pero pese que a comienzos de 39 los contactos
eran frecuentes, apenas daban ningún resultado y todo porque las dos
partes seguían atrincheradas en sus posiciones.
Aproximadamente un año antes, el ya había mantenido contactos con
Gutiérrez Mellado que estaba a las órdenes de Centaño, pero el
activista más importante de la quinta columna en Madrid era el
96

teniente de Artillería Manuel Gutiérrez Mellado, que pudo evadirse
del Campamento de Carabanchel en julio de 1936 y fue el único
militar español que estuvo en la nómina de los dos ejércitos
enemigos y se pasó varias veces a la zona nacional, donde ascendió a
capitán. Luego regresaba a Madrid para organizar unas eficaces redes
de evasión a la zona nacional1936-1939, el Alzamiento le sorprende
en Madrid, tras varios escondites logra refugiarse en la embajada
francesa. 1 de abril de 1937 logra pasar a la zona nacional. Se le
encarga la reorganización del contraespionaje, convirtiéndose en jefe
del espionaje.
Después de establecer contacto con la Chilena, se dijo que debería
contactar con Gutiérrez Mellado; para informarle de los pormenores
de dicho contacto y apara eso se siguió a la calle Princesa donde
vivía su más importante colaborador de él que no era en esos
momentos Gustavo Villapalos. Que junto con Gutiérrez Mellado y él
fueron los responsables de coordinar al final de la guerra los
contactos con el coronel Casado.
El encuentro con Gutiérrez tardo días en producirse. Pero dice que
después de dicha reunión en los soportales de la Plaza Mayor, quedo
más tranquilo; pues hasta la fecha no había recibido noticias de la
Chilena. Y dada que la respuesta sobre la integridad de la chilena era
un contacto de fiar y que debía lo más rápido posible contactarla
quedo ya más tranquilo. Si Al principio y debido a la tardanza llego a
dudar de ella, pero después de estas afirmaciones de un personaje que
estaba realizando el trabajo más excepcional en la retaguardia le
97

calmo los ánimos. La verdad era que desde hacía varios días y
después de su detención estaba tratando de hacerse la idea si merecía
la pena sacrificar su juventud. Dado que él pensaba que ser valiente
y a la vez ser prudente, dada las circunstancias estas dos cosas eran
bastante difíciles.
Antonio dice que ese día despertó muy temprano después de que sus
sueños guerra todos entorno a esa dichosa guerra, pero al levantarse y
contemplar tras su ventana las ruinas de los últimos bombardeos.
Como a la vez unos milicianos fusil al hombro cruzaban la calle,
decidió tenderse de nuevo en la cama y seguir pensando en cómo
poder contactar de nuevo con la chilena y acabar pese a las ordenes
extritas de Franco de una rendición incondicional y pactar una salida
que pudiera de una vez por todas con este infierno.
Estuvo inquieto toda la tarde, esperando la noche para volver de
nuevo al café teatro Macumba y lo primero que hizo al no
encontrarla en el local fue preguntar al camarero que los sirvió la
última vez. –Si me pregunta por Tina, le diré que hace por lo menos una semana que no viene por aquí.
– ¿Cosa muy extraña, porque solía venir muy a menudo?
–Bueno yo no puedo decirle nada más, pero ve usted ese militar
sentado a la derecha con dos mujeres.
–Pregúntele a él, pues es con quien más tiempo pasaba.
Antonio cuenta que no sabía muy bien qué hacer. Dada la discusión
que tuvo con él, pero sobre todo por estaba convencido que dicho
capitán tenía una relación que no debía ser solo de enlace para con
98

sus superiores; si no también de pareja. Aunque luego al verle
también acompañado comenzó a pensar que la chilena jugaba con el
por intereses que iban más allá de lo personal. No obstante se dijo
que su misión era contactar con el Coronel Casado y el capitán era la
persona adecuada y por eso decidió acercarse a la mesa. Y dice que
el capitán al levantar la cabeza le miro sorprendido, pero al mismo
tiempo le reconoció; no sin antes escudriñarlo como cuando se está
bajo los efectos de la bebida.
–Venga con migo, sentémonos en una mesa y explíqueme donde
esta Tina. Antonio dice que rápido observo que el capitán en su
rostro tenía una expresión de desconfianza y no hacía más que
frotarse los ojos como si su ángulo de visión estuviera obstruido.
–Necesito beber algo. – ¿Quiere usted también un coñac?
–Bueno, lo primero que te diré: es que en lo que respecta a Tina, no
existe entre ella y yo no existe nada más que el contacto que
concierne a una reunión con mi superior, y que ella me dijo que sería
usted quien propondría una fecha y resto es un delirio suyo.
–También le diré que vengo todas las noches a este garito, solo para
poderla ver y lo único que puedo decirle es que hace una semana que
no aparece.
Hasta cierto punto lo que repetía el capitán era justo. – ¿Pero dónde
podía a verse metido la chilena? Por eso los dos se miraron como si
se sintieran engañados por la misma persona.
–Usted sabe donde vive, porque si lo sabe debe a cercarse y observar

99

su domicilio, porque me temo lo peor.
–Sabe la capital está siendo bombardeada noche y día y me temo lo
peor, ya que nuestros servicios tienen de ella la certeza que no está
haciendo un doble juego; si no que ella sigue obsesionada como
nosotros de la atrocidad de esta guerra que hay que terminarla cuanto
antes. –Por favor tenga me usted al corriente y lo mas
tardar el sábado lo espero de nuevo aquí.
Antonio dice que salió precipitadamente del local y tomo el atajo de
la plaza del Dos de Mayo, para confluir a la Corredera Alta de San
pablo y al llegar a la Plaza de San Ildefonso yo no pudo seguir
porque la calle estaba se hallaba cerrada debido a que los últimos
bombardeos impedían su paso. Por eso dice que bajo hacia la calle la
Puebla y al dar la vuelta de la calle la Ballesta observo que el edificio
donde ella vivía estaba derruido. La verdad es que a él de pronto le
invadió una sensación de angustia y pensó que terrible como una
mujer tan hermosa como inteligente hubiera desaparecido para
siempre.
La verdad es que en tales circunstancias a él no le quedaba otra
solución que intentar por todos los medios investigar si ella se
hallaba entre los escombros de ese terrible bombardeo. Para eso se
acercó un poco mas y al llegar cerca de la esquina de calla la Ballesta
comprobó que era el numero 39 de la Corredera Baja había sido
arrasado. Al estar todavía bajo la profunda impresión que le había
causado la posible muerte de Tina, quiso acercarse más al edificio
derruido; pero pensó que a esas horas de la noche no podía más que
100

levantar sospechas. Por eso pensó que lo mejor sería volver al día
siguiente, porque sin duda pasaría más desapercibido y así evitaría
todo tipo de sospechas.
Al otro día dice que lo primero que hizo fue comprar el periódico y
sin dejar de darle vueltas, leer y releer comprobó que su nombre no
aparecía y esto le desconcertó aun más. Por eso decidió acercarse a la
embajada de Panamá con el fin de conocer más detalles de su
81
desaparición. Al atravesar la cancela de la embajada dice que él en
ella se sentía como el pez en el agua, por eso dice que cuando
aguardaba en la recepción y levantar la cabeza, se asombro que el
mismo embajador saliera a recibirlo. Y escribe que al verlo cruzar el
vestíbulo y observar su rostro, rápido se percato que su
presentimiento sobre la muerte de la chilena era real.
ÈL le miro fijamente y dice que trato de cambiar su gesto para que el
embajador no sospechara que él estaba al corriente del bombardeo
del edificio en cuestión.
–Vamos entre usted en mi despacho.
El dice que se sorprendió, dicha invitación pero al instante
comprendió que el embajador tenía que explicarle algo confidencial
con respecto a la desaparición de Tina.
–Le aseguro que no es fácil para mí decirle que Tina era mi como
una hija y más doloroso todavía comunicarle que ella ha muerto en
el bombardeó.
Antonio cuenta que quedo perplejo y al observar de nuevo al
101

embajador comprendió que pese que era un hombre preparado para
no importa que acontecimiento y pese a la tortura que se reflejaba en
su rostro. Él siguió explicándole que dado el trabajo secreto y
extraordinario de su hija, él rápido había recuperado rápido el cuerpo
mutilado y sin vida de su hija para sin más preámbulos repatriarlo a
su país. – No obstante como yo se que por lo que usted ha llegado
hasta aquí. Por eso le entregare un cuaderno que pude recuperar y
donde explica los pasos a seguir por usted en esta trágica situación.
– Y solo espero que dado el trabajo que ella hizo, sea usted capaz de
terminarlo.
Después de esta dolorosa entrevista. Antonio solio de la Embajada y
camino desorientado a la vez que trataba de representarse algunas
de las imágenes de ella al reconocer que seguían intensamente
grabadas en su memoria. Después miro a su entorno y al observar la
realidad de ese Madrid semi-destruido por los bombardeos, se dijo
que debía de encontrar algo que pudiera distraer su mente. Para eso
se dirigió a la calle Carretas, donde en una taberna que el
frecuentaba; vaciar entera una botella de coñac.
Quedo varias horas ha payado en la barra del bar y reconoce que
hubo un momento que se le ocurrió iniciar la conversación con
camarero, para desahogar sus penas contándole todo su sufrimiento y
los orígenes de su misión. Pero dice que al fin salió del
establecimiento y dando medios tubos termino por llegar a la calle La
Luna donde durmió la mona de la que no despertó en todo el día.
Al sábado siguiente volvió al Macumba con el fin de contactar con
102

el capitán y un segundo personaje que en el cuaderno de Tina lo
reconocería por el nombre de Pedro Chueca y que frecuentaba a
menudo. A ese tipo de entrevistas él dice que ya era un experto y se
había ya habituado a ellas. Pero con el tal Pedro, esa entrevista no
constituyo ninguna importancia, ya que al parecer se trataba de un
banquero que servía de enlace con el general José Miaja. Pero según
cuenta para él las órdenes eran que la reunión debía de llevarse a
cabo con el coronel Casado.
Para Antonio las cosas dice que se precipitaron de tal manera que a
partir del mes de marzo de 39, las cosas se les fueron de las manos
hasta tal extremo que las reuniones, debido a la situación cada vez
mas victoriosa del ejército nacional las exigencias por parte de las
autoridades nacionalistas era cada vez más exigentes y sin ninguna
condición previa. Por eso en la noche del 5 al 6 de marzo de 1939
Casado crea en Madrid el Consejo Nacional de Defensa. Contando
de ante mana con el General José Miaja que en Madrid se unió a la
rebelión el 6 de marzo al ordenar los arrestos de los militantes
comunistas en la ciudad. Mientras tanto en la localidad alicantina de
Elda, Negrín, preparándose para huir con su gobierno a Francia,
ordenó al oficial comunista Luis Barceló Jover, comandante del
Primer Cuerpo del Ejército del Centro tratar de reconquistar el
control de la capital.
Al parecer sus tropas entraron en Madrid y hubo un feroz combate
por varios días en la capital. Y donde las tropas anarquistas dirigidas
por Cipriano Mera consiguieron derrotar al Primer Cuerpo el 12 de
103

marzo, que se rindió al saber que el gobierno y los líderes del PCE
habían huido en avión a Francia. No obstante luego el comandante
Barceló fue capturado y fusilado.
La verdad dice que debido a las circunstancias ellos abandonaron
todos los contactos, al rechazar Franco las negociaciones con
Casado y el 25 de marzo y el día 27 da orden a sus tropas de avanzar
sobre las líneas republicanas. Ante la inminente entrada de las tropas
sublevadas en Madrid, Segismundo Casado y su capitán partieron
hacia Valencia, y desde allí partieron en un buque británico hacia el
exilio en Marsella (Francia).
Casado regresó a España con su familia en 1961, siendo juzgado y
posteriormente absuelto por un consejo de guerra, irónicamente bajo
el delito de "rebelión militar". Intentó que se le reconociera su grado
militar previo a la Guerra Civil y que se le permitiera el reingreso en
el ejército, sin fortuna. Rechazado por el franquismo por haber
servido voluntariamente la causa republicana, Casado tampoco gozó
de simpatías entre el exilio republicano debido a su golpe de estado y
su negativa durante la contienda a adherirse a alguno de los partidos
del antiguo Frente Popular. Falleció de un ataque cardíaco en un
hospital madrileño, mereciendo tan sólo una escueta nota en la
prensa española.
La guerra acabó en marzo de 1939, cuando, por fin --y en cierta
medida debido al derrotismo y la traición de algunos militares,
políticos y sindicalistas-- Madrid cayó en poder del ejército de
Franco. La guerra había acabado según Franco que se encargó
104

personalmente recordar en su Parte de la Victoria del 1 de abril de
1939. En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han
alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La
guerra ha terminado.
El Generalísimo
Francisco Franco
Burgos 1º abril 1939.
En su diario, Antonio cuenta que la población Madrileña salió de sus
casas llenando de júbilo las principales avenidas. Pero no es muy
explicito en lo que se refiere a la represión por parte de las
vencedores, aunque si comenta que la primera depuración la sufrió
el sistema judicial, ya que el franquismo tuvo especial cuidado en
que los tribunales estuviesen compuestos por elementos afines a él.
Estos tribunales dice estaban compuestos principalmente por
militares, el defensor era otro militar al que no se le pedía una
formación jurídica y debía subordinación al presidente del tribunal
que era también militar.
Estos tribunales se encargaron de juzgar a aquellos que, como en un
mundo al revés, eran acusados de promover o apoyar la insurrección.
Los juicios duraban breves minutos, en ocasiones se juzgaban a
grupos de sesenta personas las que podían o no ser escuchadas.
Acabada la guerra, con el triunfo de los sublevados, los vencedores
iniciaron otra etapa de represión cuya finalidad fue atemorizar a
todos aquellos que no se identificaban con el nuevo régimen. En
febrero de 1939 se promulgó la Ley de Responsabilidades Políticas,
105

según la cual, no solo aquellos que habían colaborado con el
gobierno legal de la República podían ser condenados, sino también
aquellos que supuestamente hubieran mostrado una “pasividad
grave”. Entre otras arbitrariedades, haber pertenecido a una logia
masónica, personal obsesión de Franco, fue suficiente para ser
procesado. En la geografía española surgieron numerosos campos de
concentración donde se hacinaban los detenidos viviendo en
condiciones durísimas, sometidos a malos tratos y muertes
arbitrarias. Pero él desaprueba en su escrito que represión la
ejercieron las milicias falangistas.
Antes de terminar la guerra ya funcionaba el campo de concentración
de Castuera que se construyó una vez caída en manos del ejército
franquista la comarca de La Serena. En el campo de concentración de
Albatera fueron ingresados muchos republicanos que no pudieron
exiliarse desde Alicante en los últimos momentos de la contienda. A
finales de 1940 estos campos ya habían sido desmantelados en su
mayoría y los presos pasaron a diferentes cárceles en las que las
condiciones no eran mucho mejores. Pero él intenta justificarse de
esta barbarie a legando que también los rojos quemaron Iglesias y
mataron curas.
Pero la verdad es que según la mayoría de los historiadores la
represión una vez terminada la guerra llego a límites intolerables y
acusan: – A Francisco Franco Baamonde como responsable de
194.875 muertes, de ellas:
Enfermedad: 130.000 muertes por enfermedades o malnutrición,
106

1939 a 1943
Algunas fuentes no las relacionan con la Guerra Civil.
Represión: 100.000 muertos, fusilados o ejecutados sin juicio, 1939 a
1948
Prisión: 20.000 muertos en cautiverio, de inanición o enfermedades
1939 a 1945. Sin contar los exilados que tuvieron que enfrentarse
después a la II Guerra Mundial: 10.000 muertes, de ellos: - 6.500 excombatientes
republicanos, de ellos: - 1.500 soldados con los Aliados
y el Maquis (1940 a 1945) - 5.000 prisioneros muertos en
Mauthausen (1940 a 1945)
(35.000 se unieron a los Aliados o la Resistencia Francesa)




CAPITULO IX

Era ya verano avanzado, mejor dicho debiera serlo, pero pese a ser ya
el mes de julio los días no eran calurosos y todo debido a ese frescor
que la sierra madrileña les ofrecía. No obstante cuenta que los días
para él eran aburridos y tristes. Pues cuando el salía en su pueblo
respiraba con más libertad y reconoce que los días se le hacían largos
esperando que la dirección de su partido le designara su nuevo
107

servicio y para eso dice que estaba esperando que Gutiérrez Mellado
lo citara en su despacho.
Durante las primeras horas que siguieron a la entrevista con
Gutiérrez Mellado, dice que paso su tiempo analizando dicho
personaje y entre sus reflexiones a parecía cada vez mas lagunas
sobre la real personalidad de él.
La verdad era que en este personaje había cosas que él no llegaba
bien analizar dado que no comprende conque facilidad cruza las
líneas enemigas sin preámbulos. Ya que los sucesos de Villaviciosa
de Odón arrojan sombras de sospecha sobre el proceder de él. Pues
parece ser que a raíz del fracaso del Alzamiento, Gutiérrez Mellado
y varios de sus compañeros llegaron a este pueblo donde el Alcalde
del Frente Popular era amigo de Gutiérrez Mellado, a fin de
descansar y obtener provisiones para seguir su camino hasta la zona
controlada por el los nacionales. Mientras Gutiérrez Mellado se
dirigía a sus contactos en el pueblo sus compañeros se quedaron
dormidos en una casucha a las afueras del pueblo, agotados por los
últimos sucesos en los que había participado, cuando Gutiérrez
Mellado llegó al lugar descubrió que sus compañeros había sido
capturados pues él se había quedado dormido ya que se encontraba
agotado, siempre según la versión oficial. ¿Sucedió así realmente o
fueron delatados por Gutiérrez Mellado? Ignoraba que ese tema,
fuera conocido a nivel nacional, pero "mira qué casualidad que él”
conoció en la cárcel a un hombre que había nacido en esa zona donde

108

estuvo la línea divisoria de ambos frentes cierto tiempo (El río Tajo,
al suroeste de Toledo)
No obstante al parecer el alcalde que era al parecer republicano y
amigo suyo le aconsejo que se entregase a las autoridades
republicanas, siendo conducido por Milicias del Frente Popular a
Madrid el 7 de Agosto de 1936, donde permaneció preso en la cárcel
improvisada de San Antón, que no era otra cosa que el antiguo
colegio de los escolapios de la calle Hortaleza. Donde había
estudiado el propio Gutiérrez Mellado de joven y lo más curioso es
que de esta “cárcel” logro salvarse de las sacas incontroladas. De los
650 presos que en ella estaban, durante el mes de noviembre más de
la mitad fueron sacados y fusilados en Paracuellos.
Tras salir de “prisión” se refugió en la Embajada de Panamá en
Madrid, donde ya se alojaban 700 personas, ayudando a pasar las
líneas a casi la mitad. En Febrero de 1938, logro salir de la Embajada
y cruzo las líneas republicanas. Se intento alistar en las unidades de
primera línea, pero le tenían reservado otro destino en el recién
creado SIPM, Servicio de Información y Policía Militar, que dirigía
el Coronel José Ungría. Y lo curioso que cada quince días volvía a
cruzar las líneas Republicanas y regresaba a Madrid, sin más
contratiempos. Pero mismo que de él se comentaba que había
actuado como doble agente, después de la entrada de las tropas
Nacionales en Madrid, se le confió uno de los 12 Distritos en que se
dividió la capital, Distrito de Buenavista, para labores de Policía
Militar.
109

Toda la semana había estado meditando, cuál sería la respuesta
adecuada si Gutiérrez Mellado le encomendaba una nueva misión.
Pero como hombre sensato y a la vez sin pruebas contundentes de
quien era quien, al fin horas antes de entrar en el despacho de
Gutiérrez Mellado, decidió cancelar dicha reunión y dirigirse como
algunos camaradas le habían sugerido ver antes a Sánchez Mazas que
había sido nombrado ministro sin cartera del reciente nombrado
(primer Gobierno de la paz) que está formado por 14 ministros. En
él, sólo hay dos viejos falangistas: Yagüe, militar, y Sánchez Mazas,
de tendencia monárquica. Han aumentado los neo-falangistas de
Serrano Suñer, procedentes de la CEDA, mientras que el grupo más
sólido está formado por militares. Y todo porque ya había decidido
que lo más sensato para él era volver a su pueblo para encontrarse
con su familia, amigos; pero sobre todo pedir le a Inés que se casase
con él.
Para él Sánchez Mazas, es después de Ledesma Ramos y Onésimo
redondo los más puros y antiguos falangista de todos los vivos y
muertos. Y a la par el más nuevo porque llega, casi resurrecto, del
otro mundo, después de un viaje dantesco por países de sueño y
pesadilla, con prisiones, barcos fantasmas, cárceles en el mar y en la
tierra firme, insomnios, hospitales, paredes frías, fusilamientos,
fugas, bosques, y al término de la noche y de las lunas, el encuentro
alborozado con nuestras tropas, libre por fin, en el lugar y el
momento en que, junto a la sombra azul del Pirineo, se libera
España...» Y él fue el autor del lema falangista ¡Arriba España!
110

Sánchez Mazas dice que le recibió con gran simpatía, ya que se
conocieron en la cárcel y desde entonces reino entre ellos una gran
amistad. –Mi buen amigo en que puedo servirte.
–Cuéntame y no me ocultes nada y ten confianza en mi... ¡Somos
buenos amigos y por tanto Cuéntame tus problemas! Antonio
cuenta que antes de articular palabra se adentro en su reflexión, entre
cerró los ojos, se paso la mano por la barbilla y pensó que Sánchez
Mazas nunca fue un hombre de acción.
–Bueno no sé si sabrás que trabaje todo este tiempo a la sombra de
Gutiérrez Mellado y me propone que siga trabajando para él en el
Servicio de Información y Policía Militar.
–Pero sin te pido que no me hagas profundizar sobre mis dudas que
estos últimos meses tengo sobre su verdadera personalidad y por eso
te pido que intentes tu recuperarme en cualquier servicio que te sea
útil y así salvar las distancias con él.
–Está bien e hizo una mueca como si hubiera aprobado mi propuesta.
–No obstante te pido que seas franco con migo y me digas de una vez
que es lo que tú me propones.
–Bueno yo sobre todo por el momento quisiera volver a mi tierra,
para poder estar de nuevo con los míos y si tú puedes ayudarme no
me importaría seguir sirviendo al partido desde mi provincia.
– ¿Bueno que se le va hacer?
–La verdad es que no me queda más remedio que ayudarte y ver
cómo puedo que te hagas cargo si no hay más remedio del partido en
la provincia. –Pero sabrás que me hubiera gustado que hubieras
111

trabajado aquí en el ministerio conmigo.
Después Sánchez Mazas exhalo un fuerte suspiro y quitándose los
lentes que nunca solía quitarse debido a su avanzada miopía, para
luego recuperando su ánimo sin decir palabra le acompaño hasta la
puerta de su despacho y abrazándole le dijo que pondría un
automóvil del ministerio a su disposición y le deseo mucha suerte.
Sánchez Mazas como bien Antonio dice en su diario, tras la guerra
civil fue efímero ministro sin cartera, procurador en Cortes, pero
abandonó la visa política descontento por la actitud del Régimen.
Después se dedicó a la vertiente cultural, siendo académico de la
Real Academia Española y presidente, desde 1950, del Patronato del
Museo del Prado.
Como de costumbre dice que se puso hacer planes, para después
llegar a la conclusión que la decisión que él había tomado era la
acertada y por tanto solo le queda preparar su maleta. Después dice
que se durmió y que aun no había vuelto totalmente abrir los ojos
cuando noto que el sueño en si había sido muy cortó. La verdad es
que aun no había amanecido el día pero las ansias de volver a ver a
su familia después de aquel infierno del Madrid en guerra, le llenaba
de oxigeno puro de nuevo sus pulmones.




112

CAPITULO X
pablo garcia
 
Mensajes: 223
Registrado: Vie Nov 16, 2007 3:52 pm

Re: SUBSISTIR -Capitulo I-II-III-XVII

Notapor pablo garcia » Mar May 15, 2012 4:42 pm

Gracias y se sigue
CAPITULO X


De buena mañana Pedro el chofer que lo trasladaría hasta Peñafiel y
cuenta que no le hizo falta sonar la bocina del coche porque el ya
esta esperándole en el portal. Al acercarse al alto de los Leones, el
viejo chevrolet encuentra cada vez más dificultad, en su ascendente
marcha y esto le permite observar esta peculiar vista de la sierra. Para
después en la bajada darle de nuevo un alivio a su motor que en la
subida el motor hacia un ruido y un olor insoportable.
Mientras tanto dice que apenas reparaba en el paisaje, porque trato de
dividir estos últimos años en fragmentos lo sufriente claros para
poder reflexionar, entre su amor por Inés, su atracción sexual por
Tina en ese mundo destrozado por la guerra. Si era como si se viera
condenado, a recordar el resto de su vida a esa mujer maravillosa.
Pero ahora al no existir ella, parecía que lo más sensato era olvidarla
y pensar en su futuro que no era otro que él amor sincero que él
siempre sintió por Inés.
El automóvil ya más ligero paso del valle a la meseta sin apenas
darse cuenta embebido en sus pensamientos y recuerda que lo único
que cambiaba la monotonía era como la gente de los pueblos
contemplaban con asombro el paso del automóvil. De nuevo dice que
el automóvil después de atravesar los páramos desolados de la
meseta, volvió a bajar al valle para encontrarse en Aran de Duero
municipio perteneciente a la provincia de Burgos. Esta ciudad a
113

orillas del río Duero, es un importante centro comercial basado en la
agricultura. Para después de torcer a la Izquierda y sin apenas perder
de vista el Duero vuelve a encontrarlo de nuevo y a partir de aquí el
automóvil a traviesa ya pueblos con fértiles vegas y cargados de
tradiciones e historia. Pero fue en un momento después que al
observar la otra ventanilla, diviso ya en lo alto el castillo de Peñafiel.
El automóvil redujo la velocidad al llegar a la plaza y cuenta que
quedo mirando a un grupo de mujeres que sentadas alrededor de un
olmo unas bordabas y otras tricotaban. Pero cuando estaba ya apenas
tres metros de distancia de ellas, dice que fijo la mirada en una de
ellas y al instante reconoció a su madre. Antonio abrazo a su madre y
reconoció que la única diferencia en cuanto al físico de ahora y de
tres años atrás era que había dejado de ser joven.
– ¡Venga, déjame abrazarte! Exclamo su madre.
–Hijo no me puedo acostumbrar a estos sobre saltos y no me hagas
pasar el resto de mi vida asustada cada vez que te vas de casa.
–Madre son las circunstancias y en estos momentos en que vivimos
la patria no puede esperar.
–Bueno venga otro abrazo y espero que esta vez sea para siempre.
–Pasa hijo que despertaremos a tu padre que está echando la siesta.
– ¡Madre - qué maravilloso es volver a casa, sentirse adorado de
nuevo y jugar al hijo pródigo!
Mientras cruzaba el patio para ir a despertar a su padre caminaba su
madre y sus sobrinos chillando y jugueteando delante de ellos y fue
cuando pensó en la ignorancia de sus edades a tanto sufrimiento
114

que esta guerra civil acababa de causar. Pero por lo contrario que
gente como él volvía como un combatiente que se sentía orgulloso
de su actuación en esta larga y dolorosa guerra. La verdad es que él a
sus veintidós años, se sentía seguro de sí mismo y solo esperaba que
Inés la mujer que él siempre amo lo recibiera como un héroe y poder
saborear de nuevo la juventud perdida en es Madrid repleto de ruinas
y de cadáveres.
Que estupendo volver con los suyos y sentirse adorado de nuevo,
había perdido tres años en que un hombre necesita del contacto
humano y especialmente del femenino. Él no quería una vaga
aventura amorosa, en cambio, se oponía a seguir como antes en una
simple amistad que ella hasta ahora solo le había demostrado. Por
otra parte; pensaba que en la situación actual si no la provechaba él
sería el solo culpable de no tener la valentía de plantearla sus nobles
sentimientos.
Antonio estaba contento en su pueblo bullicioso, simpático y con
gentes que el adoraba. Era su pueblo, pequeño pero con un fondo de
sensibilidad y una inolvidable alegría de vivir sobre todo en sus
inolvidables fiestas. El resto era su clima, su paisaje inolvidable y
con esa gente que por no haber sufrido en sus carnes la guerra no
tenían que borrar de sus mentes como los madrileños su trágica
existencia.
A la mañana siguiente vinieron sus dos amigos a visitarle y se fueron
los tres a una taberna situada en los soportales de la plaza mayor. En
la mesa dice que después de cambiar opiniones sobre los avatares de
115

cada uno en la guerra. Lo primero que hizo fue sondear al primo de
Irene sobre cómo podría conquistarla, pero al instante y por sus
gestos se dio cuenta que en su respuesta había un tono ambiguo y al
mismo tiempo burlón. No obstante al darse cuenta Juan que a su
amigo no le hizo ninguna gracia su gesto decidió contarle todo sobre
su prima.
– Antonio te aseguro que me es muy difícil encontrar la manera de
decirte, la verdad ya que tú no te das cuenta que han pasado ya más
de tres años y ya antes la tu ceguera no te permitió ver que Irene ha
vivido siempre por los huesos de Agustín.
–Si Antonio son cosa que uno cuando está enamorado como tú no se
da cuenta.
Al oír estas últimas palabras de su amigo Antonio, en su rostro lo
primero que se observo fue un gesto de incredulidad y sorpresa ya
que era la primera vez que en su vida alguien le con esa brutalidad.
Por eso no paso desapercibido entre sus amigos como sus labios
repetían sin ruido. Las últimas palabras que el continuaba creyendo
falsas de su amigo y que sin duda su corazón incrédulo no podía
admitir como verdaderas.
Después al observar en el rostro de sus amigos que su pesar fuera de
ellos. Por eso lo primero que hizo para calmar sus penas fue volver a
pedir una nueva botella de coñac. Pero sigue contando que en una
mesa de alado a la suya se habían sentado un grupo de jóvenes
soldados que él bien conocía poro a uno especialmente por ser el
novio de una amiga de Inés. De pronto se levanto medio borracho y
116

mirando con insistencia Antonio, dijo en voz alta frases insultantes
aludiendo que él se había aprovechado de la guerra y ahora venía
como un héroe y además con cargos. Cuando nunca estuvo en los
frentes y pasó además toda la guerra escondido en Madrid.
–Repite lo que has dicho.
– ¿Pero vamos es que encima te vas apones gallito?
–Pregunto balanceándose por su borrachera el joven conocido por
Matías y que además era vecino de sus padres.
–Matías te se puede perdonar porque estas totalmente borracho y no
conoces de la misa a la media –dijo Antonio alzando la voz.
–Lo has entendido y además si sigues diciendo tonterías te romperé
la cara de un puñetazo.
Los demás amigos del tal Matías al principio parecían hostiles, pero
al observar este que los demás se echaban atrás dado que él lucia por
su cargo en la falange un revolver, fueron calmándoles a la vez que
fingían que estaban más borrachos de la realidad. –Bueno olvidemos
todo y bebe un vaso con nosotros.
La actitud ya más conciliadora de estos militares hizo que Antonio
le pareciera que su actitud había puesto en evidencia al provocador
y sus amigos y por eso decidió no volver hadarle más importancia al
asunto. Pero como suele ocurrir con los ebrios, el ambiente continuo
alimentando malhumor por parte de Antonio al continuar por parte de
estos a enumerar a todos aquellos que habían sido fusilados sin
ningún juicio previsto del pueblo. Y todo por militar a
organizaciones de izquierda o simple simpatizantes a si como
117

pertenecer a familias que tuvieron cargos en el ayuntamiento en
tiempos de la republica.
– ¿Un poco mas de coñac? Dijo Antonio después de no comprender
como en pueblo que todos se conocen pudieran a ver ocurrido estos a
fusilamientos y sin juicio ninguno. Después continuaron jactándose
de sus proezas estos energúmenos y reina de que a más de uno sin
que nadie se enterara de darle el paseíllo dejarlos en la cuneta.
Por todo esto y aprovechando que estaban borrachos les hizo
hincapié en más detalles de lo ocurrido en el pueblo estos tres
últimos años. –Bueno si quieres saber más te diremos que entre ellos
le dimos el paseíllo a parte de la familia de Agustín al que este
zopenco por no sé qué razones les tenía ganas.
– ¿Que salvajes, ya que no comprendo porque no los metisteis en la
cárcel y esperasteis por lo menos a que terminara la guerra?
– ¿Bueno tú no estabas aquí y no sabíamos las intenciones de estos
cabrones de rojos?
Ante tales circunstancias Antonio no pudo por menos de preguntar
debido a la actitud que el padre de Agustín tuvo con él cuando estuvo
encerrado en la cárcel de Madrid por su hijo. No pudo por menos de
preguntar si en el pueblo se sabía algo sobre la suerte de Agustín, a lo
que Juan se adelanto para decir que sin la intervención de los padres
de Irene ella también la hubieran molestada.
– ¿Bueno pero que ocurrió en realidad? –Pregunto solicitando
ansioso, para que Juan no desviara la conversación.
– ¿Antonio un poco mas de coñac? –Gracias, pero explícame de una
118

vez porque quisieron molestarla.
–Antonio ya te dije que Irene siempre estuvo enamorada de Agustín
y semanalmente le llegaban cartas de él y esto no fue un secreto para
nadie. Por eso los amigos comenzaron a interceptarla las cartas que
ella le enviaba, hasta que después de la batalla del Ebro dejaron de
llegar más cartas. Lo que nos hace creer que Agustín murió en ella y
además es el presentimiento que ella tuvo ya que pasaron meses que
parecía un alma en pena y apenas salía de casa.
Continuaron ablando, pero él cuenta después de un momento de
curiosidad; recayó en él un humor negro y desconcertante que hizo
que no volviera abrir la boca en toda la noche y todo porque no
quería demostrar que aquella furia fuera interpretada por los demás
como si él se sintiera dolorido por los amores de Irene con Agustín.
Al día siguiente se levanto muy tarde, primero por la resaca y
después incapaz de olvidar un instante a Inés. Si dice que dio mil
vueltas en la cama pensando que si Agustín había muerto en la
guerra, él no tendría ningún obstáculo para ganarla primero su
simpatía y después estaba seguro que terminaría enamorándose de él.
Para eso decidió aprovechar las fiestas y lucir en ella su flamante
uniforme de jefe de la falange.
El 15 de agosto ese año cayó en domingo y por tanto era el comienzo
de la fiesta que él debía aprovechar para verla en la iglesia y después
intentar saludarla en la procesión. Pero sin embargo, como ocurre
cuando se desea algo y al mismo tiempo se siente el temor a ser
rechazado, comprendió que tendría que fingir su temor. Diríase que
119

no sólo se hubiera resignado ya a la idea de que Inés estuviese
enamorada, sino que además en el fondo no le importaba ya que
ningún muerto ha vuelto y por eso debía mandar al diablo todas sus
dudas.
Ese día con su uniforme recién planchado bajo a la plaza donde ya la
gente a domingada y bajo un sol brillante y caluroso de agosto se
dirigía sonriente a la iglesia. Acompañado por sus padres y
especialmente de su madre que no se descolgaba de su brazo entraron
en la Iglesia y una vez en el templo el miraba fijamente todos los
lados de la galería con el fin de descubrir a Irene. Pero al mismo
tiempo experimento un sentimiento de temor y de necesidad a la vez
por descubrir ese rostro en el que tantas noches él había soñado. Por
eso pensó que si ella adivinara su noble sentimiento hacia su
persona, podría quizás pensar en él de otra manera.
Apenas se había sentado en uno de los últimos bancos de la Iglesia la
vio pasar por el centro acompañada de una amiga y su madre que
con cierta lentitud terminaron por sentarse en los primeros bancos.
Por lo que él se puso de pie y se dirigió a pocos metros de ella con el
fin de poderla observar mejor. Después se puso de pie de nuevo
creyendo que así ella podría mejor alertarla de su presencia y así fue
porque Inés no tardo en hacerle señas con una mano como para
advertirle de que le había visto.
La misa como todas las misas cantadas se le hizo muy larga, pero
una vez terminada se apresuro a salir de los primeros con el fin de
abordarla a su salida. Pero cuenta que para él esta primera aparición
120

de Inés le choco sus modales totalmente distintos de cuando salían
empandilla años atrás. Ahora la veía como ausente, convulsa, muda,
trastornada y como no dueña de ella. Cuanto antes era una mujer
desenvuelta y, con cierto sentimiento de superioridad y ahora hasta la
voz era distinta e incluso su vestido era distinto.
Estas observaciones dice que le dejaron confuso, no después de
algunos minutos termino por reflexionar y sentirse dueño de él.
–Has vuelto –dijo, finalmente ella con voz ya más recia y no
estrangulada como antes.
–Ven siéntate aquí le dijo con voz ya más tierna, al encontrar un
banco vacio en la plaza.
Se sentó; todo esto ocurrió según dice temblándole todo el cuerpo,
pero no obstante sin pensarlo más cogió la mano de ella y
apretándola con fuerza la dijo que le contara a él lo que en realidad
la pasaba.
–Dime tenias ganas de verme.
Extrañamente, no hizo ningún gesto después de esta pregunta tan
directa. Pero no tardo en levantar si vista y, fascinándome con su
fija mirada, fue ya como si me hiciera una caricia al rededor de mi
cara. Era sin lugar a dudas la actitud de un hombre enamorado,
incluso cuando se tiene la persuasión de que por el momento no es
correspondido, pero asegura que por un momento se sintió con la
necesidad de reprocharla sus sentimientos por Agustín. Pero no le
dejo tiempo por terminada lo que él creía una caricia, con tono
jadeante y donde mezclaba la turbación y sus verdaderos
121

sentimientos le dijo: – Si te lo aseguro Antonio ya que siempre fuiste
para mí el mejor amigo.
Después de estas palabras dice que él recuerda como si fuera hoy
cuando se despidió de ella. Era un día gris y nublado en aquel tibio
otoño, donde tuvo la sensación amarga; que ella seguía pensando en
Agustín y eso fue para él algo doloroso. Sin embargo, él pensó ya
que eso podía ser el día de mañana como un rio que con el tiempo
se seca, para después volver acorrer para él mudado y con la segura
esperanza de recuperarla.
Estos pensamientos, o mejor dicho estas divagaciones y, a la vez el
seguir pudiendo la observar, le hicieron que la mañana pasara como
un soplo y se sombro el oír el pasodoble que la orquesta municipal
tocaba en la plaza. Esto me hizo comprender que debíamos ganar a
los demás amigos que se hallaban sentados en la terraza del bar y fue
cuando me pregunto al sentirme distraído: –Estas bien.
– Si y nunca me he sentido mejor.
– ¿Me alegro, pero dime si esta tarde en la fiesta nos veremos?
–Claro que sí y además cuando tú quieras–, respondió.
– Si pero a la vez me gustaría que esta tarde pudiéramos hablar más
íntimamente sobre nuestro futuro.
Ella comprendió en seguida mis intenciones y dijo sonriendo: –No te
preocupes que tendremos a lo largo de la tarde el tiempo necesario
para hablar de lo que tú quieras.
Estaba claro que él quería profundizar y comentarla las posibilidades
que existían para comenzar un noviazgo, y su actitud serena no le
122

defraudaba. Por eso esa misma tarde fue al encuentro de Inés y a su
misma puerta y espero hasta que la vio salir arreglada con vestido
que la sentaba de maravilla. Las mujeres creen que los hombre no
entendemos de nada que se refiera a las modas, pero yo para alagarla
la hice ver que era una excepción. –Sabes –Llevas un vestido
precioso y te sienta de maravilla. Ella al oír este alago rió
discretamente a la vez que mostraba una dentadura de una blancura
perfecta. –Dame la mano y busquemos a los demás que estarán ya
bailando en la plaza.
Esa noche cuenta que fue inolvidable, bailaron hasta más de las dos
de la madrugada y su mirada no dejo un instante de observarle con
detalle cosa que a él le pareció que para ella no existía mas persona
en la plaza que él. Esto era ya mucho porque, después de todo, el
amor es en gran medida una comunión física. Al día siguiente volví a
verla y mientras las fiestas duraran bailamos hasta muy tarde y, luego
la acompañaba a su casa, donde seguíamos charlando; hasta que su
madre salía al balcón pidiéndola que hubiera llegado la hora de
dejar la velada.
A partir de aquí cuenta que para él la vida de nuevo parecía volver a
son reírle. Otro motivo que contribuía hacerle feliz era que de
Madrid le comunicaban que le nombran secretariado provincial de la
falange y que pasaba a la reserva militar con su correspondiente
salario de capitán del ejército. Naturalmente estos sentimientos de
satisfacción y su nueva situación eran suficientes como para
decidirse a pedirle a Inés que se casara él. Pero reconocía que antes
123

de dar ese paso debía de ganarse a los padres de ella.
En sus reflexiones también cuenta que él intentaba por todos los
medios verla todas las tardes y todo porque cada día estaba más
enamorado de ella. La verdad es que a él nunca le habían gustado las
cosas las cosas bruscas y menos en su nueva situación con ella. Ya
que aunque él siempre pensó que el roce y buen trato hacia ella,
podían ayudarle a que olvidara Agustín. Después de todo, en la vida
los cambios suelen ser claros y resueltos si se quiere verdaderamente
olvidar el pasado.
Por el momento dice que se conformaba con las caricias de sus
manos y que para él como sus palabras alentadoras suponían ya en si
avances muy importantes en sus relaciones. Es verdad que en algunas
ocasiones no podía resistir su mirada y reconoce que sentía un deseo
irresistible de abrazarla y besarla en la boca. Pero, rápido comprendió
que su situación de una persona honorable y el sentido de
caballerosidad no se lo permitían. No obstante reconoce él estaba
convencido que ella seguía manteniendo ciertos sentimientos hacia
su persona.
La verdad es que después de todo, el amor pide ser compresivo y
sobre todo ser a la vez comprensivo y sin prisas buscar la forma más
adecuada para conquistarla del todo. Para eso aprovecho invitar a ella
y sus padres al homenaje que en Valladolid se le ofrecería con
motivo de su nombramiento responsable del partido en la
provincia. Y ese día se vistió lentamente, esperando que su elegante
uniforme de la falange terminara seduciéndola y la subyugara.
124

Pero su mayor amargura fue que en ella no observo nada más que un
gesto desinteresado que a él termino por herir su amor propio. Si,
ese recuerdo de Agustín que seguía pichándole y le llenaba de
soberbia y amargura y esas reflexiones reconoce que seguían
intoxicándole como un lento veneno Si, siempre esos orgullosos
celos que sin poderlos dominar siempre salía al exterior como una
mala bestia que no puede dormirse y siempre se despierta en el
momento menos deseado. Pero a la vez reconoce, que los celos no
eran más que un mecanismo de su infundado de su imaginación que
si se le pone medios poco a poco termina por calmar su fuerza y
reconoce que esta reflexión le ofreció una gran calma. Calma que al
recordar su perfecta figura y el bonito rostro de Inés, le volvió a
liberarle con tal dulzura que llenaba por completo su alma.
No obstante dice que no llega adormirse y todo por los golpes
continuos que seguían patrocinándole los celos. Celos que no
llegaba a comprender, porque en realidad no eran más que la causa
de su amor propio. No obstante reconoce que estos pensamientos, o
mejor dicho estas divagaciones, le hicieron pasar sin enterarse las
horas que le quedaban para que amaneciese. Dado que esa mañana y
en particular el día siguiente reconoce que era para él primordial.
Como de costumbre dice que al bajar al comedor se hallaban ya
desayunando a sus padres y fue cuando pensó que él debía contar a
sus padres todas sus ilusiones con respecto a su futuro compromiso
con Inés; pero le falto valor dado que todavía él no había
concretizado nada con ella. Pero después de varias vacilaciones
125

acabo por decirle ya asolas con su madre que estaba dispuesto
aprovechar su nombramiento para pedirle a Inés que fuera su esposa.
Su madre dice que al contrario de que pudiera a parecer algún
reproche a su decisión, se levanto y con dulzura y acariciándole le
dijo que ella estaba sabia que eso iba a suceder porque llevaba
tiempo observándole. –Hijo soy yo la que te ha parido y por tanto de
todo lo que te ocurre no pasa desapercibido para mí.
–Mi pequeño yo se que siempre estuviste enamorado de ella, pero
por el pueblo se rumorea que ella siempre perdió sus vientos por
Agustín. – Y, además, dicen las lenguas de doble filo que no hay
ninguna prueba que Agustín haya muerto en la guerra.
–Así que te pido que reflexiones, antes que un día tengas que
arrepentirte.
–Madre, tienes razón... –Pues la verdad es que no había
reflexionado... –No obstante como ya te dije estoy tan sumamente
enamorado de ella que estoy dispuesto a sumir todo lo que el futuro
me depare. –Y también te diré que solo son rumores y que ella está
convencida que Agustín está muerto, porque según ella él ya habría
hecho lo posible por dar señales de vida.
–Así hijo, que sigues pensando casarte con ella. Exclamo su madre
con aire reflexivo y a la vez gozosa de su decisión.
– Si madre. A vez que se levanto y mirándola a los ojos es clamo y
como reflexionando un momento dijo: –Madre déjame me hacer a
mí. – Porque estoy convencido que sabré como enamorarla y por
tanto hacerla feliz.
126

Esa misma tarde y a primera hora de la tarde se fue a ver a Inés. Y
reconoce que se sentía nervioso, pero esa tarde estaba dispuesto a
pedirla que fuera su novia. –Miedo él y de que. –Se pregunto ya que
para él Agustín era como si nunca hubiera existido y, además, estaba
convencido que estaba muerto y muy muerto. Por eso con una prisa
mezclada de alivio, se presento delante de su casa y espero hasta que
vio su rostro detrás de su ventana. Ella quedo un instante extrañada,
porque en realidad nuestro paseo estaba previsto para las ocho de la
tarde. No obstante mientras yo tranquilo y más calmado le hice
gestos con los brazos, para que bajara.
Ella me cogió de la mano, pero a la vez con cara sorprendida; no
tardo decirme: – Al verte plantado en la acera, con cara preocupado
y a estas horas me has asustado... pero te aseguro que estoy muy
contenta de volverte a ver.
– ¿Dónde vamos?
–Vamos hadar un paseo ya que quisiera hablar contigo de lago muy
importante para los dos. Inés se quedo sin saber que responder y se
limito a sonreírle con un gesto de preocupación.
–Inés yo además de ser buenos amigos yo te gusto como hombre.
–Pregunto ansioso de una respuesta precisa. –Sí, pero hasta ahora no
me he preguntado a mi misma nada preciso sobre tu persona... –
Aunque en realidad, siempre me impresionaste y en muchas
ocasiones llegue a pensar que en realidad te quería. –Pero– ¿por qué?
–dijo ella asombrada de tal pregunta y en ese instante.

127

– Bueno te digo esto, porque llevo muchos días queriendo te decir
que si quieres ser mi novia.
–Eres un ángel y por tanto seria estúpida de desperdiciar esta suerte.
–Inés tu sabes que siempre te querido y que si un día aceptases ser mi
esposa seria el hombre más feliz de este mundo.


CAPITULO XI


Antonio cuenta en su diario que ese día seria uno de los más
importantes de su vida y en definitiva el que marcaria el futuro de su
vida. El día estaba proclamado, para que no faltara un detalle para tal
solemnidad y su mayor objetivo era sacar el máximo provecho.
De su madre se alegro de saber que aceptaba su compromiso con
Inés, pero no dejaba de pensar que cuando se organizan las cosas al
detalle siempre hay al improviso que echa al traste todo lo prevista.
No obstante la suerte estaba echada y por tanto había llegado el
momento de echarse al ruedo.
Antonio cuenta que pese a que el cuello del uniforme le apretaba la
garganta, reconoce que se sentía a gusto sentado en la parte posterior
del automóvil junto a sus padres y como si temieran llegar tarde a la
capital reconoce que al observar al chofer, su expresión era
angustiada se tranquilizo después de volver a mirar la hora en su
apreciado reloj de pulsera. Después para tranquilizar sus ánimos,
128

volvió su vista a travesar los cristales de automóvil para observar el
verde paisaje que le ofrecía a su derecha el rio Duero. Y a su
izquierda cuenta que el Sol que ya pasaba a dominar el cielo
ofreciendo un espejismo de frescor con ese paisaje que ofrecían sus
alineados campos de viñas en su mejor momento que se extendían
hasta las blancas colinas.
A las once menos cuarto de la mañana y como se estaba previsto
llegaron a la plaza que se extendía a los pies de la majestuosa
catedral de Valladolid. Y cuenta que como ellos llegaban también
los primeros invitados que debido al buen tiempo, llevaban las
chaquetas unos en la mano si perder la forma ceremoniosa y otros
como si fuera la capa de los toreros.
Luego al ver a Inés ni a su familia, sin poner atención a unos ni a
otros con aire despreocupado penetro en el templo. Una vez en el
interior y pese a su luminosidad, no tardo de descubrir a Inés y su
familia sentados en los primeros bancos del templo. Y sigue
contando que como anfitrión, a él y a su familia les reservaron un
banco que rozaba la primera escalera del altar.
La ceremonia que estaba anunciada dice que estaba prevista que
comenzara a las Once y su duración por ser una misa cantada duraría
algo más de una hora. En ese preciso momento y cuando el silencio
parecía de ultratumba, sonó el órgano que fue cediendo en
intensidad al oírse desde el coro unas salves de dicadas a la virgen y
que dio a los pocos minutos paso a la ceremonia. Después sigue
contando que de reojo todo el tiempo estuvo observando a Inés que
129

mimo embutida en su mantilla y que apenas se dejaba ver su rostro.
Pero reconoce que a pesar de todo, volvió a sentir la misma
sensualidad física hacia su persona.
La misa que según él fue de una solemnidad extraordinaria, termino
con una homilía del mismísimo obispo de Valladolid. En dicha
homilía no falto primero elogios a su persona y a la falange como
luchadores infatigables en la lucha contra el comunismo y la
masonería. Como también remarco que la iglesia en su cruzada
contra los rojos se quemó Iglesias y se había asesinado curas y
violaron monjas. Después pidió un minuto de silencio y se rezo un
padrenuestro.
Sin comprender bien, ya fuera por él o por ella que en esos
momentos no dejaba de mirarla, cuenta que tuvo una profunda
sensación de desencanto, la miro fija a los ojos como para ella
comprendiera que él nada tenía que ver con aquella absurda
mezcolanza que el obispo había hecho en dicha ceremonia. Pero dice
a la vez que no notó nada anormal en su expresión y esto lo
tranquilizo.
Después al salir en el jardín que se hallaba situado en frente del
templo, se habían colocado unas mesas con aperitivos, refrescos para
las mujeres y botellas de vino de la región. Y fue donde Antonio a
provecho para separarse de su familia y del resto del grupo que se
hallaban junto a él, para encontrarse con Inés. –Buenos días Inés. –
Como también te diré que estás preciosa con ese vestido y como
abras observado en la ceremonia religiosa despertaste mi mayor
130

interés en el momento que te vi en el templo.
–Bueno Antonio, gracias y yo te diré también que lo hacías con
tampoco disimilo que hasta el obispo se dio cuenta. –Bueno tú bien
sabes lo que representas para mí y como sabes también lo más
importante para los dos será cuando encontremos en los salones
con las demás autoridades si estás de acuerdo anunciare nuestro
compromiso.
–Haces bien en abordar este asunto, pero antes espero que lo hallas
pensado bien y luego más tarde no tengas que arrepentirte y sobre
todo espero que cuando tomes la palabra no te pongas nervioso y
termines tartamudeando.
– ¿No te preocupes y dime qué te dijo tu madre sobre nuestro?
–Bueno no hablemos del asunto, porque lo importante es que yo ya te
acepte como novia y como bien sabes mi familia siempre se llevo
bien con la tuya.
–Me alegró oírte. –Porque desde luego, sabes que tu desde muy
niños despertaste mis sentimientos amorosos. Luego dice que miró
fijamente a Inés, como si esperara una contradicción, pero observo
que ella a la vez lo miraba con ojos románticos.
Una vez terminado el aperitivo y saboreado el vino que su padre
había traído de su bodega, se trasladaron al Hotel Roma. Este
elegante hotel está en el mismísimo corazón de Valladolid, que era
donde estaba previsto la ceremonia de investidura y después se
serviría la comida.
Sigue contando que para él fue una gran sorpresa ya que a la puerta
131

del hotel se hallaba esperándole el mismo Dionisio Ridruejo en
representación de la dirección de Madrid de la falange en esos
momentos. Y donde al penetrar en el salón un concertado toque
cornetas, lanzadas a todo pulmón en abravecían la celebración.
Después el capitán general de la provincia, junto al obispo y el
propio Dionisio Ridruejo; situados en preparado de antemano
escenario. Le pidieron que presidiera con ellos la ceremonia. No
tardo primero el capitán general en tomar la palabra, en la que
remarco sus proezas en a lo largo de los tres años de guerra. Para
finalizar alagando el trabajo el importante trabajo de la quinta
columna si dejar de nombrar a varios de los más destacados
participantes en la retaguardia enemiga y entre ellos no dejo de
nombrarle en varias ocasiones.
A continuación Dionisio Ridruejo y después de colocarle una
medalla en la solapa de su chaqueta le ofreció una especie de bastón
de mando símbolo de su nuevo cargo. Tomo la palabra para valorar
el camino recorrido por la falange y en un clima de exaltación
nacional, termino lanzado consignas y proclamas contra las hordas
comunista. Para después el obispo volver palabra por palabra lo
mismo que en la catedral hizo hincapié en todo momento. Y por fin
fue a él que le tocaba el turno, pero cuenta que como llevaba más de
una semana preparando el discurso dice que fue corto pero elocuente
en su discurso.
A continuación pasaron al comedor, donde cada uno tenía ya
reservada su mesa; pero el bullicio característico de nuestra forma de
132

ser era ensordecedor y que duro todo lo largo de la comida. Para
después como él ya tenía reservado ese momento para anunciar su en
lace con Irene. Lo primero que tuvo que hacer fue pedir silencio,
porque tenía que decir algo muy importante. Luego cuando después
de unos minutos consiguió un leve silencio y ya se hallaba las dos
familias a su alrededor. Con una copa de vino en la mano invito a
todos los comensales a acompañarle con un brindis; para celebrar
todos juntos su compromiso matrimonial con la señorita Irene
Pacheco.
A continuación del brindis dice, que después de observar de nuevo la
sonrisa de aceptación y el radiante hermoso rostro de Irene. Cuenta
que una magia dulce y calurosa había penetrado en él para después
terminar formando parte de ellos.
Sus padres escribe que fueron los primeros en abrazarlos y a
continuación sus amigos, Juan primo de Irene, Zacarías y Matilde su
intima amiga. Al abrazar a sus amigos, lo primero que hizo fue que
se separaran casi un metro para poder observar sus relucientes
uniformes de falange. Al poco tiempo dice que desde un pequeño
escenario, una orquesta local compuesto por seis músicos tocaron;
para que Irene y él abrieran el baile. Y como estaba previsto tocaron
su pasodoble favorito.
Quiso Dios
con su poder
jugar con fuego y rayos de sol
y hacer con ellos una mujer.
133

La esculpió
de junco y miel,
y de caricias hizo su piel
de isla y volcán su corazón.
Cuerpo de dunas cerca del mar,
alma de madre primeriza en placer.
La voz de la guitarra al cantar
suspira sin querer.
¡Ay, Señor! ¡Dime quién es!
Mujer que vuelve loco al amor,
mujer de la cabeza a los pies.
Alucinado por la magia musical, dice que no vio pasar las horas y
Mas pronto de lo que deseaba llego la hora de volver a Peñafiel
antes que cayera la noche. Y despedirse de los amigos e invitados y
salir del hotel cuenta que fue su sorpresa que los padres de Irene
consintieron que ella hiciese la vuelta junto a él.
Estaba en lo cierto el chofer de salir cuanto antes, ya que al poco
tiempo por poniente el cielo parecía pintado de amarillo y rojo a
anunciando ya su retirada. Mientras tanto Antonio sonrió al ver el
rostro de satisfacción de Inés contemplando la puesta del sol y dice
que se sintió completamente feliz al observarla sentada allí junto a él
en automóvil.
Era una mujer bonita y llena de salud y estaba seguro que s le
seguiría adondequiera que él fuese, adaptando su capacidad a las
nuevas circunstancias. Y además estaba convencido que podía
134

conseguir que se olvidara de Agustín hasta el punto de llegar muy
pronto a enamorarla profundamente de él. – La quiero tanto... – Y
hacia tantos años que la quería, que dice que le falto poco para llorar.
–No solo era bonita, si no que tenía gran talento y, además, en el
fondo de aquel automóvil se respiraba la fragancia de su perfume que
le invitaba acercarse cada vez más a ella hasta que la beso con esa
intensidad que da el primer beso.
La volvió a besar pero le asusto la inocencia de sus besos, porque a
través del contacto temió perderse en las tinieblas de lo prohibido y
todo porque observo en ella que la pasión se fundía cada vez con
más fuerza lo que podría llevarles a cometer sin la menor duda algo
que después se arrepintieran. Pero tal situación dice que le
sorprendió, ya que nunca se había imaginado que ella pudiera
reaccionar de esa manera. No obstante dice que rechazo esa
posibilidad y prefería guardar en su recuerdo la inocencia y frescura
de sus labios.
Las semanas pasaban y recuerda su impaciencia, porque todavía no
se habían decidido la fecha de la boda. Él sabía lo que este paso
representaba en su vida y que este no guardaba relación con nada lo
que anteriormente la vida le había precedido y por eso era tal su
ilusión por tal acontecimiento que parecía flotar al pensar en esa
posibilidad que días antes sumergida en sus sentimientos pronto se
hiciera realidad.
Por fin dice que las dos familias en un ambiente de cordialidad ese
domingo que él nunca olvidara se reunieron en su casa, para degustar
135

una apetitosa paella y determinar la fecha de la boda. Si la boda seria
en la iglesia de San Miguel y el 25 de Marzo y por tanto apenas
quedaba un mes para los preparativos. Hay que decir también que
después en la sobremesa se decidió que fuéramos a vivir en casa de
Irene, por ser un edificio lo suficientemente grande para ellos y sus
padres.
Al entrar en la Iglesia, dice que le pareció con relación a otros
domingos ver el templo tan iluminado, pero se dijo al instante que la
ceremonia lo merecía. Ya que según su madre asistirían más de
trescientos invitados y recuerda que fue un día lleno de emociones
que quedaron para siempre grabado en su memoria. Sobre todo a
partir de las diez de la noche que en aprovechando el bullicio
ensordecedor del salón salieron por la puerta de atrás donde les
esperaba su chofer que les conduciría al mismo hotel de Valladolid
que apenas unos meses se habían prometido.
Una vez en la habitación dice que ella le pareció como siempre la
diosa que el siempre había soñado. Sobre todo cuando ella acerco su
cuerpo al milímetro del suyo y tras una sonrisa le pidió unos minutos
de paciencia, mientras tomaba su baño. No tardo en surgir de nuevo
su cuerpo como un capullo que al desprenderse de su ropa interior se
convirtió en una esplendida flor.
Él ya la esperaba en el lecho y sonriendo la dijo: –Ven siéntate a mi
lado, para que pueda de nuevo besar esa boca deliciosa. Ella todavía
con su rostro avergonzado se santo y él dice que ella no tardo en
ofrecerle sus hermosos labios. La beso barias veces, pero no pudo
136

mas, pues su cuerpo y su rostro se agrandaban tanto en su
pensamiento que con la mayor naturalidad no tardaron en fundirse en
un solo cuerpo.
NOCHE DE BODA
Es la noche nupcial y
su cuerpo sólo espera
de mí una dulce caricia.
Lentamente me desnudo
mientras ella sonriendo
aparece de improviso
con un velo que apenas
cubre su cuerpo.
Su velo ha caído, y
yo quedo como aturdido
mientras se enlaza
su cuerpo al mío.
Guiado por sus caricias
sigo buscando su rincón
más delicado,
que me conducen
a sus manos y sus labios
y nacen placenteros y largos
los suspiros.

137


CAPITULO XII
pablo garcia
 
Mensajes: 223
Registrado: Vie Nov 16, 2007 3:52 pm

Re: SUBSISTIR -Capitulo I-II-III-XVII

Notapor pablo garcia » Mié May 16, 2012 4:35 pm

Gracias y se sigue
CAPITULO XII



La seguir leyendo su diario, uno llega a la conclusión que él solo
cuenta la parte alta del iceberg. Pues Antonio no cabe la menor duda
que apenas cuenta sobre la represión. Pero si él no tuvo que ver
realmente en los a fusilamientos y asesinatos en el trascurso de la
guerra no cabe la menor duda que después por su cargo en la falange
debió de firmar o conocer al detalle la represión sistemática que tuvo
lugar en la provincia
Pues no se puede olvidar que si él intenta justificarse en su diario,
hoy debido a los archivos proporcionados por las diferentes
asociaciones de la memoria histórica son escalofriantes. Ya que la
provincia de Valladolid quedo desde un principio en zona nacional y
por tanto la represión comenzó el mismo 18 de Julio del 36.
Las cifras son escalofriantes, ya que para empezar. Las
“Instrucciones Reservadas” del “Director”, General Mola, no dejaban
lugar a dudas: había que eliminar por completo al enemigo;
descabezar de inmediato a todas las organizaciones políticas y
sindicales, así como a las personalidades de izquierdas… (...)
Hoy debido a los archivos se puede presentar la relación de
detenidos desde el día uno de agosto al cinco del mismo mes. Los
138


nombres de la relación aparecieron en su día en la prensa local, y su
destino fue la Prisión Provincial o Cárcel Nueva, la Cárcel de la
Chancillería o las Cocheras de Tranvías.
A la vez que se producían estas detenciones, decenas de cadáveres de
ciudadanas y ciudadanos procedentes de toda la provincia aparecían
arrojados por los parajes del extrarradio, las cunetas y las orillas del
río. Muchos de estos cuerpos serían enterrados en las fosas comunes,
sin ninguna identificación.
Así pues, habría que sumar a todos los detenidos los cadáveres
aparecidos y llevados al Depósito del Hospital, teniendo en cuenta
que alguno de los cuerpos podría corresponder a personas asesinadas
en las famosas sacas, desde las Cocheras y otros lugares
ASESINADOS- Que incluye: – A las personas fusiladas con juicio
previo. La manifiesta ilegalidad de los procesos judiciales sufridos
por las víctimas, que lo fueron por sus ideas políticas, nos llevan a la
conclusión de que estos fusilamientos entran en la categoría de
asesinatos.
A las personas desaparecidas, asesinadas extrajudicialmente. Estas
personas fueron sacadas de sus casas o de los centros de detención
donde se hallaban de manera ilegal, conducidas a parajes alejados y
asesinadas allí. Los asesinos hicieron desaparecer sus cuerpos
enterrándolos en lugares desconocidos, arrojándolos a pozos o ríos e
incluso quemándolos. A estas víctimas se las conoce también como
“paseados”, por ser la fórmula utilizada por los verdugos a la hora de
139

conducirlos a la muerte.
A las personas asesinadas cuyos cadáveres fueron hallados y por
tanto pudieron ser enterrados en cementerios e inscritos en los
Registros Civiles. Este tipo de asesinato es también extrajudicial, y
como en el caso anterior, las víctimas fueron detenidas de maneras
ilegales y asesinadas por patrullas armadas y a menudo identificadas
con la Falange Española por el uniforme que vestían.
A las personas fallecidas a causa de los malos tratos y torturas
padecidos durante las detenciones e interrogatorios a que los
golpistas las sometieron.
A las personas fallecidas en prisión por diversas causas: infecciones,
desnutrición, agotamiento, intento de fuga, etc... Estas víctimas,
detenidas por el hecho de estar al lado de la legalidad republicana,
nunca deberían haber entrado en prisión, por lo que las hemos
encuadrado en este apartado. Aquí se incluyen también nombres de
menores fallecidos en prisión, donde se encontraban junto a sus
madres. Estos menores son, en general, lactantes.
A las personas que se suicidaron a causa de los tratos recibidos en su
persona o en las de sus familias y entorno.
A las personas obligadas al alistamiento forzoso, habitualmente en
la Legión, y que fallecieron en el frente.
Es posible que al leer estos escalofriantes asesinatos en masa que
solo en la provincia sin que la guerra la tocara se calcula en más de
4.700. Y a esto hay que contar las torturas y los muertos en las
cárceles. Luego se puede pensar que si mismo a los falangista ya no
140

les quedaban muchos por fusilar sí que tuvo que intervenir en la
represión esos cortos meses que estuvo en la dirección de la falange
en la provincia. Por eso es posible que si se hizo cargo en la
primavera del 41 y apenas dos meses se alistaba voluntario en la
División azul es muy cortó el tiempo como para a ver intervenido en
algún proceso represivo importante.
No obstante el sigue para decir que esa primavera del 41 y apena dos
semanas de su boda él se incorporo a su nuevo cargo. Y dice que
desde un principio el conflicto con las autoridades militares fue
continuo ya que las afectaban Pues a los falangistas de primera hora
no les gusta recibir órdenes oficiales del ejército y a los que no
tendrán que soportar porque sin ellos estaría garantizada la vuelta de
los rojos. Y si a esto hay que añadir que Valladolid por las
circunstancia era una ciudad moribunda ya que desde su venta en el
despacho solo se oía el continuo repiqueo de las campanas de una o
de otra iglesia, unas veces llamando a la misa y otras veces más
triste al anunciar las continuas defunciones de ancianos o niños.
Pero para él sin la menor duda fue el periodo más feliz de su vida. Si
todos tenemos un periodo en nuestra vida que preferimos a los
demás y por eso repite que ese fue el más feliz de su vida. Y todo
porque él adoraba Inés y cuando se encontraba con algún problema
de conciencia debido a su cargo, se aferraba a sus propias
convenciones: – ¿tengo yo la culpa de todo lo que está aconteciendo
en Europa y que los hombres sean malvados por naturaleza? – ¿O es
que mi problema es que yo no tengo derecho a juzgarme a mí
141

mismo?
– Bueno el tiempo y por fin los historiadores, nos darán la razón ya
que nosotros seremos los salvadores de las hordas comunistas que
pretendían eliminar a sangre fuego nuestra sociedad cristiana. –
Además y pese a que Inés le reprochaba tanta barbarie por ambas
partes y, además, entre amigos y hermanos. –Él seguía convencido
que había sacrificado su juventud por una causa justa. –Pues según,
estos meses de la posguerra son duros, por la necesidad de generosos
ajustes económicos; pero estaba convencido que muy pronto
resurgirá la España grande y libre que fue siempre.
Estas eran las reflexiones que después de los reproches de Inés él se
hacía de continuo. Reflexiones que sin duda, eran dignas de un
falangista, que como tantos otros estaba dispuesto a seguir realizando
la su deber por el bien del partido y de la patria. Por eso pocos meses
según cuenta en plena felicidad al lado de la mujer que amaba, que
fue a causa de la II guerra mundial que seba extendiendo por toda la
Europa. Que según él todo cambio, dado que el 22 de junio de 1941
en torno a una mesa del hotel Ritz de Madrid, el más lujoso de una
capital que se muere de hambre y de tifus. Allí, tres importantes
jerarcas del régimen franquista deciden que, cuando Hitler desate su
previsible ofensiva contra la Unión Soviética, España tendrá que
estar presente en la guerra para tener una parte en el botín. Son
Ramón Serrano Suñer, ministro de Asuntos Exteriores, Dionisio
Ridruejo y Manuel Mora Figueroa, dos altos cargos falangistas. El
botín será cuantioso: -Gibraltar, el Marruecos francés y el
142

Oranesado- ósea de nuevo un imperio.
Por eso y según cuenta y después 22 de junio de 1941, nada más
conocerse la noticia de que el ejército alemán había iniciado la
operación Barbarroja, la invasión de la Unión Soviética, miles de
españoles se echaron a la calle pidiendo la entrada de España en la
guerra. Franco, que dudaba sobre si entrar o no en la contienda para
apoyar a Hitler, decidió ganar tiempo enviando una división de
18.000 hombres que combatirían, como una división alemana, la 250,
en el frente del Este, A las pocas horas, se habían presentado cientos
de miles de voluntarios.
Por eso, cuando se cumple su deseo de que la guerra empiece,
Serrano Suñer lanza una consigna desde el balcón de la Secretaría
General del Movimiento en la calle Alcalá: "Rusia es culpable". Y
con ese eslogan en los labios, miles de falangistas madrileños
apedrean primero la embajada inglesa y se apuntan después a la
guerra, que sueñan que podrán hacer subidos a las torretas de
poderosos tanques alemanes. Hay que darse prisa, no sea que lleguen
a Moscú sin ellos.
Días después de estos acontecimientos, Antonio se reúne con un
grupo de falangista y entre ellos sus íntimos amigos Juan Y Zacarías
en el bar de costumbre en Peñafiel. Donde después de una buena
rociada de vino y artos de cantar sus canciones populares preferidas
con el brazo y la mano extendido en alto. Después se hizo un relativo
silencio dice que él aprovecho él para pedir voluntarios para
incorporarse en la División Azul y no dejar un rojo con vida.
143


Yo tenía un camarada.
¡Entre todos el mejor!
Siempre juntos caminábamos,
siempre juntos avanzábamos,
al redoble del tambor.
Cerca suena una descarga.
-¿Va por ti o va por mi?
A mis pies cayó herido
el amigo más querido
y en su faz la muerte vi.
Él me quiso dar la mano,
mientras yo el fusil cargué.
Yo le quise dar la mía
y en su rostro se leía:
-¡Por España moriré!
Para él dice que termino siendo un acto patriota como ninguno, pues
de cantar, varias veces- Yo tenía un camarada los más jóvenes y entre
ellos sus mejores decidieron partir al día siguiente para Madrid e
incorporarse como voluntarios.
Bien entrada la noche, dice que al llegar a casa él estaba demasiado
alterado como para poder decir le nada a Inés y a sus padres que al
estar al corriente de lo ocurrido se hallaban esperándolo. Y pese que
trato de adoptar una actitud coherente, no pudo por menos de
comprobar en sus ojos una expresión de dolor. Por eso pese a que él
144

continuo tratando de hacerles tragar esa amarga decisión y no
conseguirlo decidió recobrar una actitud distante y agresiva.
Después dice que sus padres que ante tal situación abandonaron
llorando el comedor y él ya asolas con Inés trato de adoptar de
nuevo una actitud más reconciliadora pero nada consiguió.
Más tarde dice que su decisión era irrevocable y que pese observar
de nuevo el rostro dolorido de su esposa, continúo suplicándola como
un niño: – ¡Volveré pronto! -¡Te lo prometo! – ¡Sé valiente!
–Ahora estoy convencida que te vas y le volvió a preguntar: – ¿Es
cierto que te vas? Al no responder Martín, Linda volvió a gemir,
diciendo: – ¡Ya no hay remedio!…
Él intento de nuevo aproximarse lentamente y al sentir su cabeza
sobre su pecho oyó que dijo: – ¿Por qué vas si apenas llevamos
unos meses juntos? – Bueno, se que ya está todo decidido a si vamos
a dejarlo, para que prolongar este martirio. Él calló, como si estas
palabras hubiesen desahogado todo su dolor.
Como estaba previsto, de la estación de Peñafiel los dieciséis
voluntarios de Peñafiel y pueblos cercanos fueron ocupando plaza en
los vagones de la RENFE recién constituida había previsto para
conducirlos hasta la estación del Norte en Madrid. Y dice que se le
ilumino el rostro al ver que Irene, que la noche anterior dijo que no
iría a despedirse se hallaba en el andén con lágrimas en los ojos junto
a sus padres.
Durante el trayecto hasta la capital, dice que no tuvo tiempo de
pensar en su familia; pues no cesar de cantar y al llegar a la estación
145

les esperaba un sorprendente re cimiento por las autoridades
competentes acompañados por una banda de música que toco el
himno nacional para luego conducidos en camiones al cuartel de
Conde Duque. Y allí se les entrego los uniformes correspondientes,
pero dice que a él después de pasar por Capitanía General se le
comunico que era ascendido a capitán según las leyes militares
vigentes, que en la guerra fue ya un oficial condecorado.
No tardaron de nuevo encontrarse en la Estación de Norte, donde una
multitud con los brazos y las manos extendidas cantaban el carasol
mientras el tren partía rumbo Alemania. Al mando de ellos se halla el
general Agustín Muñoz Grandes, que como él es tan falangista como
militar, es el hombre al que se escoge para mandarlos. Franco
descarta a un importante falangista, José Antonio Girón de Velasco,
un antiguo pistolero de la vieja guardia. No es sensato que alguien
sin conocimientos serios de la técnica de la guerra mande a los
dieciocho mil hombres que van a Rusia en la primera hornada.
Fatigados por tan largo viaje termino en el campo de entrenamiento
de Grafenwöhr, al norte de Múnich, donde los voluntarios aprenden a
usar las armas alemanas y juran solemnemente fidelidad a Hitler,
hasta la muerte.
Un mes después dice que de camino de Moscú, atraviesan Lituania y
se internan en Bielorrusia. No van sobre tanques, sino andando,
tirando de viejos caballos a los que se comen cuando mueren de
agotamiento o por algún accidente. Por ese camino hacia Moscú, se
cruzan con enormes columnas de prisioneros soviéticos conducidos
146

por soldados alemanes, que de cuando en cuando pegan un tiro en la
cabeza a los que caen exhaustos. Y ven a grupos de judíos a los que
está prohibido dar comida o ayudar, porque son seres inferiores. Los
voluntarios españoles intuyen que el destino de esos judíos es
trágico. Algunos de sus soldados desobedecen las órdenes y les dan
de comer, al provocarlos lástima su miseria; pero a otros, les parece
que es lo que se merecen.
Los expedicionarios españoles que han llegado a Vítebsk después de
una nueva jornada de ocho horas de marcha a pie que comenzó a las
6,45 horas de la mañana, han visto, y van a ver muchos más, otros
cuerpos desmadejados que los verdugos dejan durante tres días a la
intemperie para que su visión sirva de escarmiento a quienes puedan
sentir la tentación de unirse a las fuerzas partisanas que, según la
propaganda nazi, se reúnen en los bosques para hostigar a las tropas
del Heer, el ejército de Tierra alemán.
Truncado el sueño de entrar en Moscú, la División Azul se mantuvo
en el frente de Leningrado durante dos años. No obtuvo ninguna gran
victoria, toda su gloria militar quedó reducida a pequeños combates
locales y a una defensa épica de la posición de Krasni-Bor, en la que,
en un solo día, la unidad registró más de mil muertos, otros tantos
heridos y unos cuatrocientos prisioneros.
Tras barias ofensivas victoriosas, el 8 de diciembre se ven obligados
abandonar la cabeza de puente volviendo a la orilla izquierda del río,
evacuando Possad y Otenski; el 10 de diciembre Sitno, Tigoda y
Nitkilino. El 11 Smeiko y la Posición Navarro. Se ocupa un frente
147

desde Udarnik hasta el Lago Ilmen. Los rusos continúan atacando y
el 27 de diciembre, cruzan el río entre Udarnik y Lubkowo,
aplastando la Posición intermedia. A finales de diciembre de 1941 se
cede este frente a los alemanes y en la nueva situación la punta del
frente más al sur es Gorka.
A partir de aquí la situación se vuelve desesperante y cuenta que
atrincherados a menos de cien metros y a la otra orilla rio. Desde se
oían los continuos cañonazos que los soviéticos lanzaban de desde
sus camiones BM.-13 Katiuska - célebres ramplas de baterías
movibles. A demás, de no poderse mover era insoportable el frio que
rozaba ya los 35 grados bajo cero.
Desde el día 17, los hombres, que llegan a Sablino en camiones,
luchan casi a ciegas metidos en masas boscosas, sometidos a un
fuego de artillería intensísimo que comienza a provocar muchas
bajas. La temperatura alcanza los cuarenta grados bajo cero. Los
ataques rusos se repiten. Unas veces, bombardeos; otras, oleadas de
infantería, de hombres que se arrojan hacia las bocas de fuego de los
españoles sin que parezca importar cuántos caen en el empeño. Los
oficiales españoles hablan de bajas cuantiosas, incontables. Durante
cinco días esa es la rutina. Una rutina que alcanza su apogeo el día
22. El 2º Batallón está muy mermado, como les sucede a muchas
unidades en el frente. Cuenta con quinientos hombres distribuidos en
cuatro...
La verdad es que para él la situación no era la misma ya que por su
grado de capitán en muchas ocasiones podía servirse de los abrigos
148

cavados en las laderas para ellos y los servicios de comunicación.
Pero cuando visitaba a sus amigos en las trincheras el frío era tan
intenso que Zacarías que era el más friolero se quejaba que una de
esas mañanas lo encontraría muerto. –“¡Antonio marchemos de
aquí”! –Ya no hacemos más que retroceder y tengo los pies llenos de
llagas de tanto a ver caminar entre la nieve y el frio es irresistible. –
De lo contrario haz el favor de pegarme un tiro, pues de tos modos
moriremos de frio.
La verdad es que estaban asustados, pero delante estaban esos
barbaros de comunistas y de tras de ellos solo existía esa estepa que
se extendía a miles de kilómetros y donde los rusos en su retroceso
habían recibido órdenes extritas de no dejar nada que pudiera servir.
Si era una situación insoportable, pero no quiso seguir escuchándolos
y para eso señalando sus oídos disimulo haciéndoles ver con que el
viento silbaba tan agudamente que no llegaba entenderlos. No
obstante reconoce que sus recuerdos de su pueblo y especialmente
los de su infancia y especialmente el de Inés se amontonaban en su
memoria resultando insoportables como el frio de esa asquerosa
estepa.
A partir del mes de marzo se fue limpiando de blanco las colinas,
aunque no obstante el frio de la estepa seguía soplando con
intensidad. –Sobre todo calma. Repetía una y otra vez Antonio a sus
camaradas y amigos con voz que apenas salía de su interior. –Pues en
eso reside nuestra dignidad y filosofía. No obstante intenten taba por
todos los medios ocultarles que la división además de estar cercada
149

era cada vez más exigua las reservas, pese a los envíos de los
aviones de municiones y de comida. A esto hay que añadir que ya en
febrero un ataque ruso desborda al frente, pero pese a que los rusos
solo avanzan 5 km, hasta Krassnij-Bor esta primera ofensiva la
División Azul sufre 4.000 bajas.
La suerte al parecer según cuenta para ellos no cambio nada, ya que
al principio del año 1942 los rusos atacan desde Leningrado las
mesetas de Waldai, al sur del Lago Ilmen. Una guarnición alemana,
queda cercada. El 9 de Enero en la División Azul se forma una
compañía de esquiadores, que cruza el lago para ayudar a los
alemanes. Pero hay que destacar que dicha compañía tiene casi el
90 % de bajas propias sin conseguir sus objetivos ya que los rusos
atacan continuamente sus posiciones. Hasta que en marzo de 1942,
los rusos rompen el frente por las líneas alemanas, formando la Bolsa
de Wolchow que dura hasta junio donde hubo 1400 muertos
españoles
El encuentro de nuevo con sus amigos no sirvió para calmar sus
ánimos, ya que Zacarías no hacía más que toser y limpiarse después
con un sucio pañuelo la sangre desbordaba sus labios y esto termino
por inquietarle. Aunque debido a las órdenes precisas de la plana
mayor disimulo su preocupación con un aire de hombre que por la
situación que atravesaban, no podía más que optar por la solución
más fácil y que dada su responsabilidad debía cuanto antes
abandonar la trinchera.
Pero escribe que pese a todo el dolor de su corazón y, conocedor de
150

la grave situación que atravesaba el regimiento no tenía más remedio
seguir mintiéndoles. Pese a que él estaba al corriente que los rusos
preparaban una ofensiva con artillería, tanques y aviones. –Ánimos
amigos ya que la victoria es eminente y que ahora solo se trataba de
aguantar el chaparrón como fuera.
Al día siguiente el viento que no dejo de soplar el día anterior había
empujado las nubes más allá del horizonte, pero el sol casi
primaveral apenas calentaba. No obstante cuenta que desde puesto
del mando se observada ya ese día un movimiento continua del
enemigo y pensó que ellos mantenían una línea fortificada como
única defensa. Sucediera lo que sucediera, no podrían retroceder
dado que llevaban meses cercados y ante tal situación su cometido
era sencillo y era mandar levantar parapetos lo más alto posible.
Antes del amanecer los cañones de nuevo desgarraban el cielo con
tal precisión intensidad que no avían visto hasta entonces. Ya que el
cañoneo era tan intenso que desde donde estaba él se veían los
cuerpos destrozados salir de las trincheras a varios metros de altura.
Pero lo más duro estaba por llegar, porque con los prismáticos se
observaba el avance de carros de combate casi rozándose unos a
otros y detrás marchaban los miles de soldados parapetados en ellos.
Antonio sigue para decir que quedo horrorizado, sin poder articular
palabra, mientras su comandante intentaba contar los tanques como si
quisiera ignorar que nosotros teníamos los medios para hacerles
frente. Por todo esto nos reunimos todos los oficiales con el fin de
romper con ayuda de la aviación alemana el cerco por oeste. Cosa
151

se hizo con facilidad, porque los rusos mantenían la teoría que
nosotros no debíamos por todos los medios avanzar por el resto de
tres puntos cardinales restantes. Pero no obstante las ordenes del alto
mando alemán era que los españoles debíamos resistir en el
mientras ellos lo rompían el cerco.
El 19 de marzo, de nuevo se produce un fuerte ataque ruso que
aunque fracasa. Casi 300 españoles caen prisioneros. Después y en
los meses siguientes se producen muchos golpes de mano. Pero solo
un día, para él muy señalado el ataque desborda al frente, pero
aunque los rusos solo avanzan 5 km. Antonio cuenta con profunda
preocupación que esta terrible ofensiva se produjo precisamente
donde se hallaban sus amigos con grueso de la División Azul en
esta zona y que sufre más de 4.000 bajas.
Después de reprimir la ofensiva rápidamente se dirigió a la zona
donde él pensaba que se hallaba la compañía del teniente Garcia que
era el oficial que los mandaba. Pero al kilometro antes de sus
posiciones, comenzó a cruzarse con un convoy de camiones repletos
de cadáveres. Pues después del combate según le cuentan esta vez los
rusos no hicieron prisioneros ya que a los supervivientes los
arremataban de un balazo.
Al temerse lo peor, dice que volvió sus pasos de tras del convoy
caminando como si estuviese borracho ya que ante sus ojos, velados
por las lagrimas, surgían desagradables presentimientos. –Mi capitán
-apártese del camino sino quiere que un vehículo lo plaste y
tengamos echarle como a ellos al camión. No obstante dice que
152

continúo hasta una explanada donde los camiones basculaban los
cadáveres que según decían había más de 4000.
Para él no quedaba otra cosa que esperar que la operación de esa
descarga macabra se llevara a cabo para poder identificar a sus
amigos y acompañarles en su último adiós. – ¿Que mas podía hacer
él por sus compañeros que esperar? Y apesadumbrado y pensativo
dice que se sentó en una ladera y nervioso daba vueltas a un tallo de
hierba seca entre sus manos. – ¿Que quedaba de a aquel pequeño
grupo de amigos? Y meditando en su pasado se repetía que allí y tan
lejos de su país, tantos y tantos hombres precedentes de distintos
países de Europa y que tampoco se parecían los unos y los otros en
su físico e ideologías.
Pero reconocía que sus amigos, él y tantos otros habían sido
mentalmente modelados en torno a prejuicios muy parecidos a los
que han trabajado los nazis en los soldados alemanes: – el judío es el
bolchevique, y hay que liquidarlo, pero en realidad ellos solo eran
marionetas de los intereses económicos de un puñado de
desaprensivos. Pero en realidad ellos como la mayoría de sus
enemigos en esta interminable guerra Su destino seria ser enterrados
en algún cementerio perdido en la estepa y los que con menos suerte
seria sepultados en fosas comunes. Por fin dice que incluso con sus
cuerpos descarnados pudo identificarlos y darles sepultura. Para
después de rezar por ellos y que ya regreso a sus posiciones cuando
ya las sombras de la noche iban invadiendo la llanura y sus
sentimientos.
153

Sentimientos que día a día se iba desquebrajando ya que al meditar
la historia de la División Azul reconoce no sólo solo fue la de unos
hombres que pasaron increíbles penalidades machacados por el frío y
la metralla. Es también la historia de un siniestro juego que les llevó
a ser cómplices de monstruosas matanzas y peones de brega de la
política franquista. Fueron a luchar bajo el lema “Rusia es culpable”,
contra el jadeó-bolchevismo, pero pese sentir un dolor intenso por la
muerte de sus mejores amigos. Reconoce que además de que
resultaron derrotados, fueron culpables de haber colaborado en una
guerra criminal. Ya que sólo en el cerco de Leningrado, en el que
participaron, murieron de hambre y frío más de un millón de civiles
rusos sin contar los más de diecinueve millones entre civiles y
militares en el resto de Rusia. Una cantidad enormemente superior a
la de los españoles que se fueron unos cinco mil muertos en esa
estúpida guerra.
Pasaron según cuenta sin grandes acciones más de un mes, pero con
bastantes golpes de mano. Ya que era raro el día que los tiros de fusil
y tableteo de las ametralladoras cesara, hasta que un día tan
importante para ellos como era el 18 de Julio y cuando se hallaban
celebrado tos los oficiales el aniversario de la derrota republicana, le
llamo la atención que apenas se oyeran a lo lejos esporádicos
disparos de fusil. Pero escribe que al volver la cabeza de nuevo hacia
las líneas que marcaban el combate, vio como los aviones se
acercaban buscando sin la menor duda sus posiciones.
Eran de nuevo los rusos que ese mismo 18 de julio bombardearon el
154

Cuartel General Divisionario, cuando estaban reunidos casi todos los
generales y jefes XVIII Ejército festejando el Alzamiento nacional
español. Y cuenta que el bombardeo fue tan intenso que como otros
al intentar salir al exterior del edificio, se puso a observar los últimos
aviones que cruzaban el cielo que ya iban perdiendo altura
descargando obuses de grueso calibre. Cuando al poco tiempo uno de
ellos estallo cerca de él y dice que su criminal metralla hizo blanco
en él.
El dolor dice que era insoportable y al observar su pierna derecha vio
como los pantalones se cubrían de sangre. Y al observar su lastimosa
situación pudo salir de entre los escombros y resoplado
fatigosamente, solo le dio tiempo decir. – Envíenme una camilla ya
que me estoy desangrando. Por un tiempo indeterminado dice que
perdió el conocimiento, hasta que al recuperar de nuevo el sentido
hoyo.
–No te preocupes ya que soy un oficial medico de sanidad y después
de la primera cura se me a ordenad que con otro heridos se os
acomode en un camión para enviaros al hospital de campaña más
cercano.
Los primeros combatientes que tuvieron la fortuna de ser relevados
volvieron a España en 1942, fueron recibidos como héroes. Pero con
el cambio de rumbo de la guerra y la cada vez más previsible derrota
de Alemania, Franco supo que la supervivencia de su régimen pasaba
por alejarse de Hitler y convencer a los aliados de que su neutralidad
era completa. Y dice que pocos meses después su recibimiento y
155

los heridos como él fueron poco a poco regresando a España.
No obstante cuenta que ya una vez recuperado de sus heridas y no sin
antes cortarle por la gangrena las piernas y vaciarle sus partes en el
hospital. Cuenta que le dio tiempo a meditar de nuevo de esa guerra
tan atroz, donde los españoles tuvieron más de 5000 bajas sin contar
los miles de heridos; solo por un absurdo fanatismo anti comunista.
Y luego además sin que nadie reconociera su bravura, ya que los
alemanes terminaron diciendo que los meridionales no eran buenos
combatientes, prefiriendo a menudo dedicarse a los saqueos. Que al
parecer fueron verdad ya que una parte de lo saqueado fue vendido
hace unos 20 años en un museo particular de la localidad de
Torrejón, de la región de Madrid.
Y al parecer por todo esto, no es casual que un oficial de las SS
informara entonces a sus jefes: -Los españoles son más bien una
banda de ociosos. El fuhrer estaba furioso por el desgano y la
incapacidad de tales aliados y, en cualquier momento esperaba
sorpresas desagradables del caudillo. Y no se equivocaba, puesto
que, después de la derrota de los alemanes en Stalingrado, España
pasó del estatus de "país no combatiente" al de país neutral. Y lo que
quedaron de la "división azul" terminaron sin pena ni gloria su
camino breve e infame en el norte ruso, padeciendo las secuelas del
frío sideral e infortunios.
Pues después de la batalla de Stalingrado, todas las desgracias
anteriores eran incomparables con las que les esperaban. La
infantería soviética, la artillería, la aviación lanza contra los
156

españoles un ataque decisivo en los suburbios de Krasny Bor
aniquilando unos cuantos batallones enemigos. Y además, después de
una tras otra vergonzosa derrota. Los embajadores de EEUU y de
Inglaterra exigieron a Franco la retirada inmediata de los restos de la
"división azul" del territorio de su aliado, la URSS, y en octubre fue
desmantelada en Valladolid.




CAPITULO XIII


Todo lo relatado anteriormente, sigue contando para algunos solo
parece tener un tono más bien biográfico o histórico; aunque en
realidad como protagonista para él y sus amigos tuvo un lamentable
destino.
Estas, sin duda no eran reflexiones dignas de falangista, pero
perfectamente coherente de aquel que había sacrificado una parte
importante de su por una causa que los diplomáticas por
incomprensibles intereses estaban negociando a sus espaldas con los
potencias aliados. Ya que dice que a su llegada a España pudo
observar que los que fueron despedidos como héroes en 1941
vuelven a España a hurtadillas, para no molestar a los aliados que
157

van a ganar la guerra. Muchos militares ascienden como él mismo si
paso a la reserva y, algunos asoldados también tuvieron suerte pues
consiguieron empleíllos, una portería o un estanco.
Antonio fue repatriado desde un hospital en Berlín y el trayecto dice
que un calvario. Ya tuvo que ser trasportado en tren y del que se vio
obligado hacer más de cuatro trasbordos, por lo que se hizo
interminable el trayecto. No obstante reconoce que conseguir volver
de aquel infierno debido a la suerte que corrieron los demás había
sido verdadero milagro.
Por fin la meseta castellana, que como un pincel la nieve remodelaba
el paisaje y oras después por fin Peñafiel donde le esperaba Inés su
familia y apenas un puñado de simpatizantes. Pero reconoce como
un arte de magia difusa y dulce había penetrado de nuevo en él, al
separarse de una vez para siempre de esa guerra dirigida por unos
locos que creyeron dominar el mundo y que pese adoptar la barbarie
jamás conocida. Y qué mismo pese a sus crímenes más espantosos,
su ceguera no les dejo ver que la guerra estaba perdida de ante mano.
Después de esta reflexión dice al descender torpemente del tren
intento cambiar por una sonrisa su rostro por una obligada sonrisa,
para satisfacer a todas las personas que se encontraban en el andén y
por separado a su Inés del alma. Que al observar en el estado de
fatiga y de nervios en que se hallaba, en seguida lo separo primero
de su familia y luego del grupo que había en el andén para colocarle
rápidamente en una silla de ruedas. No obstante su madre sin
separarse ni un instante de él, volvió a insistir: –Hijo de mi alma.
158


– ¿Puedo yo ayudarte en algo? –Hijo lo
presentía. –Esto es solo culpa mía, ya que no de debiéramos a verte
dejado ir.
–Madre no se preocupe, ya de mis errores soy yo y solo yo el único
culpable.
–Querido – Dijo al fin Irene, inclinando todo su cuerpo hacia sus
labios y tocando uno de los muñones que le queda de las piernas. –
Queda bien claro que tu situación es la causa de una aventura
irresponsable y que por lo tanto habrá que entre todos asumir las
consecuencias.
Después de estas razonables palabras, dice que su dolor se hizo
insoportable y más cuando poco después, la hoyo suspirar como
queriendo a hondear mas sus propias penas. – Inés te pido perdón ya
que fue una locura, pero como ya no hay vuelta de hoja; te pido por
favor que no sigas llorando.
Cuando llegaron a casa se encontraron con los vecinos que querían
saber de lo ocurrido a sus amigos, pero él se hallaba demasiado
cansado para contestar y le pidió a Inés que lo dejaran en paz. Y que
cuando cayó en la cama dice que durmió de un tirón casi quince
horas; pero dice que al despertar de nuevo se encontró con su
incapacidad para moverse. Por eso a veces permanecía allí tumbado
durante horas sin dormir ni un momento dando vueltas entre sus
sabanas. Para después cansado ya de tanta cama, con gran esfuerzo se
coloco en su silla y no sin gran esfuerzo llego hasta la ventana;
159

donde a través de la misma podía observar a lo lejos el castillo
medieval de su pueblo. Y del que tantos recuerdos guardaba, sobre
todo de cuando él fanfarroneaba de ser el primero en trepar por su
ladera.
– ¿Y ahora qué? Porque efectivamente, de día en día veía con menos
claridad su futuro y en su memoria solo una y otra vez se repetían las
terribles escenas de la guerra. Como también ese hospital, donde para
siempre le dejaron sin piernas y lo que era peor sin poder jamás
volver hacer el amor con Inés. Es verdad que ella intentaba por todos
los medios hacerle llevadero su desesperada situación, pero
naturalmente cuanto más se esforzaba más difícil la resultaba
conseguirlo. –Sí, no dejaba de ser su situación insoportable, al
adivinar la lastimosa mirada de su mujer. Por eso decidió que
durante una temporada para ahórrales a sus padres y al resto de la
familia su triste espectáculo no permitió que entraran en su
habitación.
– ¿Dejadme entrar a ver a mi pobre hijo? – ¿Es que no comprendéis
que no puedo seguir sin verle? Esta situación que se repetía tos los
días, dice que termino por doblegarle al comprender que todo se
debía a una estúpida reflexión infantil. Terminando según cuenta que
los deseos de sus padres pronto se convirtiera en realidad. Y
reconoce que pase a la ayuda moral de Inés, fue precisamente su
madre quien termino por influirle el ánimo suficiente para poder
solventar tan dolorosa situación.
– ¿Y ahora qué? Ya que solo le quedaba pensar en las penalidades de
160

Inés y su familia con cariño y emoción y por tanto abandonar sus
ideas de suicidio que ya en el hospital alemán intento llevar a cabo.
En este estado de pensamientos dice que permaneció hasta que el
reloj diera las tres de la mañana, pero aunque intento dormir vio las
primeras luces del alba detrás de la ventana; pensando que tendría
que cambiar de actitud para ser de nuevo útil a la sociedad.
– ¿Como, no lo sabía? –Pero lo que no cabe la menor duda es que
debía hacer un gran esfuerzo para no hacer sufrir más a su esposa y
familia. Y por tanto darme por satisfecho y aceptar mí grave
situación. Porque en realidad era su inconsciente el que hablaba, ya
que para su familia y especialmente para Inés su situación con el
tiempo había perdido ya todo significado; pues ella como ellos
estaban asumiendo su situación como si todo estuviera ya resuelto.
Fue aproximadamente tres meses después que según cuenta, que el
ministerio del ejército le comunicaba que en tanto que mutilado de
guerra pasaba a la reserva con sus haberes que le correspondían.
Para él y pese que el ejercito le daba por inútil las cosas no obstante
fueron solucionándose, ya que pocos días después se le
comunicaban desde la dirección del partido en Madrid, que era
elegido por unanimidad para dirigir la institución dedicada a
proteger moral y económicamente a los reconocidos como caballeros
mutilados de guerra. Responsabilidad que según él apenas un año
después dejo de atender.
Por fin, ocurrió lo que tenía que ocurrir y por tanto debería con Inés
tomar la decisión más óptima para su futuro y por eso pese a que sus
161

padres le pedían que se quedara en la dirección de la cooperativa
vinícola. Los dos al final decidieron trasladarse a Madrid, ya que
mismo si a nivel económico era rentable su nuevo empleo más lo era
por su dedicada salud poder ser mejor atendido en la capital.
En marzo Antonio e Inés decidieron trasladarse al nuevo piso que
habían alquilado en la Avenida de José Antonio, porque parecía estar
ya mas restablecido; después de haber pasado un invierno lleno de un
continuo dolor que él doctor lo hachaba simplemente a la humedad
del invierno, pero que posteriormente su problema es que el pulmón
también lo tenía hecho polvo. Pero si contando que pese a que a
todos los lados tenía que ser acompañado, por una enfermera era un
gran consuelo acercarse al gran ventanal desde donde se divisaba la
continua circulación automovilística y sus aceras repletas de gente.
El dilema para él seguía siendo que si antes era su madre ahora la
enfermera que pasaba cuidándole las veinticuatro horas la que
cortaba su intimidad matrimonial. No obstante él sabía que no había
otra solución dado que tenía más remedio que habituarse a ser
asistido continuamente debido a su grave situación. Pero pese a su
justa meditación, dice que termino por apoyar su rostro en la
barandilla de la ventana, hasta que hundido en sus propios
argumentos término llorando sin quererlo.
Pues la verdad es que las heridas, pese a que los especialista le
aseguraron que terminarían cicatrizándose; no ocurrió tal cosa. Ya
que los dolores, pese a las inyecciones de morfina se hacían cada
día más insoportables, viéndose obligado periódicamente pasar días
162

enteros en el hospital intentándole curar las cicatrices que meses más
tarde volvía abrirse. Esta crisis se hacía cada vez menos soportable,
anunciando día a día un recrudecimiento de sus dolores y esas
marcas que deja el sufrimiento pese a querer seguir fingiendo fueron
dando signos de depresión
Esta depresión debido a su situación fue en aumento, lo que dice el
ambiente entre Inés y él se fue deteriorando hasta el límite que tuvo
miedo dada su situación de volver a perderla. – ¡Es tan bonita! Se
decía una y otra vez. Pero si no quería perderla tendría que calmarse,
portarse bien y hacer lo que le decía la enfermera y los médicos.
Pero él seguía obsesionado ya que en su familia anteriormente hubo
más casos de neurosis y él estaba convencido que se hallaba al borde
también de la inconsciencia.
Este tipo de pensamientos en su estado actual era los que se le
pasaban por la cabeza, mienta permanecía encerrado en su habitación
escuchando los comentarios poco halagüeños de su grave estado.
Hasta que cuando ya no quería escuchar mas la impotencia ganaba
sus desesperados pensamientos y terminaba golpeando su cabeza
contra la ventana.
Fue sin lugar a dudas a aproximadamente que meses después de su
transformación que al parecer, que el aspecto físico y mental de
Antonio fue cambiando hasta el extremo que dejo de escribir su
diario. Por eso en vano me pregunte qué es lo que realmente ocurrió
con él. – ¿Como murió? Pues su situación se fue desgastando, es
posible que un día se dejara caer por las escaleras o se suicidara de
163


otra manera y aun que es evidente que dada su situación no debió de
hacer daño a nadie. A mi casi me produjo lastima y todo pese a que
combatí desde muy joven sus ideas pagando con la tortura y la
cárcel.
Es difícil creer que realmente tras la lectura de este hombre que fue
simplemente como tantos otros un objeto causa de la guerra. Y tras
el relato de esta parte del libro, creo que les agrade como a mí saber
cómo termino Antonio sus últimos días. Pues estoy convencido que
Inés por una serie razones no me conto nada de esta dolorosa etapa
que Antonio por su situación sicológica dejo de escribir. Por eso hoy
volviendo a aquellos días, pienso que Inés no obstante fue llevando
con resignación su papel de esposa respetuosa con la esperanza
religiosa como tantas otras mujeres española de ganar un día el
cielo.
No obstante medio por pensar que su matrimonio impuesto por las
circunstancias que la rodearon y sobre todo por el engaño de que
Agustín su único amor había muerto en la batalla de del Ebro. No
cabe la menor duda que la convivencia sobre todo después su total
incapacidad física y sexual no debió llevarlo muy bien. Por eso dude
antes de volverla a visitarla, leer detenidamente el manuscrito de
Agustín antes emitir ningún juicio prematuro sobre su persona.


164

CAPITULO XIV



Al volver a comenzar el manuscrito de Agustín y, después de volver
a repasar sus inolvidables veranos pasados junto a sus amigos y en
especial con su adorada Inés. Agustín sigue contando que las
circunstancia les fue separando no dejaron de relacionarse por cartas
que él guardaba como su mayor tesoro. Pero reconoce que los
acontecimientos posteriores les hizo pagar a los dos un doloroso
precio ya que sin esperar nada a cambió tuvieron que renunciar a
todo.
Es verdad que las circunstancias le obligo aceptar ese destino y que
no fue más que un continuo dolor agudo al observar día a día que sus
vidas sin ninguna esperanza los iba separando cada vez más. Pues su
padre decidió trasladarse a la Argentina y preciso a la universidad de
Buenos Aries como catedrático y, él con sus apenas dieciséis años
dejo de frecuentar para siempre la pandilla y sus inolvidables
veraneos en Peñafiel y especialmente su inolvidable Inés. Que
reconocía seguir tan enamorado como el primer día.
SILUETA DE MUJER
Me hiere la noche, su negrura,
ese correr del tiempo
diseminándose en el cielo y
su palidez de luna aludiendo
165

el paisaje de la espera...
Pasión por esa silueta
de mujer prohibida
y anhelada huella,
sutil como un sueño
obscuro de lejanías.
Pasión por este amor oculto
que aunque estés ausente,
te pido al ser sólo mío
y sin testigos.
¡Que no me despiertes!
P.G

A su llegada a Buenos Aires se instalaron cerca de la universidad en
barrio don vivía los privilegiados de siempre. Pero a partir de los
treinta, Buenos Aires tenía, como decía el paisano, “de todo como
para ser mundo”. Pero un mundo con un territorio espacial y legal
único, con toda la gente, más nueva o más vieja en el lugar, más rica
o más pobre, moviéndose en ese mismo ámbito, con sus 40 m2
construidos por persona agregada por año y sus avisos de los cuartos
de alquiler que llenaban las páginas del diario, y los esfuerzos de los
planeadores de casas baratas y las protestas de los habitantes de los
inquilinatos, todo y todos dentro del mismo mercado.
Una sociedad con todas las diferencias sociales. Ya que a partir de la
crisis mundial del año veintinueve y en especial a partir de los
166

treinta Aparece la llamada décadas del 30 y 40 que constituyen un
período de profundos cambios tanto en la Argentina como en el
mundo. Pero en Argentina y especialmente a partir del 1934 se
introducen escenarios urbanos donde transitan prostitutas,
drogadictos, desocupados, obreros, vagos, hampones. Que fue la
construcción del suburbio y los marginados de la sociedad fueron la
referencia para (Famoso Tango Popular) y la de una literatura
maravillosa Pero en Argentina la crisis económica y política se
afianzo tanto en el país, que si la primera duraría poco en cambio la
segunda abrió una etapa en la que se sucedieron varios golpes
militares.
Pero Agustín cuenta que al principio debido situación de joven
privilegiado económicamente, se mantuvo al margen de toda esta
situación social y política. No obstante dice que para él como para
tantos otros no paso desapercibido las olas migratorias internas, que
al igual que la gran ola de inmigrantes europeos confluyó sobre
Buenos Aires. Que se distinguió por étnica cultural, llevando a
choques culturales y políticos. Es en ese momento que surgió la
denominación despectiva y de tipo racista (cabecita negra) para
denominar a los nuevos migrantes, poniendo el acento en los
componentes étnicos de una población con mayor proporción de
antepasados indígenas, españoles coloniales y afro- argentinos,
aunque altamente mestizada. Que a diferencia de la migración
europea, la gran ola de migración interna tuvo un alto porcentaje de
mujeres, fenómeno que tuvo un gran impacto cultural y político, en
167

la conquista por parte de las mujeres de derechos civiles y políticos.
Pero cuando buscamos conocer algunas de las características de la
cultura de una época son muchos los aspectos que podemos tomar en
cuenta. Las costumbres, el ocio, la recreación, por ejemplo, son parte
de la vida cultural en un momento determinado. Por todo eso para él
el Buenos Aires de los treinta es su vida bohemia a través de esa
integración de la mujer en la vida moderna y su importancia en el
tango que es más que pasos o movimientos de fantasía sino también
el valor de la mujer en el. Porque el Tango en sus comienzos era
bailado por parejas de hombres e interpretado con flauta, guitarra y
violín. Posteriormente la flauta fue reemplazada por el bando neón
que le dio con la mujer su estilo definitivo.
Los porteños, en referencia a los residentes en Buenos Aires,
describen al tango como la vida bailando en el piso. Chan Park, autor
de un libro titulado "Tango Zen: – Caminar y Meditar Bailando", ha
pasado tres años en Buenos Aires para descubrir que el tango es
sobre la emoción, que se inspira en la música y en el compartir con la
pareja, conectados a través del abrazo al caminar al unísono. Por eso
cuenta su descubrimiento del tango como cultura, la música, la
danza, la amistad, el amor y la vida cotidiana en Buenos Aires, todos
los cuales han ayudado a descubrir su pasión juvenil por la vida.
Aunque reconoce que leía y releía las cartas de Inés que
periódicamente le llegaban y que para él seguían siendo fuente de
inspiración y reconoce que su amor por ella día a día iba en aumento.

168

TÚ SILENCIO ME CONSUME
Cómo te deslizas vida mía,
– ¡Oh dura suerte!
Y aunque cuelgo en tus muros mis escalas,
al final siempre entre mis manos escapa.
La llama de tu lejanía me consume y,
al fijar tu efigie en mi mente a toda hora
es tanto el miedo a perder tal embeleso
que en mi obstinada y yerta fantasía siempre
busco caudales de ilusiones exaltadas,
al imaginar en sueños un beso en tus mejillas.
¡Ilusiones que sufre día a día mi tormento!
De juventud, de amor y fantasía
al adornar de luz y de hermosura
esa lejana ilusión de mi esperanza.
Seguiré pensando que llegara ese día
que se trasforme mi llanto en delicias
y tu deseado amor, me llene de alegría
al concluir mi eterno manantial del llanto.
Mientras tanto seguiré retorcido
entre nudos dolorosos y a través
de mis suspiros angustiosos,
no quisiera ahogar en desilusiones
esta infernal tortura, y aunque siga
gimiendo de amargura en mi corazón,
169

llegara ese día que oiga tu voz dulcísima
y respire tu aliento perfumado en un suspiro.
P.G
Él sigue diciendo que mientras su padre frecuentaba los cafés donde
se reunía en tertulias donde las discusiones políticas eran
inacabables, sus veinte años él frecuentaba lugares llamados las
milongas donde se iba a bailar y en muchas se organizaban clases a
cargo de docentes especializados antes de comenzar el baile. Lo que
le permitió conocer y hacer amistad y algo más con mujeres de todas
las nacionalidades. Pero fuera aparte de todo esto él también en la
universidad frecuento junto con su padre los movimientos culturales
que debido a las desigualdades sociales creadas por la crisis del año
29 crisis. Se incorpora a las tertulias y termina por colaborar en la
revista Sur fundada por Victoria Ocampo en 1931, revista que tiene
como centro de su política cultural la traducción de textos europeos.
La traducción es el gesto hegemónico que organiza al resto de los
materiales, a través de la cual Sur se erige como el espacio de cruce
de culturas, de lenguas y de intertextualidad, en un intento de
apertura al mundo como modo de romper el provincialismo cultural.
De esta extraordinaria mujer entre sus obras hay que destacar la obra
de Virginia Woolf; Orlando y Cía.; Lawrence de Arabia y otros
ensayos. Y cuenta que su amistad en poco tiempo llego a que él poco
a poco abandonara la vida bohemia para preocuparse más de los
acontecimientos políticos del país. Ya que a partir del 6 de
septiembre de 1930 un golpe militar encabezado por el salteño
170

Uriburu destituye al régimen democrático de Irigoyen, de esta
manera se inicia la década infame, vuelven los antiguos
conservadores, oligarcas, que defendían el modelo agro exportador.
Por todo esto hay que remarcar que las condiciones que precipitan la
incursión militar, alentada desde diversos sectores civiles, se basaron
en el creciente clima de desorden, el deterioro de la figura
presidencial y del sistema político, en la deficiente acción política del
gobierno y las serias dificultades para el ejercicio de poder en ese
contexto y en el marco del malestar generalizado por la crisis
económica general de 1929/30. Por eso a partir de ese mismo año
hubo 10 movimientos o golpes militares de los cuales 6 salieron
exitosos.
Asimismo, cuenta que no tardo en incorporarse como militante del
Grupo Insurrexit en 1933, de tendencia comunista movimiento de
reforma Universitaria junto con Héctor P. Agosti, Ángel Hurtado de
Mendoza y Paulino González Alberdi, entre otros. Pero reconoce que
a partir del 1935 comenzó a tener dudas sobre el comunismo y sobre
todo de la dictadura implacable que se aplicaba el partido comunista
de la Unión Soviética que Stalin dirigía en esos momentos.
Luego sigue diciendo que él con sus camaradas son la punta de
lanza de las movilizaciones en la calle, que se paralizan
temporalmente cuando un hecho trágico se produce en el Senado. El
23 de Julio, en el curso de un tenso debate sobre el comercio de
carnes en el que Lisandro de la Torre denuncia graves
irregularidades, un matón vinculado a los conservadores mata de un
171

tiro al senador electo por Santa Fe Enzo Bordabehere. El objetivo era
De la Torre. Posteriormente, como resultado del debate, se baten a
duelo De la Torre y el ministro de Hacienda, Federico Pinedo.
Pero estos problemas políticos se minimizan más aun cuando el 24
de Junio de 1935, el corazón de los argentinos se paraliza con la
muerte de Carlos Gardel en Medellín (Colombia) durante un
accidente aéreo producido a las 2.57 del 24 de Junio. La figura del
"Zorzal Criollo" se engrandece a partir de su desaparición y su voz
será el paradigma de la canción popular, sin que decline el amor de
su público. Esta noticia del cantante provocó grandes escenas de
dolor. No fue el primero ni el último cantor de tangos, pero, para las
grandes multitudes, sí fue y sigue siendo "el único".
Pero para él el acontecimiento más importante de ese año fue cuando
su padre le comunico que regresaban a España. Ya que por lo visto
los acontecimientos también allí seguían un curso cada vez más
favorables a la carrera universitaria de su padre. Pues al parecer y a
partir del triunfo del frente popular su padre, pensó que esta nueva
situación no era más que una tímida reedición de la conjunción
republicano-socialista que había gobernado España en 1931-1933.
Condujo después a la formación de una nueva mayoría
parlamentaria, articulada en torno a los Radicales de Lerroux y al
partido católico (la CEDA). Por tanto el triunfo del frente popular en
general y su versión española constituyen experiencias plagadas de
enseñanzas sobre cuestiones tales como la necesidad de articular la

172

lucha por las libertades y transformación social, o de construir
bloques de progreso, o acerca del papel de la movilización social. Y
que para su padre éstos seguían siendo, en definitiva, los grandes
retos, en el siglo XXI, para una izquierda transformadora no
claudicante, que no se limitara a revisitar miméticamente las vías
muertas del pasado, y que a la vez no se refugie en el existencialismo
idealista o la estética martirial.
Al parecer según su padre, tras las elecciones, Manuel Azaña fue
nombrado Presidente de la República. El objetivo era que Indalecio
Prieto, hombre fuerte del ala más moderada del PSOE, ocupara la
jefatura del gobierno. Sin embargo, la negativa del Partido Socialista,
dividido en diversas tendencias, llevó a que se formara un gobierno
presidido por Casares Quiroga y formado exclusivamente por
republicanos de izquierda. Pero fue entonces que por mediación de
su amigo Julián Besteiros recibe una carta del propio Azaña donde le
pide que vuelva a Madrid para incorporarse como catedrático de
universidad y al mismo tiempo secretario en el ministerio de cultura.
Adiós Buenos Aires querido,
cuando yo te volveré a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
oigo la queja de un bandoneón,
dentro del pecho pide rienda el corazón.


173

CAPITULO XV
pablo garcia
 
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Registrado: Vie Nov 16, 2007 3:52 pm

Re: SUBSISTIR -Capitulo I-II-III-XVII

Notapor pablo garcia » Jue May 17, 2012 4:38 pm

CAPITULO XV
Al llegar a Madrid para él todo lo vio cambiado y dice que se sentía
como ajeno, como situado en el umbral de una nueva época. Y no
139
estaba del todo equivocado ya que Madrid parecía como si los
nuevos cambios políticos traería muy pronto la revolución tan
deseada y esto ya parecía infundir una nueva vida en la calle. Un
desbordamiento que se percibía en ese entusiasmo popular, algo así
como si de pronto se saliera de la modorra impuesta por el gobierno
conservador de Gil Robles y se entrara en una situación donde sus
aspiraciones sociales pudieran pronto resolverse.
Pero más que una revolución él que acababa de dejar la turbulenta
ciudad de Buenos Aires. Madrid más que una revolución, parecía una
metáfora de revolución, ya que los partidos políticos de la llamada
izquierda parecían ajenos a las necesidades populares. Algo así
como si todos ellos ante la situación que se les avecinaba estuvieran
elaborando ocultos su propio concilio, para estar más preparados en
sus propias ideologías que les lleve al poder que en la necesidad de
cavar de una vez para siempre con los privilegios de una burguesía
que contralaba el ochenta por ciento de la riqueza nacional.
Quizá en ningún país resulta tan angustioso como en España este
introvertido análisis de la realidad nacional. Porque España siempre
fue un examen de conciencia y todo porque la dolencia moral por
Azorín denunciada resulta crónica y acaso incurable. Y todo porque
somos tierra de grandes pasiones y quizá a la vez de mayores
apatías, que en definitiva creó y sostuvieron los fines que hicieron y
deshicieron nuestra historia. Pues pese que en la calle todo el mundo
hablaba de revolución, como único tema de conversación.
Pero el problema no era simplemente hablar, sino como llevarla a
cabo y esto según él parecía debido a las grandes divisiones
ideológicas entre los partidos del actual gobierno en el poder algo
muy difícil. Dado que las elecciones de febrero de 1936, las fuerzas
ya se habían presentado muy polarizadas, y la victoria del Frente
Popular radicalizó aún más la derecha. Y todo porque España poseía
una economía atrasada, incapaz de satisfacer las necesidades del
140
pueblo y a la vez una oligarquía terrateniente sólo preocupada por sus
beneficios e incapaz de los cambios más elementales. Como también
una estructura social con abismales diferencias entre pobres y ricos,
con una pequeña oligarquía poderosa, unas clases bajas en continuo
crecimiento, una clase media insuficiente para servir de elemento
equilibrador. En definitiva una polarización de la sociedad en dos
bandos, la derecha y la izquierda entre las que existía una fuerte
tensión.
Por todo esto los grandes propietarios veían con preocupación la
reforma agraria, los jornaleros criticaban su lentitud, la burguesía
paralizaba las inversiones y la Iglesia católica se sentía amenazada
por la política anticlerical de la izquierda. Lo que dio pie a que
durante los meses de febrero a julio de 1936 se incrementara la
tensión entre las fuerzas sociales. Y que al gobierno al resultarle
difícil mantener el orden público la violencia política se hizo
cotidiana. Los grupos de extrema derecha, la Falange, se enfrentaban
con la izquierda, el clima se crispó con el asesinato a manos de los
falangistas del teniente de la Guardia de Asalto José Castillo. La
reacción de un grupo de ellos fue el asesinato de uno de los líderes de
la derecha: José Calvo Sotelo.
Por todo esto dice que a menudo no tenía ganas de salir a la calle y
dedicaba su tiempo libre a redactar las cartas con su poesía
correspondiente a Inés. Cartas que desde hacía ya tiempo le llegaba a
cueto gotas y por eso había decidido para Julio pasar sus vacaciones
en Peñafiel con esos sentimientos de esperanza.
MENSAJE DE ESPERANZA.
No pide lo imposible
aquel que por ti dejaría
el mundo y su vivir,
por un solo y cálido
mensaje de esperanza.
141
Sabes bien mi amada
que solo espero ver de nuevo
tu bella sonrisa,
en mi recuerdo tan buscado.
P.G
Pero reconoce a la vez que este estado de ánimos, sin embargo no
ejercía ninguna influencia en su vida universitaria y donde las
manifestaciones y los altercados entre diferentes tendencias se
agudizan en el recinto universitario. Donde pronto hizo parte de un
comité dedicado a la elaboración de panfletos y una especie de
revista clandestina próxima al Partido Obrero de Unificación
Marxista (POUM) un partido marxista español fundado en 1935.
Autodefinido como marxista revolucionario en oposición al
marxismo-leninismo ortodoxo, fue cercano en cierto modo al
trotskismo aunque con influencias del comunismo de izquierda. Su
organización juvenil fue la Juventud Comunista Ibérica.
Su cometido no era nada fácil ya que en Barcelona en mayo por
publicación y reparto de impresos clandestinos oficialmente sus
camaradas fueron encausados. El POUM criticó lo que consideraron
la degeneración burocrática y totalitaria de la revolución rusa de la
mano de Stalin. Fue el único partido que condenó los Procesos de
Moscú en su periódico "La Batalla. A pesar de ser un partido
marxista revolucionario, en el POUM había una pluralidad de
tendencias internas. Aparte de los trotskistas de la ICE, del BOC
llegaron comunistas opuestos a la "burocratización" y a la línea del
PCE y de la Komintern.
Ya en mayo del 36, la revolución social se extiende por todo el país
sin poder controlar la represión a cargo de grupos descontrolados
contra el clero y los acusados de pertenecer a organizaciones pro
fascistas. Pero el conflicto según él se inició el 17 de julio de 1936,
con el alzamiento de una fracción del ejército encabezada por los
142
generales Mola y Franco, quienes se trasladaron desde el Marruecos
Español para ponerse al frente de las operaciones militares, con el
propósito de acabar con el gobierno republicano constitucional,
dirigido en ese momento por la coalición izquierdista del Frente
Popular. El bando sublevado representaba a las fuerzas de derecha y
extrema derecha, es decir, a la España rural católica tradicional de los
grandes propietarios agrarios, así como al gran capital conectado con
numerosos intereses extranjeros. Mientras que los pequeños
propietarios campesinos reclutados en la Falange y los grupos
carlistas (los llamados “requetés”) constituían el apoyo popular de
los rebeldes. Pero sin embargo, los miembros de las clases medias
favorecieron a uno u otro bando en función de su ubicación
geográfica.
Comienza la rebelión militar que da lugar a la Guerra Civil. Los
sublevados obtienen un tercio del territorio español e
institucionalizan la represión contra quienes se les resisten. Los
defensores de la legalidad republicana y los revolucionarios inician la
defensa del territorio no sublevado. Y Madrid por aquellos días es un
continuo desfile de milicianos con fusiles en las manos unas veces a
pie y otras en camiones llamando a la población a defender la
republica.
Para él las cosas se precipitaron de tal manera, que dejo de recibir
cartas de Irene y por tanto debido a que castilla entera cayó en manos
de los sublevados su esperanza de verla ese verano se desvanecieron.
Por eso dice tal situación, lo tenía como sacado del contexto político
que atravesaba el país y marchaba como sonámbulo ante tanto ardor
patriótico. Que él pese a sus sentimientos revolucionarios estaba
asombrado y a la vez asustado de esta guerra que apenas acababa de
comenzar. Pero que él como su padre se sentían inquietos porque era
una guerra que se avecinaba sangrienta y lo más doloroso larga y
entre españoles.
143
Apena transcurrieron apenas unos días y después de escribir una
carta a Inés. Carta que al dudar que pudiera llegar a su destino,
volvió acopiar para guardar una de ella. Estos pensamientos, o mejor
dicho este sufrimiento, dice que le hicieron salir a la calle y con paso
firme como sonámbulo media hora después se hallaba como tantas
tardes en el parque de la Rosaleda. Donde tenía la costumbre de
pasear, para después en una placita donde se hallaba un pequeño
estanque ya más tranquilo repasar sus libros y sobre todo poner en
orden sus sentimientos.
¡AQUELLOS INSTANTES!
¡Vuelvo esta tarde a vivir tus recuerdos
en este estanque de campanillas!
Algo irreal y misterioso me lleva
siempre al estanque en espera,
de oír tu voz llegando a mí…
Te acuerdas de aquella tarde,
en ribazo del rio donde había sólo aire,
luz, nubes, tibieza y serenidad…
No importa que entonces los peces
fueran de rio y no dorados porque
juntos y abstraídos nos besamos los dos.
Hoy que no estás tú, otro es el viento, la luz
y las nubes y otros los peces hoy dorados.
Pero como todas las tardes, te diré que
finalmente sigo solo.
P.G
Días después y como había decidido con sus padres dice que se
dirigió al cuartel más cercano, para incorporarse al ejército. Pues no
valía la pena haber llegado de Argentina a observar desde bastidores
una revolución que para él era la consecuencia de una injusticia
intolerable.
144
Al llegar al cuartel el sargento de la compañía dice que levanto su
rostro poco agraciado y le miro muy fijo, para después irónicamente
soltar una sonrisa como si no se sintiera satisfecho de su presencia,
para después preguntarle que era todavía un niñato para jugar a la
guerra. – ¿Tú qué eres - un universitario hijo de papa? El reconoce
que ya esperaba de antemano esa pregunta.
– ¿Bueno que es lo que estudiabas?
–Filosofía y letras y por tanto domino tres idiomas, por si les podría
servir de algo. El sargento se encogió de hombros y dijo: – Bueno
por el momento pase a las dependencias para recoger su uniforme y
después ya veremos. Después sigue contando que paso un mes
adiestrándose en el cuartel, pero que le permitía pasar con su familia
los domingos. Hasta que poco después fue destinado a otra unidad de
operaciones de abastecimiento, lo que se conoce como la
intendencia.
Hay que destacar como él dice, que pesar de que los sublevados se
autodenominaron “nacionales”, en referencia a su propósito de
unificar al país bajo un gobierno central que enalteciera la patria
castellana, recibieron – desde los primeros momentos y a lo largo del
conflicto – el auxilio de tropas italianas y alemanas, además de
suministros de armamento y municiones. Por su parte, la ayuda
soviética y la oleada de simpatía que despertó la causa de la
República en Europa y América (en México particularmente) dieron
paso a la formación de unidades de voluntarios extranjeros de
diversas nacionalidades, denominadas brigadas internacionales,
integradas por soldados veteranos de la Primera Guerra Mundial,
obreros, estudiantes o intelectuales que se trasladaron a España para
luchar contra el fascismo.
Por todos estos acontecimientos y por dominar varios idiomas, dice
que no tardaron en enviarlo al aeródromo de Los Llanos, en Albacete
donde las Brigadas Internacionales estaban desatadas. Estas Brigadas
Internacionales fueron unidades militares compuestas por voluntarios
145
extranjeros de 54 países que participaron en la Guerra Civil Española
junto al ejército de la II República, enfrentándose a los sublevados
contra, que también recibían ayuda continua de la Alemania nazi y
de la Italia Fascista. Pues según los datos manejados por los estudios
realizados en Estados Unidos por la Brigada Lincoln y por el
historiador Andreu Castells, llegaron a participar en total 59.380
brigadistas extranjeros, de los cuales murieron más de 15.000; al
mismo tiempo los internacionales no sobrepasaron más el número de
20.000 hombres presentes en los frentes en cada periodo de la guerra.
Pero también destacar que la nacionalidad más numerosa fue
siempre la francesa, con una cifra cercana a los 10.000 hombres,
buena parte de ellos de la zona de París. La mayoría no eran
soldados, sino trabajadores reclutados voluntariamente por los
partidos comunistas y que después en la Francia ocupada volvió a
encontrase con algunos de ellos en la resistencia francesa contra los
alemanes.
A su llegada Albacete Agustín queda sorprendido ante tantos
extranjeros decididos a defender la republica. –Tome asiento y
comience por contarme quien es usted. Agustín respiro
nerviosamente para luego entregarle la carta que en Madrid le habían
entregado. –Luego usted es el traductor que Madrid me envía. –
¡Camarada, se usted bien venido y no sabe lo que me alegro! –Pues
esto con tanto extranjero, se ha convertido en una torre de babel.
La nueva misión que le habían encomendado dice que fue para él
algo que nunca olvidara, ya que no solo era rellenar papeles en la
oficina, sino que además el jefe de la brigada le encomendó una
misión muy desagradable y era con otros cuatro compañeros servir
de agentes secretos con el fin de descubrir elementos que pudieran
trabajar como una Quinta Columna. Su cometido era muy difícil ya
que el dominaba el franceses y el Ingleses, pero no al resto que
procedían de todas las nacionalidades e ideologías, aunque en su
gran mayoría venían movidos por ideologías antifascistas. El
146
enrolamiento por otros motivos también se dio, pero marginalmente.
De los voluntarios extranjeros más de la cuarta parte fueron
franceses, pero hubo más de 3.000 italianos y más de 5.000 austroalemanes.
Su cometido no fue nada fácil pues a los pocos días el trabajo se le
amontono ya que se formaron 7 brigadas. Cada brigada se dividía en
3 ó 4 batallones, formados por alrededor de 650. Y dice que además
su trabajo consistía en reagruparlos por nacionalidades, pero tener
mucho cuidado para que la mayoría correspondiera al mismo perfil
político.
Por eso dice que la XI Brigada Formada en Octubre de 1936 se ilinio
así: - 1er Batallón "Edgar André". Alemanes
- 2o Batallón "Commune de Paris". Franco-Belgas. Trasladado
posteriormente a la XIV.
3er Batallón "Dabrowski". Polacos, húngaros y yugoslavos
trasladados posteriormente a la XII, XII y 150 En esta última y
decisiva batalla los internacionales luchan nuevamente con gran
valor. Participan todas las Brigadas. La XII i la XIV lo hace
encuadradas en la 45 División, mandada por Hans Khale, integrada
en el V Cuerpo de Líster. La XI, XIII y XV forman la 35 División.
Mandada por el mayor Pedro Mateo y que está integrada en el XV
Cuerpo de Tagüeña
147
En Albacete el tiempo se estaba estropeando y por el norte se
hacinaban nubes de un color oscuro. Lo que le hizo quedar mirando
largo rato las gotas iluminadas por los relámpagos, y cada vez que
respiraba suspiraba, y cada vez que pensaba en lo duro que sería esta
guerra. Le entraba una pena difícil de explicar» Después, la lluvia se
convirtió de nuevo en aguacero, y eran tan fuerte los truenos y
relámpagos que se puso a blasfemar... «Con el perdón de los
pecados y la resurrección de la carne. Amén.»
Las noticias que llegaban del frente dice que no eran del todo
halagüeñas. Por eso los brigadistas después de un mes de
entrenamiento pedían a sus superiores que dada la situación de la
guerra y que además los fascistas sitiaban ya Madrid de intervenir lo
más rápidamente posible entrar en acción. Pero cuenta que por esta
vez el tuvo suerte ya que su brigada todavía quedo unos meses en
Albacete. Donde dice que además de intérprete, tuvo que hacer un
cursillo acelerado de radio para que los altos mandos pudieran dar
las órdenes pertinentes y en diferentes idiomas a los oficiales que
combatían en el frente. Porque en Brunete -Julio 37 y en esta
sangrienta batalla intervinieron todas las Brigadas Internacionales a
excepción de la XIV, al parecer hubo un fallo de comunicaciones. Y
por tanto las bajas llegaron a ser del 50% de los combatientes. Sin
embargo las Brigadas XI y XV que en agosto de 37 intervino en la
batalla de Belchite fue un excito.
Después algunas unidades de las Brigada Internacional se aprestan
para marchar a Madrid. Los hombres parecen bien equipados, pero se
observa que aún no han sido armados y fue lo que llamo la atención
cuando desfilaron en Madrid el día 7 de Noviembre. También se dijo
que la intervención de las BB.II. salvó Madrid, pero no es cierto.
Madrid se salvó el 7 de Noviembre, cuando los rebeldes quedaron
detenidos, en gran parte debido al decidido ataque de la 3 BM
española al flanco izquierdo de las fuerzas rebeldes de Varela. Y
también por el cambio de escenario, de campo abierto a ciudad.
148
Además, un golpe de suerte puso en manos del EM Republicano los
planes de Varela para la toma de Madrid. El conocido incidente de la
tanqueta italiana destruida por carabineros republicanos. La XI B.I.
entró en línea el día 8, en la Casa de Campo. Pero Madrid ya se había
salvado. Los artífices, Miaja, Rojo, y los milicianos que formaban las
fuerzas del Centro, procedentes, por cierto, de todas las partes de
España.
Días después de desfilar en Madrid, dice que su brigada es enviada
en pleno invierno 37 junto al Quinto Cuerpo del Ejército
Republicano a la conquista de Teruel. Pues el mando republicano
decide lanzar una ofensiva de distracción y obligar a luchar al
ejército Nacional en el terreno que no habían elegido ellos. El 15 de
diciembre de 1937 las tropas republicanas lanzaban el primer ataque
de una batalla que se prolongaría hasta el 22 de febrero de 1938. Pero
dice que las condiciones en las que se combatió fueron extremas.
Temperaturas de hasta 18º bajo cero y un terreno árido y poco dado a
las fortificaciones hicieron más duras las condiciones de la Batalla. Y
donde después de intensos combates Teruel queda reducido a
escombros.
Por tanto él al servir de intérprete, su situación no fue tan duro para
él al estar siempre al lado de los altos mandos. La batalla de Teruel
finalizo tras sesenta y seis días, dejando unos treinta mil muertos:
diez mil del lado de los nacionales, veinte mil del lado de los
republicanos y entre ellos su brigada aquí fue donde sufrió su más
grande pérdida. Y hay que destacar también que fueron hechos más
de veintiocho mil prisioneros entre los unos y los otros. Una ciudad,
una pequeña, pacífica y vieja ciudad, se había convertido en un
montón de escombros calcinados, de piedras rotas y de hierros
retorcidos. En las afueras, los ríos Turia y Alfambra se atascaban con
la carne putrefacta de los muertos…
149
Ese mismo día, por la noche, y ante la posibilidad de verse copado,
Vicente González “El Campesino” abandona la ciudad en
desbandada, junto con otros jefes de la 46 División del Frente
Popular, perdiendo buena parte de sus fuerzas. Los nacionales entran
en la ciudad al filo de la medianoche y fuerzas de la primera división
de Navarra ocupan el Seminario llegando a la plaza del Torico En la
mañana del día 22 el general Aranda entraba triunfalmente en la
ciudad entre las aclamaciones de sus soldados, asistiendo a un
Tedéum en la catedral turolense. Encontraron un Teruel desierto, en
ruinas, y que exhibía trágicamente cientos de cadáveres por las calles
y entre los escombros.
Fue en el año 1938, cuando se inició por parte del gobierno
republicano, la que después se conocería como la batalla del Ebro.
Combate que se libraría desde el 25 de julio hasta el 16 de noviembre
siguiente, y donde la República española se jugó a una única carta su
última baza. Pero de tratar de ser fieles a la Historia, habría que
retroceder unos pocos meses antes, tratando con ello de comprender
los motivos que llevaron al Estado Mayor Central republicano a
tomar aquella decisión, diseñada por el genial Vicente Rojo, y que al
final abocó al ejército leal a su último y postrero canto del cisne.
(Canción Popular de la guerra civil española, (1936-1939)
Aunque me tiren el puente
Y también la pasarela,
me verás pasar el Ebro
en un barquito de vela.
Diez mil veces que lo tiren,
diez mil veces que lo haremos.
Tenemos cabeza dura
los del cuerpo de ingenieros.
En el Ebro se han hundido
las banderas italianas,
y en los puentes sólo quedan
150
las que son republicanas.
Si me quieres escribir
ya sabes mi paradero
en el frente del Ebro
primera línea de fuego
Por Antonio Gascón Ricao
En el orden militar, la ofensiva estaba destinada a poner fin a los
reveses que veníamos sufriendo en los frentes de batalla, recuperar la
iniciativa, y destruir los planes enemigos de invasión y conquista de
Valencia y su región, de cuya importancia he hablado ya. Si este era
el objetivo estratégico de la operación. A esto hay que añadir que el
corte de Cataluña, separaba geográficamente respecto a la Zona
Centro tras la llegada de los nacionales al Mediterráneo por Vinaroz,
y la amenaza que representaba y cernía sobre Valencia, se podría
entender la necesidad militar que sufría la República. Por eso con ese
intento gigantesco de la operación de Ebro se pretendía inclinar la
balanza de la guerra a su favor, no sólo en el orden bélico sino
también en su aspecto internacional.
Durante la noche del día 23 al 24, se recibió en todas las Divisiones
una nueva orden particular del Ejército del Ebro, que volvía a aplazar
el asalto, fijándolo para las 0 horas 15 minutos del día 25 de julio, en
que se daría inicio a la ofensiva, aplazamiento que se transmitió de
inmediato a todas las unidades. Como en la zona republicana la hora
oficial estaba adelantada dos horas a la astronómica, el paso del río
iba pues a comenzar de hecho, en las primeras horas de la noche. El
día 24 había que aprovecharlo de nuevo para acabar de ultimar los
detalles.
Otro día más de ansiosa espera, más cerca si cabe todavía del
enemigo, ya que muchas unidades estaban pegadas a la orilla, con
vistas a él. De aquella manera, si el avión de reconocimiento las
hubiera localizado, con una simple incursión de los bombarderos
151
italianos y alemanes, más la Brigada Hispana, se les podía haber
causado enormes pérdidas, ya que aunque estaban bien
enmascaradas, no tenía protección aérea alguna.
Operación nacional que hubiera significado, al no contar los
republicanos con el factor sorpresa, que se hubiera dado al traste con
toda la operación antes de iniciarse esta. Pero, el día 24, los
nacionales ni siquiera consideraron necesario el envío del avión de
reconocimiento que casi a diario sobrevolaba inquisitivo todo aquel
sector.
A la hora señalada para el desembarco, todas las unidades
comenzaron su avance hacia la orilla del río iniciándose a la vez el
paso de las vanguardias. Las primeras horas del día 25 de julio
transcurrieron sin recibirse noticias concretas en el mando
republicano sobre la marcha de la batalla recién iniciada. Los
observatorios propios tampoco daban ninguna información. Pero al
amanecer empezaron a llegar las primeras noticias fiables que
auguraban un gran éxito inicial. Durante la mañana se fue
confirmando que todo el frente enemigo había sido prácticamente
pulverizado. El toro acababa de salir del callejón, y Franco, el gran
estratega, ignorante de lo que se le venía encima, tardaría, nada más y
nada menos, que 115 días en reconducirlo de nuevo, y para
conseguirlo, enmendando así su ignorancia, tuvo que pagar como
tributo de sangre, entre sus fuerzas de elite, la monstruosa cuenta de
casi 59.000 bajas.
Nada mejor, como resumen y epílogo, que el propio romancero
popular que con versos sencillos y en unas breves estrofas,
compendia lo que representó la epopeya del Ebro, y que constituye
en sí el recuerdo vivo de aquellos duros y cruentos días.
Las aguas del río Ebro
cantan bajo la metralla:
152
los hombres que así me cruzan
llevan el pueblo en el alma.
Las Brigadas Internacionales participaron decisivamente en varias de
las principales batallas de la guerra civil: las de la Ciudad
Universitaria madrileña del otoño de 1936, Boadilla del Monte,
Teruel, el Jarama, Guadalajara, Majada honda, Brunete, Belchite, y
la larguísima batalla del Ebro.
El Comité de Londres para la No-Intervención en la guerra española,
tras largas negociaciones, llegó el 5 de julio de 1938 a un acuerdo de
principio para la retirada de las fuerzas extranjeras. Evidentemente,
de haberse aplicado de veras, sería el bando de Franco el que hubiera
sido seriamente afectado y habría perdido más. Los voluntarios
internacionalistas constituían una parte pequeñísima (aunque
cualitativamente de enorme relieve y valor militar) en el ejército
gubernamental republicano, en tanto que el bando sublevado tenía
como un componente importantísimo en todos los órdenes los
aportes foráneos (legión Cóndor enviada por Hitler; cientos de miles
de mercenarios marroquíes; cientos de miles de soldados enviados
por Mussolini --simultáneamente unos 50.000--; unos 10.000
soldados enviados por Salazar). Pero era obvio que los sublevados no
cumplirían.
Para él dice que las cosas estaban claras, ya que acompañaría a los
heridos y supervivientes de las Brigadas Internacionales hasta
Barcelona para seguir rellenando cuestionarios. No obstante
reconoce que fue muy duro para él despedirse de tantos compañeros
y sobre todo de Julián Castén que fue el que le enseño el manejo
del a radio y que después en Francia les siguió uniendo una gran
amistad, y sobre todo con Karina su hermana.
Su cometido no fue nada fácil. Ya que estos hombres marchaban
llorando como niños al comprender que la revolución para ellos
había fracasado y que ahora volvían a sus países sentimentalmente
153
fracasados. Y no solamente eso sino que algunos le sería difícil
regresar a sus países, o a otros. Ironías de la vida ya que muchos de
ellos y los que habían tenido la suerte de no morir en España poco
después volverían a empuñar las armas para defender del fascismo
sus propios países en una guerra que por culpa del fascismo costo
más sesenta millones de vidas. Para muchos dice que fue muy difícil
ya que encima el reaccionario gobierno francés (a los refugiados
antifascistas alemanes, italianos, polacos, húngaros, austríacos, a
menos que justificaran un domicilio en Francia les prohibió a muchos
el cruce de la frontera).
El 28 de octubre de 1938 Barcelona da el adiós del pueblo español a
las Brigadas Internacionales, las cuales --según lo dice la Pasionaria
en su discurso de despedida-- salen de nuestro suelo por «razones de
estado» --alusión nada amable, sino más bien irónica (y hasta cargada
de una connotación fuerte que tal vez no le fuera desconocida, a
saber: el significado de razones maquiavélicas, de la alta política
opaca y a menudo inconfesable). No les fue fácil regresar a sus
países, o a otros. El reaccionario gobierno francés les prohibió a
muchos el cruce de la frontera (a los refugiados antifascistas
alemanes, italianos, polacos, húngaros, austríacos, a menos que
justificaran un domicilio en Francia).
Fue en España según Albert Camus. Donde los hombres aprendieron
que es posible tener razón y, aún así, sufrir la derrota; que la fuerza
puede vencer al espíritu, y que hay momentos en que el coraje no
tiene recompensa. Esto es, sin duda, lo que explica por qué tantos
hombres en el mundo consideran el drama español como una tragedia
personal"
154
CAPITULO XVI
CAPITULO XVI
La batalla del Ebro, resultó ser una campaña de desgaste contra el
ejército republicano, cuya derrota dejó despejada la ruta para que los
sublevados pudieran avanzar hacia Cataluña, lo que significaba
prácticamente el triunfo definitivo de las fuerzas rebeldes. Tres meses
después las fuerzas sublevadas asaltan Barcelona. La guerra se
prolongaría hasta el 31 de marzo de 1939. Pero ya el 28 de marzo, las
tropas franquistas entraban en Madrid y tres días más tarde caían las
últimas plazas leales al gobierno republicano. La guerra se dio por
terminada el 1 de abril de 1939.
Con la caída de Barcelona, último reducto importante republicano, en
enero de 1939, se produjo la mayor diáspora en la historia española,
cuando medio millón de refugiados buscaron la huida a Francia como
única salvación. Ante la presión de la opinión pública internacional,
el jefe del gobierno, Édouard Daladier, autorizó el 5 de febrero el
paso a territorio francés de los refugiados. La huida se realizó
principalmente a través de los pasos fronterizos de La Junquera y
Portbou, por donde salieron cientos de miles de refugiados, además
de los restos del gobierno republicano y de la 130ª Brigada Mixta del
Ejército Popular Español.
Él como tantos otros dice que cruzo la frontera donde fue
desarmado y confinado en el Campo de concentración de Argelèssur-
Mer. En este campo hasta el 15 de febrero de 1939 ingresaron
oficialmente en el departamento francés de Pirineos Orientales (que
entonces contaba con unos 230.000 habitantes), un total de 353.107
personas, sobre todo a pie: familias enteras con todas sus
pertenencias que no habían tenido la posibilidad de escapar de otro
modo, soldados que habían combatido en el Frente del Ebro y
miembros de las Brigadas Internacionales que, por motivos políticos,
155
no podían volver a su país de origen. Cuando las autoridades
francesas comprobaron la magnitud del éxodo, la catástrofe
humanitaria era ya inevitable; pocas semanas antes del fin de la
guerra, el "informe Valière", realizado a petición del Gobierno
francés, estimaba, a 9 de marzo de 1939, la presencia de unos
440.000 refugiados en Francia, de los cuales 170.000 eran mujeres,
niños y ancianos, 220.000 soldados y milicianos, 40.000 inválidos y
10.000 heridos.
Al parecer el gobierno francés, impotente ante la situación, decidió
conducir a los exiliados de la zona este hacia las playas de Argelès, a
35 km de la frontera. Y dice que sin ningún miramiento ni para las
familias ni para ellos. Fueron situados sobre la misma playa, y la
zona se cercó con alambre de espino. Custodiados por tropas
coloniales, marroquíes y senegaleses, y algunos gendarmes. La
situación se tornó caótica lo que hizo que se creara un comité de
coordinación done el hizo parte con el fin de mejorar la situación. Y
como no había campamentos de barracas, letrinas, cocina,
enfermería ni siquiera electricidad, se organizaron batallones de
voluntarios que pronto comenzaron a montarse para refugiar por lo
menos a las mujeres y niños. Barracones de madera y de lona por los
propios reclusos, así como improvisadas cocinas y letrinas excavadas
en la arena.
No obstante la situación era tan dramática que se multiplicaron los
casos de disentería. Los enfermos y heridos colapsaron los hospitales
de la región, y se establecieron dos campos próximos: Saint-Cyprien
y Barcarès. La ayuda de organizaciones como Cruz Roja y los
suministros humanitarios fueron insuficientes para tal cantidad de
gente, y muchos perecieron víctima del hambre, la humedad, el frío y
enfermedades como la disentería y la sarna.
A esto hay que añadir que la alimentación era muy escasa; algunos
días llegaban camiones con pan y sacos de legumbre que tenían que
156
cocinar con agua salada. Con la llegada del invierno los más débiles
fueron los primeros en caer, además de muchos otros que murieron
de tifus. En marzo de 1939, el fotógrafo Robert Capa visitó el
enorme campo de la playa de Argelès, donde nos encontrábamos en
esos momentos encerrados más de 80.000 republicanos españoles. La
descripción que hizo del mismo fue:
"...un infierno sobre la arena: los hombres allí sobreviven bajo
tiendas de fortuna y chozas de paja que ofrecen una miserable
protección contra la arena y el viento. Para coronar todo ello, no hay
agua potable, sino el agua salobre extraída de agujeros cavados en la
arena".
A pesar de las penurias, dice que él colabora activamente en la
organización de actividades culturales, llegando a construir los
llamados "barracones de cultura", donde llevaban a cabo las
actividades que las circunstancias les permitían. Básicamente, su
objetivo era levantar el estado anímico del colectivo, llegando a
editar una pequeña publicación, el Boletín de los Estudiantes. No
obstante que como era de esperar, a los seis meses del
establecimiento del campo estalló la Segunda Guerra Mundial.
Cuando las tropas alemanas del III Reich invadieron Francia, en
junio de 1940, los refugiados españoles abandonaron el campo de
Argelès con diferentes destinos. Muchos se quedaron a vivir y
formaron familias en Francia, otros se alistaron como él en el
Ejército de Francia para luchar contra los nazis
Dada la nueva situación se puso a pensar en ello, pues por primera
vez en su vida, había descubierto con detalles la bajeza que había en
el ser humano y lejos de amedrentarse, pensó que debía de seguir
luchando para derrotar ese fascismo. Que en sus circunstancias más
dramáticas serian la ilustración definitiva de esa literatura y poesía
creadora, si esa poesía anticipada de la novela y su experiencia en la
lucha en sus circunstancias más dramáticas. Pues abandonar la lucha
en tales circunstancias seria una cruel tortura de la memoria, al herir
157
los recuerdos en carne viva. El silencio es mentalmente insano;
porque ahoga la expresión emocional, escondiendo el dolor, sin el
camino a su redención. Porque como dice Machado – (El hoy es
malo, pero el mañana...es mío) Y mientras tanto hay sobrevivir como
bien decía en su poesía mi camarada de expediente - Rafael
Hernández Rico.
SOBREVIVIR
“Á pesar de todo
Oh carga de dolor,
cuantos pesares”.
Siempre el esfuerzo.
¡Sobrevivir cada día para
contemplar el futuro entrevisto!
Un mundo más bello, con olas y
cielos de gracias iluminados.
El corneta del cuartel tocaba diana y Agustín dice que la situación
para él había cambiado tanto que le costó despertar esa mañana. Pues
en apenas una semana se hallaba en una caserna (cuartel en español)
de Vénissieux situada a las afueras de Lyon tercera ciudad de
Francia después de París y Marsella. Situada en la confluencia de los
ríos Ródano y Saona. Antiguamente era conocida en idioma español
como León de Francia. Y donde apenas un mes después en columna
de a tres desfilaban ya a la perfección al son de las trompetas y los
tambores. Lo que determinaba que por la situación de la guerra no
tardarían en ser trasladados al campo de batalla.
Pues días después dice que los formaron a todos en el patio central,
donde desde una tribuna un general de cuyo nombre no llego
acordarme. Comenzaba su oratoria, repitiendo que en aras de los
sagrados ideales democráticos estábamos llamados a defender la
patria contra la posible invasión hitleriana. Lo que le hizo meditar
por un instante pese a su juventud en su turbulento pasado. Y su
pensamiento era algo así como una nebulosa que no llegaba a
158
disipar, al no comprender porque el llamado ser humano podía llegar
a tal extremo. Aunque luego reconoce que al profundizar en sus
pensamientos dice que llego a una sola conclusión. Y era que él
hombre como animal carnívoro era malvado por naturaleza.
Desde Lyon dice que entrenes especiales les enviaron al noroeste de
Francia y más preciso a la ciudad de Dunkerque donde se hallaba la
famosa Línea Maginot. No tardaron en penetra en ese laberinto de
túneles donde daban paso después a sus famosos búnker donde se
hallaban instalados los cañones y ametralladoras. Estas
Fortificaciones subterránea para defensa de los ataques externos;
fueron a la vez una encerrona pues muchos soldados murieron por
el gas mostaza en su interior.
La tranquilidad duro poco dado que los alemanes invaden Dinamarca
e inicia a la vez la invasión de Noruega. Para después invadir
Holanda, Bélgica y el norte de Francia. La línea no evitó la derrota de
Francia al comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1940. Por el
contrario, las divisiones alemanas la rodearon y atacaron en la región
de Sedán, en su extremidad occidental, de forma que los ejércitos
aliados fueron cortados en dos. El error estratégico francés se basaba
en la experiencia de la guerra de trincheras, que había forjado un
paradigma bélico de grandes frentes de batalla estáticos. La
introducción de nuevos elementos en el escenario, como las unidades
acorazadas o la aviación de guerra, así como el uso de nuevas
tácticas, hicieron que la línea Maginot pasase a la historia como uno
de los fracasos estratégicos más costosos e inútiles
Al estar rodeadas las fuerzas de los Aliados por el norte, fue
necesario evacuarlas desde Dunkerque mediante la Operación
Dinamo. Esta operación fue una de la evacuaciones más grandes de
la historia, mediante la cual 338.000 soldados británicos, franceses y
belgas fueron rescatados a través del Canal de la Mancha hacia
159
Inglaterra en barcos de guerra y civiles. De cualquier forma, la suerte
de Francia y los Países bajos estaba echada. En menos de un mes, la
Blitzkrieg eliminó toda resistencia aliada. Entre el 26 de Mayo y el 2
de Junio, la resistencia aliada se limitó a proteger el perímetro de
Dunkerque, por donde escaparon los ingleses y un reducido grupo de
tropas francesas y belgas. Del 5 al 12 de Junio Las fuerzas alemanas
giran al sur y ocupan París el día 14. De allí se dirigen al sur hasta la
frontera española.
De nuevo se dice que sigue siendo un soldado privilegiado, dado que
consigue ser uno de los pocos evacuados por las tropas Inglesas. Pues
debido a pertenecer al servicio de transmisiones en la Operación
Dynamo, mediante la cual el grueso de la Fuerza Expedicionaria
Británica más efectivos franceses y polacos fueron evacuadas de
Dunkerque, los mandos militares británicos hicieron un balance de
las tropas Aliadas en la costa francesa. Siendo muy numerosas, el
Gabinete de Guerra tomó la decisión de intentar el rescate del mayor
número de rezagados que fuera posible, antes de que se vieran
forzados a rendirse. Y dice que días después se encontraba como
tantos otros acuartelado a las afueras de Londres donde se creó un
gobierno en el exilio francés fundado por Charles de Gaulle tras su
llamamiento del 18 de junio de 1940, y que tenía su sede en Londres.
A partir del 13 de julio de 1942, Francia Libre pasó a ser denominada
Francia Combatiente por el Comité Nacional Francés, presidido por
el general De Gaulle. Esta nueva denominación marcó el inicio de
una etapa en la que "los grupos que en el interior del país
participaban activamente en la resistencia" se unieron con Francia
Libre, reconociendo oficialmente su autoridad. En su discurso el
general decía:- Yo, general De Gaulle, actualmente en Londres,
invito a los oficiales y soldados franceses que se encuentren o pasen
a encontrase en territorio británico, con sus armas o sin ellas, invito a
los ingenieros y a los obreros especialistas de las industrias de
armamento que se encuentren o pasen a encontrarse en territorio
160
británico, a poner se en contacto conmigo. Ocurra lo que ocurra la
llama de la resistencia francesa no debe apagarse y no se apagará.
Creedme a mí que os hablo con conocimiento de causa y os digo que
nada está perdido para Francia. Los mismos medios que nos han
vencido pueden traer un día la victoria. ¡Porque Francia no está sola!
¡No está sola! ¡No está sola! Tiene un vasto imperio tras ella. Puede
formar un bloque con el Imperio británico que domina los mares y
continua la lucha. Puede, como Inglaterra, utilizar ilimitadamente la
inmensa industria de Estados Unidos. Esta guerra no está limitada al
desdichado territorio de nuestro país. Esta guerra no ha quedado
decidida por la batalla de Francia. Esta guerra es una guerra mundial.
Todas las faltas, todos los retrasos, todos los padecimientos no
impiden que existan, en el universo, todos los medios para aplastar
un día a nuestros enemigos.
El general De Gaulle no les dio ningún descanso, pues al cabo de
dos días tuvo que presentarse ante sus superiores de los que recibió
órdenes de incorporarse a una compañía mixta que se había creado
con oficiales francés es e inglés es. – Muchacho desde que te conozco
e comprobado que tienes espíritu de iniciativa y por lo tanto por tu
preparación te he recomendado para que participes con migo en la
nueva emisora que se ocupara de notificar a todos los combatientes
las noticias más sobresalientes del día. – Además nuestra misión será
también a través de mensajes cifrados para las operaciones oportunas
de la resistencia en el exterior y el interior de Francia.
–Vaya, no deja de ser un buena noticia y gracias mi capitán por su
opinión de mi persona. –Pero sobre todo le aseguro que sobre estar a
la altura de las circunstancias.
La importancia de la radio en la guerra, dice que fue primordial para
mantener la moral para los países aliados, pero también para la
resistencia antifascista en Francia como en el resto de la Europa
ocupada así como en la España franquista. La radio proporciono
161
informaciones que estaba sometidas a censura en la mayoría de los
países beligerantes; asimismo las emisiones extranjeras eran muy
buscadas por los habitantes de los países en guerra, sobre todo en
programas de su misma lengua.
Pues como dice su misión consistía en desenmascarar las
informaciones que los gobiernos que colaboraban con el eje ofrecían
para falsear las noticias que procedían de los frentes o los sabotajes
de la guerrilla. Como también fue por radio que más tarde se
establecieran contactos entre los resistentes y las fuerzas aliadas. De
esta manera la radio desempeño un papel estratégico. Pero sobre todo
la radio fue un arma psicológica, no solo por sus emisiones de
información sino también por la intoxicación producida por los
gobiernos fascistas.
Agustín sigue para decir que a él le hubiera gustado un desenlace de
su situación en Inglaterra y pese que atreves de la historia en las
guerras el ser humano parece poseer una vitalidad extraordinaria. La
verdad que al final mismo que esté convencido que su sacrificio es
justo al final es fácil lastimarle dado que es muy sensible al dolor.
Pues como él bien cuenta la tregua a penas duro un mes, dado que
después de la Batalla de Francia, comenzaron en junio del 40 los
bombardeos sistemáticos contra la Gran Bretaña. De julio a
septiembre, el Luftwaffe atacó frontalmente a la Fuerza Aérea Real
para ganar superioridad aérea como preludio a una invasión. Esto
supuso el bombardeo a los campos de aviación militares para destruir
la capacidad de combate ante una posible invasión. Los ataques
simultáneos sobre la industria aeronáutica se llevaron a cabo para
evitar que los británicos pudieran sustituir las pérdidas, pero
resultaron ineficaces para los planes de invasión a la isla.
El Blitz fue el bombardeo sostenido del Reino Unido por la
Alemania Nazi entre el 7 de septiembre de 1940 y el 16 de mayo de
1941. Fue llevado a cabo por la Luftwaffe, y afectó a numerosas
162
poblaciones y ciudades, aunque el grueso del ataque se concentró en
Londres. El Blitz provocó alrededor de 43.000 muertes, y destruyó
más de un millón de viviendas, pero como bien dice fracasó en
alcanzar los objetivos estratégicos de sacar a Inglaterra de la guerra o
dejarla incapaz de resistir una invasión. No obstante estos ataques
aéreos continuaron en 1944 con más modernas armas de represalia la
V1 y V2.
Los bombardeos dice que hacían la vida imposible, no obstante él
pudo acercarse a la embajada de México con el fin de preguntar por
sus padres. Pues él sabía que México acogió a cerca de 25.000
refugiados españoles entre 1939 y 1942, gran parte durante el
gobierno del presidente Lázaro Cárdenas del Río. De estos
refugiados se estima que la "inmigración intelectual" o de "élite" se
conformaba de aproximadamente un 25% del total. Se destaca
también que en mayor número llegaron además "competentes obreros
y campesinos", así como militares, marinos y pilotos, hombres de
Estado, economistas y hombres de empresa, todos ellos vinculados al
Gobierno republicano derrotado en la guerra.
La respuesta de la embajada no se hizo esperar pues dos días después
le comunicaron que sus padres llegaron a México el en buque Sinaia,
pero que días después en embarcaron de nuevo rumbo a Buenos
Aires. Para él la noticia no dejaba de ser consoladora, pues al fin y al
cabo estaban vivos y volvían a La Argentina donde sus padres
siempre hablaron bien y sobre todo de su Buenos Aires querido. Por
eso pese que la guerra y los bombardeos había infundido una nueva
vida en las callas de Londres; ese día él se sentía alegre de la buena
noticia que le habían dado sobre sus padres.
No lo dudo una vez ya en el cuartel, lo primero que le vino a la
mente fue su amiga Victoria Ocampo la escritora que él colabora
con ella en la revista Sur fundada por ella y que estaba seguro que
su padre continuaría frecuentando sus tertulias. Y así fue pues
aproximadamente un mes después recibió una carta de sus padres y
163
otra de ella donde le decía que se alegraba mucho de saber que seguía
combatiendo el fascismo internacional. La de su padres que en
realidad fue su madre que la redacto en casi su totalidad, le decía que
estaban bien y que de él habían corrido rumores de unos como que
fue hecho prisionero y otros que había muerto. Pero que ella mismo
si nunca tuvo ninguna comunicación suya siempre creyó que era por
circunstancias de la guerra pero su corazonada es que estabas vivo.
–Bueno hijo, también te diré que tu padre me tiene inquieto ya que
cada vez tiene los pulmones más delicados y pienso que día a día su
tos continua me lo va a llevar al otro barrio. – ¿Espero mi niño que tú
ya no fumes como antes, pues ese es el veneno que pronto acabara
con tu padre? –Espero mi vida que pronto esto acabara y podamos
estar de nuevo juntos y abrazo de estos que te quieren. –Era verdad –
se repetía lentamente como si por primera vez no hubiera
reconsiderado un hecho que hasta ahora no le había dado ninguna
importancia ya que él como su padre fumaban como carreteros. Pues
Agustín reconoce que la profecía de su madre no tardaría en
romperlo el alma.
Después de haber releído la carta dice quedo un tiempo adormilado,
hasta que de nuevo las sirenas volvieron anunciar los cotidianos
bombardeos sobre la capital, lo que determinaba su salida precipitada
en busca del refugio más próximo. La verdad es que cada día se
hacían más intensos y además después de los bombardeos el cielo se
volvía gris y todo el olor a la pólvora se hacía insoportable. No
obstante para la Gran Bretaña, las cosas fueron cambiando a su
favor; ya que los alemanes terminaron por comprender que invadir la
isla hubiera sido un desastre para ellos ya que por aquel entonces
Inglaterra poseí la marina más potente del mundo. No obstante
Alemania su objetivo fue de continuar desmoralizando a los
británicos dentro de una rendición inalcanzada. Pues como bien dice
en mayo de 1941, la amenaza inminente de una invasión de Gran
Bretaña había pasado, y Hitler centró su atención en el frente del
164
este. No obstante los alemanes continuaron bombardeando una y
otra vez la isla a tan gran escala, que llegaron durante toda la guerra
alcanzar la cantidad de 51.509 víctimas. En 1944, el desarrollo de
armas no tripuladas, las bombas aéreas V-1 y los misiles V-2,
permitió a los alemanes seguir atacando Londres con armas lanzadas
desde el continente europeo. En total, las armas V mataron a 8.938
civiles en Londres y en la zona del sureste de país.
Mientras tanto continua para seguir diciendo que el seguía
trasmitiendo consignas a los diferente grupos guerrilleros por medio
de frases que los servicios secretos alemanes no llegaban a descifrar
su contenido. También cuento pocos meses después su comándate le
llamo a su despacho donde por sus cualidades le ofrecía participar en
la famosa emisora BBC como locutor en lengua castellana y que
además las tres horas que dedicara todos los días serian bien
remuneradas.
Para él su nuevo trabajo dice que le cambio completamente la vida,
ya que aquí conoció nuevas personas pero sobre todo a su compañera
Margarita, un inglesita hija de padre español y madre inglesa. La
verdad que hasta ahora no había tenido tiempo de meditar en torno a
su juventud, pero los años se seguían y se perseguían y pensó que
mismo tiempos tan difíciles también él tenía derecho a dar salida a
sus necesidades varoniles. Pues él se sentía por las miradas discretas
de las mujeres un hombre atractivo, fuerte, bien proporcionado y pelo
espeso. Y por tanto no debía despreciar las oportunidades que
Margarita con cariñosa bondad le proporcionaba. Por eso cuando
llego el día que ella no dudo en entregarse cerrar sus ojos, hasta
conseguir que todo su cuerpo se estremeciera de placer.
No obstante él era consciente de la otra realidad tan doloroso que día
a día el destino les ofrecía, pues era muy doloroso observar como
una ciudad antes tan hermosa como Londres, ahora en sus calles
cientos de voluntarios no daban abasto a quitar cascotes y cadáveres
que quedaba entre los escombros. Fue realmente impresionante, pues
165
los bombardeos, las incursiones ocurrían durante el día y durante la
noche. Entre 100 y 200 bombarderos atacaron Londres cada noche.
La mayoría eran bombarderos alemanes, con algunos aviones
italianos procedentes de Bélgica. Las ciudades de Birmingham y
Bristol fueron atacadas el 15 de octubre, y el mayor ataque de todos,
con 400 bombarderos durante seis horas, ocurrió en Londres. A
mediados de noviembre, los alemanes habían lanzado más de 13.000
toneladas de explosivos y más de un millón de bombas incendiarias,
Los civiles de Londres tubieron un enorme papel que desempeñar en
la protección de su ciudad. Muchos civiles que no estaban dispuestos
o preparados para alistarse en el ejército se convirtieron en miembros
de la Guardia Nacional, del Servicio de Precauciones en Ataques
Aéreos, del Servicio de Bomberos Auxiliares o en otras muchas
organizaciones. Durante los bombardeos, los Boy Scouts guiaban a
los bomberos hacia los lugares más necesitados. Y el cuenta que
durante los bombardeos, había menos refugios públicos antibombas
que los que realmente eran necesarios. Anqué reconoce que él cerca
de la emisora se hallaba una estación de metro que como tantas otras
las autoridades de Londres quedaban abierta para recoger a unas
177.000 personas.
Es verdad que las cosas para Inglaterra fuero cambiando, pues al
tener en 1944 la Wehrmacht diseminadas a sus fuerzas en una gran
guerra de varios frentes. En poco tiempo había perdido África ante
los Aliados, y luego habían saltado a Sicilia y de allí al resto de
Italia, donde se libraban fuertes combates. Como también en el frente
del Este la situación era desesperada pues el irresistible empuje del
Ejército Rojo, hizo que los rusos ya estaba llegando a Polonia. Por
eso la Operación Overlord que involucraba al grueso de los ejércitos
estadounidense y británico, apoyados a la vez por tropas auxiliares
francesas, polacas y de otras nacionalidades, se prepararon para
asaltar las playas de Normandía, por medio de desembarcos anfibios.
166
En 1940, la BBC abrió su estudio de los primeros miembros de la
resistencia que huyó de la ocupación de Francia por Alemania.
Londres Radio nació y se convirtió en la cita diaria del pueblo
francés por cuatro años conocido por su nombre en clave británico
Garbo. El trabajo de desinformación de Garbo era parte de la
Operación Fortitude, que convenció a Adolf Hitler y a muchos de sus
colaboradores de que la invasión aliada ocurriría en el Estrecho de
Calais, a 249 km de Normandía, y que el desembarco de Normandía
era sólo una maniobra para atraer a las tropas alemanas lejos de
Calais.
De hecho, fue tal la credibilidad de la que gozó por parte de Hitler,
que incluso una vez comenzado el desembarco, siguió pensando que
esta no era la verdadera invasión, sino una mera distracción para el
verdadero ataque en Calais. Para cuando Hitler se dio cuenta del
engaño, la Operación Overlord ya había sido un éxito y las tropas
aliadas se habían adentrado demasiado, por lo que la movilización de
las divisiones acorazadas no tendría el mismo significado. La
información falsa que Pujol proporcionó a Alemania ayudó a
convencer a Hitler de que el ataque principal sería más tarde y en
otro lugar, Paso de Calais (Francia), lo que resultó en su decisión de
reducir las tropas en la zona del desembarco. Conocido por su
nombre en clave británico Garbo
Originalmente la misión iba a comenzar el día 5 de junio pero debido
a inclemencias meteorológicas se debió trasladar al siguiente día. En
la madrugada del 6 de junio diez divisiones estadounidenses,
británicas y canadienses pusieron pie entre el río Orne y el Vire.
Aunque no se lograron todos los objetivos previstos, se instalaron
sólidas cabezas de playa donde a lo largo de los siguientes días
desembarcarían 250.000 hombres y 50.000 vehículos.
Hay que destacar que la ayuda de la Resistencia francesa, con su
amplia información sobre las fortificaciones alemanas, fue decisivo
167
en esta operación. Pues destruyeron las vías férreas con ataques
aéreos por las informaciones precisas que por radio les comunicaban
los resistentes y además mediante sus sabotajes la Resistencia
francesa paralizaba el movimiento Alemán de abastecimiento. Y a
pesar de la rapidez con la que el mando alemán conseguía reparar los
desperfectos, las divisiones acorazadas alemanas que fueron
desplazadas desde el frente ruso al francés tardaron menos en llegar
en sus trenes desde Rusia al Rin, que del Rin a Normandía.
Desde el desembarco en las playas de Normandía el 6 de junio de
1944, se dio inicio a una batalla, la batalla de Normandía, cuyo
resultado favorable para los Ejércitos de los Aliados determinó el
avance de los mismos hacia el este de Francia, con el objetivo puesto
en la línea del río Rin y la posterior penetración en el propio
territorio del Tercer Reich, con la idea preconcebida de poner
rápidamente fin a la guerra. Aunque se realizó otro movimiento de
avance hacia Bretaña, para lograr controlar los puertos del canal de la
Mancha, no se avanzó hacia el sur del país.
La Liberación de París durante la Segunda Guerra Mundial consistió
en la entrada de los Aliados en la ciudad de París en agosto de 1944.
La batalla comenzó con una sublevación de la Resistencia francesa
en la ciudad, a la que poco después se unieron elementos de la 2ª
División Blindada Francesa (encuadrada en el Tercer Ejército
Estadounidense y conocida como División Leclerc) y, en mucha
menor medida, de la 4ª División de Infantería Estadounidense.
En esta batalla participaron activamente españoles republicanos
exiliados y sobre todo anarquistas, tanto en las filas de la Resistencia
como entre las tropas de la 2ª División Blindada francesa, en papeles
destacados, hasta el punto de que las primeras unidades militares
aliadas que entraron en París estaban compuestas por antiguos
miembros del Ejército Popular Republicano. Se hallaba al frente de
las mismas Amado Granell, quien por entonces era teniente del
Ejército francés, siendo igualmente antiguo mayor de Milicias del
168
Ejército Popular Republicano, en el que había mandado una Brigada
mixta.
Una de las principales consecuencias políticas de la Liberación de
París fue la práctica desaparición de la Francia de Vichy y la
consideración de la Francia Libre, con el general Charles de Gaulle a
la cabeza, como depositaria de la legitimidad histórica y política de
Francia y de la Tercera República Francesa. Por otra parte, de Gaulle
logró convertirse en el símbolo del renacimiento de la nueva Francia,
quedando definitivamente olvidados los intentos de los anglosajones
por buscar otro militar o político francés con el que entenderse para
reemplazarle.
CAPITULO XVII
pablo garcia
 
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Registrado: Vie Nov 16, 2007 3:52 pm

Re: SUBSISTIR -Capitulo I-II-III-XVII-XX

Notapor pablo garcia » Sab May 19, 2012 2:44 pm

CAPITULO XVII



Por fin Agustín dice que las baterías callaron y los bombardeos
sobre Londres dejaron de hacer victimas. Por consiguiente los
ánimos se descrismaron y la gente comenzaron a salir de los refugios
comenzando a limpiar las principales calles, sacando todavía los
cadáveres de debajo los escombros, pero ya nadie se preocupaba por
otra cosa que de reconstruir de nuevo la ciudad. Y para los franceses
que aun quedaban de servicia en la isla, la noticia de la liberación de
Paris fue la primera ocasión para que esa noche corriera el vino en su
destacamento.
211

A pesar del anuncio que Francia había sido liberada y de la práctica
desaparición de la Francia de Vichy. Agustín dice que todavía
trascurrieron barios meses, para poder regresar a Paris. Pues por
prudente medida, su comandante pensó que desde la BBC podían
seguir siendo útiles, por lo menos hasta que las fuerzas aliadas
entraran en Berlín.
No obstante él dice que siguió carteándose con sus padres que por
cierto las noticias de él según su madre era cada vez más alarmante,
pues ahora en la última le comunicaban que su padre cada vez
respiraba peor y que ella se temía lo peor para sus delicados
pulmones. También dice por allí las cosa se complicaron
políticamente pues acaba recibir otra carta de su amiga –donde le
decía que por su actividad contra los diferentes golpes militares, su
vida corría peligro. No obstante dice que estaba muy satisfecha de su
colaboración con la revista Revista de Occidente y que él mismo
colaboro. Pero también sigue contando que pese a que años después
fue arrestada durante 26 días por su oposición al peronismo. Después
recibió diversas distinciones doctorados honoris causa de distintas
universidades y la Orden del Imperio Británico por parte de la reina
Isabel II. Fue la primera mujer en ser elegida miembro de la
Academia Argentina de Letras.
Todavía transcurrieron barios meses con los mismos propósitos
colaborando en la emisora, pero para él todo su afan era volver a
Paris cuanto antes. Por eso cuando días después cuando por la radio
se confirmó el suicidio de Hitler y el resto de su familia, como así la
212

entrada primero de las tropas Soviéticas en Berlín y el control del
resto del país por los aliados comprendió que por fin podría regresar
a Paris. No obstante él siempre creyó que el destino para él como
para el resto de los republicanos seguía siendo incierto y no se
mostraba muy confiado que la intervención de los aliados por liberar
España del fascismo se fuera a producir. Ya que él mejor que nadie
sabía que Churchill presionado por los americanos no estaba
dispuesto ayudar a los republicanos, porque tenía miedo que los
comunistas intentaran aprovechar su intervención para imponer otro
estado comunista en el sur de Europa.
De nuevo volvió a sentirse forastero, ante esta ciudad tan renombrada
por ser la cuna de la libertad y la cultura. Hasta el atardecer dice que
anduvo errante por las calles respirando los aires de una ciudad que
aún conservaba su esplendor Napoleónico. Palacios con sus rejas
forjados embellecían sus balcones reveladores de una evolución en el
gusto de quienes en una cercana época dominaron medio mundo.
Era casi de noche cuando dice que decidió buscar el domicilio de su
buen amigo Julián Castén.
Julián se precipito a abrazarle con alegría, como si con su presencia,
hiciera revivir un grato pasado. Pero él dice que al instante reconoció
que en tiempo no pasa en balde ya lo encontró algo mas cambiado.
Bueno posiblemente un poco más maduro o más grueso. Después
los dos bucearon en el recuerdo de sus últimos años, pero fue él el
primero confesar que por su trabajo en la BBC, la guerra a
excepción de los bombardeos fue como coser y cantar. Julián,
213

tampoco tardo en empezar su relato con un semblante más triste al
contar las peripecias que él como su hermana tuvo que atravesar en la
lucha contra el invasor.
Su hermana dice que no tardo en incorporarse a ellos y con un gesto
que al principio demostraba sorpresa, después de la presentación se
convirtió una clarividente alegría. –Me he pasado el día repasando
libros en la biblioteca. Dijo Karina después de anunciarle que trabaja
en la biblioteca nacional. – Pero no os preocupéis, dijo sonriendo... –
Pasar al salón dijo sonriendo que os serviré el café. Pero Agustín lo
que más le llamo la atención fue Karina estaba demasiada atenta con
él, e incluso no tardo en encenderle la pipa; para después sentada
frente a su butaca no dejar de sonreírle. Pero dice que lo que más le
agrado fue la atención que puso en él cuando él inicio su relato.
Primero dice que fue él que comenzó con tono risueño su relato,
recordado primero sus pericias en Albacete con su hermano que fue
cuando se conocieron. Pero en lo que hizo más hincapié, en el
impreciso y a la vez indeterminable momento cuando en el paso del
Ebro vio como la barcaza de su hermano a causa de una explosión
cercana dio la vuelta precisamente en el centro del cauce. Donde
sigue contando que después al no encontrarlo entre los heridos y
muertos, pensó que habría sido arrastrado rio abajo. Fue un desastre
al no poder olvidar la cantidad de muertos, cuyo recuento se hacía
imposible sin contar los que el rio se había tragado. A esto había que
añadir la cantidad de heridos que no eran más que cadáveres
vivientes, hombres con una vida rota y además sus ilusiones
214

frustradas para siempre lo que les aria si no tenían la energía de
suicidarse una vida lamentable. En una palabra para ellos además
después de la derrota de la republica quedaban truncadas sus
ilusiones revolucionarias, mientras para nosotros los supervivientes
todavía nos quedaban la ilusión de que la próxima será la buena.
A tu hermano, no le volví a ver hasta que reagruparon las brigadas
internacionales en Barcelona y mismo si apenas fue unas semanas
que pudimos estar juntos, no olvidare que esos días nuestra amistad
se hizo cada día más profunda hasta que nos despedimos cuando el
cruzo la frontera. Bueno como sabréis para los españoles cruzar
después la frontera no fue tan fácil como para vosotros ya que fuimos
encerrados en situaciones inhumanas en campos de concentración en
el sur de Francia. Después cuando estallo la guerra me incorpore en
el ejército francés y al poco tiempo pude ser evacuado a Inglaterra
después de la caída de la Línea Maginot. Allí pase el resto de la
guerra trabajando como tu bien me enseñaste en trasmitir consignas a
la resistencia y dar boletines informativos en castellano por la BBC.
Después, Agustín como esperando una respuesta a su intervención
miro sorprendido a Karina como esperando que fuera ella la que
tomara la palabra para que él pudiera conocer los pormenores de su
amigo. Pero lo hizo con tal ardor en los ojos que ella como mujer se
sintió avergonzada y mirando a su hermano le pidió que fuera él que
explicara las peripecias de los dos en las misiones peligrosas que
tuvieron que llevar a cabo en la lucha clandestina contra el invasor.
Bueno tu mejor que nadie de nuestro trabajo clandestino, ya que me
215

dices que tú con otros con frases bien estudiadas y que luego
nosotros descifrábamos a nuestra manera para saber en qué momento
podíamos castigar al enemigo.
Pues entre los resistentes había tantos hombres como mujeres de
todas las edades, aunque a menudo jóvenes, incluso muy jóvenes.
Los estudios apuntan que, a pesar de que la Resistencia contó con
auténticos personajes románticos y bohemios, la gran mayoría de
ellos estaban casados, tenían un oficio y una vida de familia. Entre
nosotros cabían universitarios, maestros, periodistas, ingenieros,
eclesiásticos, militares, adolescentes de las clases medias y
superiores, tanto como obreros, tendederos o artesanos. Sólo una
minoría vivía a tiempo completo en una total clandestinidad.
Bueno no se en esto estarás al corriente pero te diré que todo
comenzó para nosotros cuando el PCF y el Frente Nacional hizo un
llamamiento para la constitución de unidades de partisanos. Pero hay
que remarcar que donde más se encontró la adhesión fue entre
muchos exilados de diversas nacionalidades. Al mismo tiempo que
las unidades FTP francesas de la región parisiense se formaron a
principios del año 1942, los primeros grupos de combate fueron
exiliados rumanos, españoles, italianos, judíos, búlgaros y checos.
Esos grupos constituyeron el primer destacamento que dependía de la
Comisión Central de la MOI en lo que concierne al reclutamiento y
la orientación política y estaba subordinado al Comité Militar FTPF
de la región parisiense en su actividad militar.
No obstante, algunos como mi hermana y yo formamos parte del
216

grupo que Montero formo en las fábricas que trabajábamos muchos
para los alemanes, y allí fue donde seleccionó los mejores camaradas
para el destacamento armado. El grupo comienzo las operaciones en
diciembre de 1941 con efectivos muy reducidos: Montero, Tejero,
Cagancho formaron el primer equipo, pero en el año 1942 éramos
bastantes más. Con el tiempo comenzamos a realizar operaciones de
todo tipo, como la destrucción con explosivos de vagones de
mercancías destinadas para Alemania en la Estación de La Chapelle;
sabotaje de los motores de camiones alemanes del Ejército en un
garage de la Porte de Versailles, etc.;... Para después dejar las armas
en un escondite hasta la próxima operación...
La verdad era que las pausas eran relativamente cortas pues. Tejero,
que era quien coordinaba a las operaciones, o Texeiro, era un hombre
extraordinario. En una cita, siempre recordare a este hombre
extraordinario, el día que Montero me lo presento como un nuevo
voluntario que llamaba la atención por su aspecto hercúleo, muy
elegante y siempre sonriente. Le llamaban Tarzán y se lo merecía
bien. Había trabajado con los camaradas franceses y realizado varias
operaciones. Era, sin duda, un guerrillero innato. Sonriendo como de
costumbre, decía antes de cada operación: - No me cogerán vivo...
Meses después, cuenta que la dirección de la MOI había agregado a
su destacamento a siete judíos muy jóvenes, de origen polaco, para
iniciarles en la táctica de la guerrilla urbana. Como también
contamos con hombres experimentados como Jorge Pérez-Troya y El
Americano, (un argentino) que se incorporo a nuestro destacamento
217

después de haber luchado en los grupos españoles de Burdeos. Pero
también hubo otros tres pilotos de la guerra de España y dos mujeres:
- María Llena y Teresa García, que como José Hidalgo participaron
en algunas operaciones. Y te aseguro Agustín que para aquella época,
una unidad de veinte guerrilleros era una formación muy importante.
Poco tardamos en ser operativos, pues el 30 de septiembre lanzamos
una bomba en medio del desfile de las milicias fascistas PPF, en el
patio de su cuartel. Los fascistas tuvieron ocho muertos y seis o siete
heridos. En esta operación el guerrillero Cagancho, de mi grupo, fue
detenido por la Policía». La gran redada no se limitó a la capital,
como ocurrió en otras regiones. La Policía operó simultáneamente
en toda la zona ocupada y particularmente en Bretaña y en el
Suroeste. En París fueron detenidos Paquita Bellas, Pastor, Enrique
de la Jara y casi todos los dirigentes políticos: José Miret, Perramón,
Alvarez, González... Elisa Uliz se escapó por la ventana cuando la
Policía entró en su casa.
En la gran redada del mes de noviembre cayeron Montero y tres
guerrilleros del destacamento español. Emiliano Fernández, Sandalio
Puerto, Jorge Pérez-Troya y Montero pasaron a la jurisdicción
alemana y fueron deportados en el año 1943 al campo de exterminio
de Mauthausen. Tejero también cayo pues por lo visto, se encontró
cara a cara con la Policía en la boca del Metro Botzaris. Levantó
como una pluma al primer inspector que se abalanzó contra él con las
esposas en la mano y le dejó caer contra la reja, mientras los otros
policías tiraban sin parar. Antes de morir acribillado a balazos hizo
218

rodar por las escaleras de un puñetazo a otro de sus adversarios. Es
posible que muriera sonriendo como de costumbre, puesto que había
ganado su trágica apuesta con la Gestapo: no le habían cogido vivo.
El golpe fue tan duro, que la Gestapo y sus colaboradores de la
Policía francesa se vanagloriaban de haber destrozado el movimiento.
No tenían bastante imaginación para hacerse una idea exacta de la
amplitud de la organización española y de la obstinación de sus
militantes. No obstante dada la situación, se nos ordeno disolvernos
como grupo y mientras yo me mantuve escondido en el campo con mi
familia mi hermana por mediación de un familiar que trabajaba en
prefectura se encargo de proporcionarnos unos salvoconductos con el
fin de llegar a la zona no ocupada. Pues debido a la presión de los
italianos de ocupar el sur de Francia, los alemanes prefirieron que la
Francia de Vichy tuviera cierta autonomía y así tener dividido al
pueblo francés. Y todo comenzó cuando El nuevo gobierno, presidido
ahora por Pétain, pidió a Hitler un armisticio. El III Reich aceptó y
estableció en su respuesta las condiciones oficiales de la ocupación
alemana de Francia, que resultó dividida en dos grandes zonas, la
zona norte ocupada, bajo control alemán, y el sur quedo configurado
como la llamada zona libre, bajo la autoridad de la Francia de Vichy.
Te diré también que con mi hermana, ya más que mi hermana era mi
camarada de lucha y todo momento estuvimos de acuerdo en todo. Y
recuerdo, que esa misma mañana ya nos encontrábamos en la estación
219

Austerlitz entre una multitud, en un mañana tibia de invierno y con
una sensación amarga pero seguro de que nuestra decisión ante tal
circunstancia era la más adecuada. Te aseguro Agustín que este fue el
único pensamiento que me inspiro, pues la órdenes eran tajantes de
que había que abandonar la capital para no poner en peligro al resto
de los camaradas. – La verdad sobre esto, es que no sé qué decirte. –
Pero bueno en lo que respecta a nuestro viaje: – Es que tuvimos
suerte... Pues la policía se limito a observar nuestra documentación y
si más preámbulos nos acoplamos los dos en el compartimento.
Desde entonces también te diré que las cosas cambiaron mucho las
cosas. Pues como habíamos decidido por carta con mis tíos nos
estableceríamos por el momento con ellos. Te afirmo también que si
bien habíamos pasado de niños más de un verano con ellos, para
nosotros no dejaba de ser algo nuevo. Mis tíos poseían una ferma o
como vosotros decís una finca en Lambeso un pequeño pueblo entre
Salón en Provence y Aix en Provence, región conocida como La
Provenza y Costa Azul de Francia.
Después como siempre, siguió hablando en un tono de tristeza; por
las pronunciadas arrugas en los ángulos de su boca y en sus ojos se
notaba cierta tristeza. –No creas que he tomado miedo a la muerte...
dijo después de ofrecerme un cigarrillo y encender el suyo con cierto
nerviosismo. –No porque no sabes lo que sufrí cuando mentare de la
muerte o la captura de tanto camarada, Pero yo recibí la orden de
esconderme por una temporada y mi hermana y yo pensamos que
esto era lo mejor. No obstante los continuamos a nuestra manera
220

siendo útiles a la resistencia. Pues pronto tomamos contacto con los
camaradas de Salón en Provence, donde se nos pregunto si nuestro
tío simpatizaba con la resistencia y si era así la finca podía hacer un
gran servicio a la causa.
Pues al parecer la estructura de los maquis en del Midi francés antes
de 1944, era sumamente flexible y articulada en tres niveles: - Los
maquis “de primer nivel”, “maquis blancos” o “maquis del llano”,
que, dispersos por los chantiers, aún no habían participado
abiertamente en acciones de la resistencia. Entre ellos se encontraban
los capataces de las explotaciones, que aparecían como la cara legal
del entramado, encargados de la contratación de las obras y de la
administración de los recursos. - Los maquis “de segundo nivel” o
“de nivel intermedio”, que eran los amenazados o puestos bajo
sospecha que debían cambiar frecuentemente de localización. - Los
maquis “de tercer nivel” o “maquis verdadero”, guerrilleros móviles
que se mantenían habitualmente alejados de los chantiers para llevar
a cabo sus acciones.
El paso de un nivel a otro era dinámico, pero procurando no romper
nunca el cordón umbilical que unía a los guerrilleros con el centro de
trabajo de procedencia. Por eso a ellos se les determino ocuparse
debido a su situación y aprovechando la finca de su tío refugiar en
ella a los judíos o guerrilleros heridos con el fin de evacuarlos por
vía marítima hacia el norte de áfrica. Para eso él mantenía contacto
con la organización de Marsella, la cual contactaba a los capitanes de
barcos que colaboraban con nosotros unos por simpatizantes y otros
221

por dinero. Bueno las cosas transcurrieron así, hasta el desembarco
de las tropas aliadas entre Tulòn y Cannes.
El objetivo inmediato era establecer una cabeza de puente y capturar
los puertos vecinos, especialmente el gran puerto de Marsella. Luego,
mientras la fuerza de desembarco se aumentaba hasta 21 divisiones,
avanzarían por el Valle del Ródano hasta establecer contacto con el
3er Ejército estadounidense del General Patton, en las proximidades
de Dijón y formar el flanco derecho de la ofensiva aliada en
Alemania. Y a partir de aquí después las cosas para nosotros fue
coser y cantar, ya que una vez liberado Paris regresamos sanos y
salvos de nuevo a nuestro piso; que ahora es también el tuyo.
Después Agustín dice que los dos guardaron silencio, como
reflexionado de esa dura etapa de sus vidas. Pero cuenta que lo que
más pena le dio de todo eso, fue que al observar de nuevo a Karina,
casi se le saltaron las lagrimas al verla reclinada en el sofá y como
los ojos cerrados así como sus labios prietos. Todo parecía en ella
como si su hermano no hubiese acabado sus relatos y ella siguiera
dolorida por esos recuerdos que posiblemente fueron la etapa más
triste de su vida





222


CAPITULO XVIII



Agustín sigue contando en su diario que no pudo ver la entrada
triunfal del general Leclerc en Paris, pero sus amigos le contaron que
no olvidaran ese día en que los parisinos se echaron a la calle con
gran júbilo para celebrar la victoria. Donde y la banderas tricolores
adornaba las plazas y balcones y la marsellesa acompañaba el paso
de las tanquetas en su entrada triunfal en la capital. La población civil
se abalanzaba sobre los soldados y milicianos. Vivas, aplausos,
aclamaciones. Siempre besos y siempre flores. Las botellas de buen
vino francés se vaciaban sobre las cabezas de los combatientes a
manera de bautismo pagano. Pero entusiasmado me dicen que las
tanquetas en su mayoría llevaban inscritas en su chapa letreros como
el Quijote – Madrid y muchos otros nombres españoles.

Después cuenta que ya mas troquilo y medida que transcurrían los
días regresaba de nuevo a la necesidad de buscar un trabajo y todo
pese a que reconoce que el gobierno francés no solo lo condecoro que
además si decidía pasar a la reserva le adjudicarían un paga mensual.
Pero cuenta que al final se decidió por esa última solución. Luego
sigue para decir que la primavera llego de golpe y el sol era de
223

agradecer en ese que acababa de terminar un invierno muy frio. Este
sol primaveral desbordaba llegaba además preñada de
acontecimientos y sobre todo de unas ganas para los tres de vivir esa
juventud aun no acabada.
Después de las recomendaciones de mis amigos, decida tentar mi
suerte y una mañana acompañado Karina que ya había ocupado su
plaza en la biblioteca nacional nos dirigimos a la universidad de la
Sorbona. La entrevista con el director no se hizo esperar y después de
explicarle su trayectoria y además su diploma universitario, varios
días después recibió la notificación que era admitido como profesor
de español. Para su amigo las cosas también le fueron bien pues en la
misma calle monto una librería que había sido siempre su mayor
ilusión.
Pasado unos meses dice que recibió una carta de su madre donde le
comunicaba que su padre se hallaba gravemente enfermo y sin
dudarlo se puso en camino de la Argentina. La verdad es que llego
tarde, pues su padre hacia ya una semana que sido enterrado y al
parecer su muerte se debió a un cáncer en el pulmón. Así que lo
primero que recibió de su madre fue un suspiro profundo para después
con voz apagada decir: – Estaba sola. –! Pero sabes lo yo pensaba de
ti que tras lo sucedido no me abandonarías!
–Madre usted sabe que yo vendría y lo que me duele es de no a ver
llagado a tiempo. Ella respondió en seguida: –No sabes hijo mío, lo
que tus padres te han querido. –Pero esta maldita guerra nos ha
224

destrozado el alma a todos. –Si madre todo lo que dice es cierto, pero
hare lo posible para que ahora no nos volvamos a separar. –Madre
dejemos de llorar y ahora valla preparando sus cosas porque solo
podemos debido a mi trabajo estar unos días en Buenos Aires.
Después de tan largo viaje, dice que cuando llegaron a Paris, observo
que su madre estaba demasiado cansada y esto le entristeció hasta el
límite que se le saltaron las lágrimas. Pues le dio la corazonada que
su madre no duraría mucho por él es todo en que se hallaba. La
verdad es que hasta su muerte de él como de sus amigos no recibió
más que atenciones, pero la muerte de su padre no llego a superarlo.
«Todo acaba en la muerte», como solía decir Orlando en su libro –
Virginia Woolf- Victoria Ocampo, a la que no pudo ver en Buenos
Aires, porque se hallaba ausente. Después los días fueron pasando y
recuerdo que cuando caminaba por la calle entre la multitud de aquel
tibio otoño tuve una sensación amarga, pero segura de que la vida
continuaba pese a volverme a quedar de nuevo solo. En todo caso la
vida es como es y no se puede siempre buscar un culpable ya que el
mundo es como es y la mayoría de nosotros somos simples como las
hojas en otoño simples juguetes de la naturaleza. En resumen la vida
seguía su curso y posiblemente la amargura de esta tarde se debía a
que aquel invierno en parís fue para mí muy desagradable. Anqué
reconocía que la vida siempre tiene su lado bueno y este era que se
sentía resguardado por sus amigos y Paris pese a estar en Invierno
merecía la pena seguir viviendo.

225

TARDE DE INVIERNO
En esta tarde de invierno
surgen oscuras nubes que son
como pinceladas de algodón
y más allá el horizonte un
cielo gris a penas percibido.
Estamos en París y en invierno,
en ese escaso momento
en que el día ya no es día,
y la noche aún no es.
Aquí me quedo entre
mis libros de Paul Eluard,
cuyos tiernos versos
en su día me enamoraron.
P.G
Como sonámbulo dice que siguió marchando por la avenida recta de
los Campos Elíseos invadidos ese día por niebla, mientras los
transeúntes marchaban de prisa y con los rostros helados y
preocupados por sus problemas. Mientras yo escondido lo más
posible en el cuello de mi abrigo seguía pensando en el porqué Inés
dejo de escribirme. Él comprendía que no fueron tiempos para el
amor y los sentimientos nobles, pero él seguía amándola y
ansiándola de la misma manera que antes. Y mismo con todos los
avatares de la guerra nunca dejo de pensar en ella y ahora se veía
como intoxicado e incapaz de olvidarla ni un instante. Hasta el
226

extremo que su pasión por ella si no volvía de nuevo a tener noticias
terminaría desgarrando sus entrañas.
Con sus amigos, dice nada había cambiado, todo lo contrario ya que
su amistada se reforzaba día a día. Y además Karina le trataba cada
dio con más cariño y cuenta que ese mismo día reunidos en el
comedor le comunicaron que de su tío habían heredado un chalet en
un barrio cerca de La Seine - Rio Sena y que cuando fueron a verlo
les gusto tanto que decidieron cambiarse a él. El edificio era de dos
plantas, pero el jardín no era grande; pero si lo suficiente para no oír
a su alrededor un alma y la tranquilidad era absoluta. Además la vista
desde el balcón del segundo piso era excelente ya que al mirar la
ribera del Sena el cielo verdeaba sobre sus aguas. Esta tranquilidad
dice que le hizo muy bien, ya que desde entonces dejo de cavilar,
porque sabía a ciencia cierta que debía de comprender que destino en
ocasiones no se le podía doblegar. Y además que podía él hacer mas
resignarse por el momento y esperar que más tarde volver a recuperar
el dialogo de nuevo con Inés. Mientras tanto Karina le ofrecía ese
amor sin condiciones que Inés debido a las circunstancia
posiblemente nunca podría darle.
En Paris el invierno daba su fin, pero las mañana todavía seguía la
escarcha blanqueando la escasa yerba del jardín. Allí no era como las
calles bulliciosa del centro de la capital, no se veía un alma y reinaba
una tranquilidad absoluta. Si se sentía también inspirado y además
ese día estaba solo, así que dice que volvió a coger su lápiz y al
observar el jardín de tras de las cortinas escribió un nuevo poema.
227

DESDE MI VENTANA
Hoy la lluvia
resbala tranquila
sobre los cristales
de mi ventana.
Continua y perezosa
la lluvia sigue
humedeciéndolo todo,
en esta fría
mañana de marzo.
La escasa hierba,
de mi jardín
va dejando una
delgada escarcha,
que como mis cristales
brillan con pletórica estela
de colores sin fin,
y ante esta humilde
y genuina belleza.
Un deleite de amor
siempre imprevisto
surge a través
del hechizo y admiración
por las cosas simples.
P.G
228

Así fueron pasando los meses y también los años, que solo se
distinguían de los demás por el cambio de las estaciones y él dice que
buscaba con ansiedad en los periódicos, las noticias referentes a
España; pero sobre todo escuchaba todos los días las noticias de la
Pirenaica. En el fondo reconocía que se estaba mintiendo, ya que era
incapaz de olvidar su país y especialmente a Inés. Por eso de nuevo
intento buscar la forma de conectarse de nuevo con los españoles de
la capital, por si alguien pudiera ayudarle pese a que él sabía que las
comunicaciones con España y ellas estaba totalmente censurada. No
obstante se apeo en la estación Trocadero y se dirigió a la avenida
Marceau donde se hallaba la embajada de España y descubrió que en
las calles adyacentes y especialmente en la rué Greuze que era por la
noches una especie de concentración de comercios y especialmente
bares españoles.
En un bar o especie de taberna, dice que encontró ese ambiente que
el resto de Paris no le ofrecía y eso que con Karina y su amigo
frecuentaban lo mejor de Paris en tanto que buenos espectáculos. Una
de aquellas noches, dice que encontró por azar a un joven que por
cierto era de Peñafiel. Al parecer su padre fue secretario de la CNT,
pero por una serie de razones cruzo la frontera a tiempo, aunque él lo
hizo con su madre años después. Como era su intención lo primero
que hizo fue preguntarle si conocía a la familia Pacheco y
especialmente a Inés. –Si claro, ya que la casa de mis padres está
enfrente de la de ellos. Al principio a él le pareció que tenía un tono
ligeramente burlón, pero al mismo tiempo se dijo que posiblemente
229

tuviera alguna copa de más. No obstante pese a no estar seguro de su
sinceridad, le si preguntando con la misma sencillez.
– ¿Cómo te llamas y dime si hace mucho tiempo que no ves a Inés?
– Bueno yo me llamo José, pero la verdad es que no hace más de dos
años que no la volví a ver. – Pues después de que Antonio viviera
mal herido de Rusia los dos dejaron el pueblo y se dijo por el barrio
que a él le habían dado un cargo muy importante en Madrid.
Agustín sigue contando que al principio él no le creyó, pero no dijo
nada, porque cada vez se iba convenciendo mas de que el joven decía
la verdad. – ¿Pero vamos, porque tengo que creerte, si en principio
era mi novia y seguía carteándose con migo? –Bueno eso yo no lose,
pero te aseguro sin embargo que lo que te digo es verdad. –Bueno te
diré también que Inés después de la guerra paso un tiempo como
deprimida y apenas salía de casa. Y cuando lo hacía parecía un alma
en pena, pues por lo visto le dijeron que el Madrileño que debe ser
usted había muerto en la batalla del Ebro.
Mientras pensaba en aquellas últimas palabras, se le paso de pronto
por la cabeza la voluntad de no vivir más y dice que no pudo impedir
que sus labios le temblaran de rabia, al mismo tiempo que sus ojos se
humedecieran; pero no sabe si de pena o de rabia. Mientras tanto el
joven le miraba con los ojos muy abiertos, a la vez que meneaba la
cabeza. –Oiga amigo, no me mire usted así. –Que yo lo único que
hice fue contestar a sus preguntas. –Perdona – ha sido algo terrible lo
que acabas de comunicarme ya que para mí es como una tragedia. El

230

joven mi entretanto seguía apesadumbrado y pese a que denegó con
su cabeza su pesar, no despego sus labios. –Lo siento. Volvió a repetir
pero no creí que mis palabras pudieran causarle tanto mal.
– ¿Bueno, compañero para eso tendría que contarte muchas cosas y
además no creo que después puedas apreciar lo que pueda contarte?
Después exhalo un suspiro y termino por llamar al camarero. –
camarero, por favor tráenos una botella de buen güisqui que entre este
y yo no la vamos a liquidar. No, no tenía ningún derecho a aburrirle
con sus sufrimientos, además una vez que no separemos lo más
posible es que no nos volvamos a ver.
Agustín escribe que se le quedaron grabadas las últimas palabras de
José y sin ningún instante de tregua. Después dice que medio ebrios
siguieron caminando, él con las manos en la cabeza por las solitarias
calles, hasta que sin darse cuenta que de pronto se hallaban en la rué
Jean-Pierre-Timbaud y en el bar Le Chat Noir – (El Gato Negro) con
un ambiente descentrado que el siempre con sus amigos se sintió en
este viejo bistro, (establecimiento popular de Francia). Donde se
sirven bebidas alcohólicas, café, quesos y otras bebidas y donde
muchos grupos (jazz, tocan en este pequeño cabaret... como en su
casa) El Gato Negro también organizan noches de lectura, narración
de cuentos y poesía.
Entraron y dice que el ambiente y el alcohol habían hecho que de una
manera simple desapareciera todo el dolor de su corazón. Esto se
231

decía él mientras volvió de un trago a beberse un buen vaso de
Güisqui. Mientras José siguió hablado de España, hasta que se dio
cuenta que para Agustín las cosas que él decía habían perdido todo
significado. Bueno como si la mezcla de sus sentimientos frustrados
y la cantidad de alcohol ingerido estuviera ya en otro mundo. Y dado
que eran ya las seis de la mañana y observar que apenas quedaban ya
no más de una treintena de personas, que en su mayoría parecían
arrancadas del condenado borracho de Amed eo Modigliani. José
pensó que ya era la hora de volver a casa, objeción a la que Agustín
no puso ningún obstáculo.
Se despidieron según cuenta después de mirarse, pero dada su
situación de embriaguez sin apenas verse, y adema, pronunciaron
sus nombres con un susurro que apenas se les entendió; para después
alejarse el uno del otro como flotando todavía en la música que se iba
poco apoco diluyéndose en aire. Después dice que apenas recordaba
como llego a casa de sus amigos, que por suerte los dos a esa hora ya
se hallaban en sus respectivos trabajos.
Días después dice que seguía a un tan triste que sus amigos llegaron
a inquietarse, pero él no les quiso decir nada de lo ocurrido y ellos
pensaron que era debido a que los encuentros con los españoles le
creaban de nuevo la nostalgia de su país. Pero la verdad no era esa él
seguía sintiéndose triste y ligeramente traicionado. No obstante él
reconocía que la seguía amándola y que nunca podría olvidarla, era
como si flotara en una nube que le trasportaba de nuevo a esos
tiempos inolvidables donde los dos se amaron intensamente.
232

SEGUIRE ADORANDOTE
Déjame quererte
no me impidas adorarte
no me prives a mis sueños
el amarte.
No cometas el error
de sellar mis ilusiones
mutilando mis sueños.
Déjame amarte
con esa divina veneración
y permite a mis sueños
sentir de nuevo el roce
de mis labios en tu piel.
Déjame soñarte
y mismo si te fuiste con otro
no protestare porque
abre comprendido
que solo fuiste
una grata evocación
que surgió inesperada.
Pero que puedo hacer
si al velar los ojos,
acudes siempre a mí
con esa cadencia lejana
relajando mis sentidos. P.G
233



CAPITULO XIX


La guerra ya hacía años que a los franceses se olvidaron de ella,
mientras que de España seguía llegando información que el
Franquismo seguía haciendo de las suyas. Y no por eso no era para
menos que dijera John Roderigo «Dos Pasos» uno de los grandes
novelistas contemporáneos de Estados Unidos, fue para mí el caso
típico del Liberal Americano bienintencionado y deseoso de servir la
democracia y terminar con el fascismo en España.
¡Oh, ojos llenos de lágrimas!
- ¡Llorando de ira y de amor!
- ¡Oh, Españoles del llanto, de la España sangrienta!
187
- ¡Oh Fascismo obscuro que hundes el mundo en tinieblas!
Pero pese a lo que creímos la mayor parte de los republicanos la
victoria del 9 de mayo de 1945, esta no trajo a España la libertad
deseada, sino la continuación de la dictadura. No obstante, la política
exterior franquista, tras la derrota alemana, consistió, en lo
fundamental, en jugar, de una parte, la carta vaticana. De otra, en
cambiar de amo, en traspasar la hipoteca que Hitler había mantenido
sobre España a las potencias imperialistas, Estados Unidos de
234

Norteamérica en primer lugar. También la a través de las famosas
frase de Churchill, donde decía que ante un «telón de acero» o lo que
ellos llamaban la pretendida y falaz amenaza soviética. Prefirieron
una España franquista a una España democrática, ya que una España
franquista aislada, era posible controlar y utilizarla a la vez en la
guerra fría.
Esta nueva situación culmino con el reconocimiento y admisión de
gobierno español en la O.N.U. en 1.955, dio lugar a un cambio de
actitud que quedó ratificado con la visita oficial a España del
presidente norteamericano Eisenhower (1959). Simultáneamente
había ido prosiguiendo el proceso institucionalizado interno cuyo
hito más importante fue la Ley de Sucesión en 1.947, que declaraba a
España monarquía católica, social y representativa y que confirmaba
a Franco en la jefatura vitalicia del Estado.
No obstante los acontecimientos internacionales se precipitan y a
partir de los años 60 en el mundo Concilio Vaticano II. El papa Juan
XXIII promueve un cambio en la Iglesia, que se define a favor de las
libertades democráticas, la libertad religiosa y la separación Iglesia-
Estado Y después del Concilio Vaticano II. El papa Juan XXIII
promueve un cambio en la Iglesia, que se define a favor de las
libertades democráticas, la libertad religiosa y la separación Iglesia-
Estado. Además a esto hay que añadir que dada la situación
insostenible económicamente. El Plan de Estabilización de 1959
supuso el fin de la autarquía y sentó las bases para el desarrollo
industrial. Además se permitió la emigración de los trabajadores a
235


distintas ciudades de Europa supuso también la vuelta de muchos
exilados y un cambio en los modos y maneras de vivir.
Ante tos estos acontecimientos y pese que él comenzó el día como de
costumbre sin faltar a su clase en la Sorbona, se dijo así mismo que
había llegado la hora de decidirse a regresar a España. Pero él
reconocía que lo más duro era separarse de su amigo, pero aun más
de Karina. No obstante la decisión estaba tomada y además a través
de un profesor que conocía sus problemas le animo para que se
pasara por el Ministerio de Educación y que el mismo le daría un
aval para que le aprobaran una plaza en el Eliseo francés de Madrid.
A los pocos días de su de marcha ante el ministerio dice que al
regresar de la universidad se encontró que para el mes de setiembre
podía tomar posición de su plaza como profesor en Madrid. Para eso
solo le quedaba salvar la próxima opción que era pedir un pasaporté
en la Embajada Española. Pero dice continuación que la alegría
tampoco tarda en llegar, ya que posiblemente la letra del ministerio
francés le ayudó a superar esta prueba.
Esa noche fue con Teresa a la cama por última vez y recuerda muy
bien cada instante de ella. Fue muy feliz y nunca olvidaría los
delirios de esa noche y su creciente frenesí. El acto del amor le
pareció del todo natural; ya que el placer físico no le causo la
sensación de un acto prohibido. Y mismo si no era la primera vez que
se entregaban al amor, esa noche amó a Karina incluso con más
fuerza y pasión que nunca. Así fue pues esa noche la beso mil veces
236

la acaricio todo su cuerpo, estrecho entre sus brazos hasta casi
asfixiarla y pese a su pudor femenil ella también termino con la
misma pasión.
Después cuando los deseos parecían acabarse y se encontraban
medio extenuados. Los dos quedaron abrazados y pensativos pero,
además, ella quedó callada por el temor a que él; que ahora que
había apagado su sed amorosa, dejara de pensar como antes. Pero
poco a poco fue calmando sus dudas al oír en su oreja, dulces frases
persuasivas y con la clara intención de continuar amándola siempre.
Estas acariciadoras frases, la dejaron más tranquila y sus dudas
fueron desapareciendo al estar convencida de una vez para siempre.
¡Qué Agustín volvería pronto de nuevo a París para llevársela con él.
A primeros de setiembre y a las tres de la tarde, llegó a la capital
después del trasbordo obligatorio en la frontera al llamado tren Talgo
y después de una noche de insomnio debido al movimiento continuo
del tren y sus intempestivos silbidos al pasar sin detenerse por las
principales ciudades de Castilla. Al llegar a la estación del Norte de
Madrid, comprobó que esta poseía la misma grandeza que las demás
estaciones de cualquier capital europea y se hallaba situada en la
vaguada del río Manzanares y a pocos kilómetros de la plaza de
España.
Al salir de la estación y después de apreciar la vista fascinante que
ofrecía la capital. Cogió un taxi que le condujo cuesta arriba por la
calle Príncipe Pío y después de dejar a su izquierda la Plaza de
España el taxi torció a su derecha para subir de nuevo pero esta vez
237

por la famosa “Gran - Vía”. La más elegante y animada avenida de
Madrid. Para luego antes de llegar a la Plaza del Callao torcer de
nuevo a la izquierda por la calle Silva y terminar su trayecto en el
número 7 de la calle de la Luna. Y donde sus padres antes de su
exilio forzado a la Argentina poseían un piso. Él ya había prevenido
por carta a sus tíos de su llegada, dado que por su madre él sabía que
fue su hermana María la que ocupo el piso poco después de que ellos
salieran de España.
Esa noche después de contestar a las muchas preguntas que sus tíos
le hicieron, durmió como un lirón y al otro día bien recuerda que
salió a la calle como si fuera por primera vez que lo hacía por ese
barrio que tantos recuerdos le traía. Después sin apenas caminar ya se
encontraba entre la multitud que hacia famosa a la Plaza del Callao.

Donde tuvo la sensación amarga, pero segura de que la vida tras una
interrupción debida a las circunstancias tan dolorosas de la guerra; de
nuevo volvía al mismo sitio de partida. Esas afirmaciones en sus
pensamientos, le hizo no poner mucha atención a las gentes que se
cruzaban en su camino, pero reconoce que al observarlas la vida
también en Madrid habían cambiado.
La verdad es que siempre me gusto pasear por la Gran Vía sobre todo
a la caída de la tarde, donde los cines y teatros iluminan sus
funciones. No obstante reconoce que esta vez se sentía nervioso, y no
con esa seguridad de Paris y sobre todo cuando una pareja de los
Grises se cruzaba en su camino. Pero reconocía que él al fin, y al
238

cabo no deja de ser uno más entre la gente y por tanto pensar que
para él la vida le daba una nueva oportunidad. y por tanto él debía
hacer frente a ella con la misma alegría que las luces de las
carteleras y escaparates centelleando para llamar la atención a los
transeúntes. Y así fue como él dice que al ir perdiendo el miedo y
cambiando sus anteriores pensamientos y una buena mezcla de
alivio supo adaptarse a su nueva situación.
Días después se presento a su nuevo puesto como profesor en el
Liceo Francés en el barrio Hortaliza y más preciso en la Plaza liceo.
No fue fácil la entrevista con el director, pues después de leer mis
papes de presentación que el ministerio francés me había entregado,
él me miraba como escrutándome y como si quisiera descubrir algún
motivo secreto que se ocultara en mi persona. Pero poco después en
francés con acento provenzal termino sonriendo y dándome el bien
venido con un fuerte apretón de mano.
Bueno después como es de suponer volvió la rutina y como no ese
invierno que caracteriza a Madrid con ese frio de la sierra que corta
el cutis. Es verdad que Madrid tiene uno donde divertirse, pero él
dice que seguía como si fuera de una manera o de otra perseguido,
por eso se limitaba a su trabajo y algún domingo que otro se paseaba
por el Parque del Retiro que desde niño fue su sitio preferido. Pero
era aquí donde él sentía una paz casi espiritual y el paisaje todo él
parecía impregnarle hasta la medula de esa primavera madrileña, que
tantos recuerdos le traían. No obstante reconoce que llevaba tiempo
que su vida no podía ser más triste y sin ninguna esperanza de volver
239

a recuperar a Inés ni tampoco a su bien amada Karina.
Tengo se decía ya casi cincuenta años, pero parece como si mi vida
estuviera ya acabada.
–¿Hay algo más triste que ver como la vida se ensaña con uno y sin
darte ninguna esperanza de poder recuperar a la mujer que más he
amado? Pero por otra parte y con el fin de poder calmar su desanimo
se decía que a principios de verano volvería pese a las circunstancias
a Peñafiel con tal de volverla a ver allí o conseguir sus señas en
Madrid. Esta idea le permitía cerrar los ojos he imaginar de nuevo
los campos de castilla verdeando en primavera, al cubrirse los cerros
de verde, al crecer las cabelleras de cebadas y trigos. Como también
en las cañadas los grupos de almendros se adornaran con flores: –
Unas blancas como el nácar, y otras sonrosadas como el color de la
carne femenil.
Luego dice que al caer la tarde volvía andando después de atravesar
la Cibeles a remontar la Gran-Via y volverse a encerrar en su cuarto,
donde las noches no se destituían del anterior, pues era incapaz de
olvidarla ni un instante tampoco sus últimos años en Paris. Y el
resultado era que sentado junto a su mesa volvía a escribir a sus
amigos, pero especialmente a Karina que tantos buenos recuerdos le
traía. Siempre volvía suspirando a recordar aquellos últimos años y el
resultado de sus pensamientos era una extensísima carta, que
terminaba con un poema dedicado a ella. A mí querida Karina: –


240

MON CHERI
Deseo seguir viviendo
el recuerdo de la vida gozada.
Me fui en el mejor momento y
sin duda sin tu sombra mágica.
Te deje con el aroma de “los cafés”,
plazas de París de siempre,
y las melodías de Edit Piaf.
Mientras tanto seguro que ella vaga exótica
y tentadora por recónditos lugares,
y yo tú querido amante, no me queda
más que el recuerdo de tus carnales noches.
Me fui y te deje allí solo, sola y algo extraña,
como si algo pudiera suceder todavía y en
esa espera sigo mientras colocando
entre mis cuaderno los versos,
que un día te recitara.
P.G






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CAPITULO XX
pablo garcia
 
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